*

Agencia Uruguaya de Noticias
Loading
con firma
Homero Bagnulo y Carlos Vivas Homero Bagnulo y Carlos Vivas
La responsabilidad social de los médicos en el ejercicio de su profesión
Esteban Valenti Esteban Valenti
Ser de izquierda, votar a la izquierda
Eduardo Vaz Eduardo Vaz
Seamos utópicos, pidamos lo posible
Pablo Mieres Pablo Mieres
EDUY21: una bocanada de esperanza y un desafío para los partidos políticos
Ana Jerozolimski Ana Jerozolimski
Jerusalem no está ocupada
Alfredo Correa Reissig Alfredo Correa Reissig
LA GRAN OPORTUNIDAD HISTÓRICA PARA EL SR. FISCAL PACHECO (Segunda Parte)
Enrique Gerschuni Enrique Gerschuni
¿Como poder explicar, cómo poder transmitir.?
Carlos Visca Carlos Visca
¿Qué es lo primero?
Jorge Aniceto Molinari Jorge Aniceto Molinari
Argentina dividia por la moneda. (Abordando eso gris, que parece la teoría).
William Marino William Marino
La Militancia y los Comités
Michael Añasco Michael Añasco
El Coro de Hombres de Londres vs el Coro de Hombres del Ejército Rojo
Dr. Federico Arregui Dr. Federico Arregui
Las expresiones del ciudadno Mario Layera
José Antonio Vera José Antonio Vera
Marqués de Sade nacionalizado paraguayo
Julio Fernando Gil Diaz Julio Fernando Gil Diaz
Crisis oportunas
Gustavo Firpo Gustavo Firpo
El Memorial del Penal de Libertad...
Milton A. Ramírez Milton A. Ramírez
La grieta social en Uruguay y sus 25 barrios excluidos
Marcelo Marchese Marcelo Marchese
Dólar planchado, defensa del statu quo explicada didácticamente
Edmundo Roselli Edmundo Roselli
Wilson Netto debe renunciar
Fernando López D’Alesandro Fernando López D’Alesandro
Vivian Trías y el proceso hacia el marxismo leninismo
Daniel Vidart Daniel Vidart
CRISTOBAL COLON: IGNORANCIAS Y OLVIDOS DE LA HISTORIA OFICIAL. (Primera parte)
Mario Peralta Mario Peralta
Algunas reflexiones sobre la Hiperinflación, Dolarización y Desocupación en la Argentina durante el periodo 1973-1991
William Marino William Marino
Las redes sociales
Roberto Soria Roberto Soria
Cómo hacer izquierda(s) con palabras: Respuesta a Marcelo Marchese
Héctor Musto Héctor Musto
El Frente Amplio, ¿nos quiere echar?
Carlos Wuhl Carlos Wuhl
Dos payasos desesperados por tocar el botón
Mauricio Zieleniec Mauricio Zieleniec
Los extremos se unen desde el Medio Oriente hasta nuestras latitudes
Ismael Blanco Ismael Blanco
"Volemos a través de la niebla y del aire corrompido"
Daniel Feldman Daniel Feldman
We are fantastic!
Luis C. Turiansky Luis C. Turiansky
No es lo mismo venderse que colaborar
Jorge Ángel Pérez Jorge Ángel Pérez
Laringitis, la enfermedad más común en Cuba el 2 de mayo
Jorge Balseiro Savio Jorge Balseiro Savio
Cuidado del río Negro…
Alejandro Domostoj Alejandro Domostoj
TLC: Un ejemplo de los dilemas frenteamplistas que hacen dudar de la viabilidad de un cuarto gobierno
Gustavo Guarino Gustavo Guarino
Ley de Riego: qué debemos saber
Juan Raúl Ferreira Juan Raúl Ferreira
La gloriosa Paysandú: Wilson renace con Leandro Gómez
Pablo Martínez Bengochea Pablo Martínez Bengochea
¿Segmentación socio-territorial o fractura social?
Jaime Secco Jaime Secco
A 50 años del Mayo Francés
Germán Moldes Germán Moldes
El "garantismo" y la gente*
E. Canon, F. López D’Alesandro, R. Rivarola * E. Canon, F. López D’Alesandro, R. Rivarola *
Cambiar al Frente, al gobierno y al Uruguay
Juan Pedro Ribas Juan Pedro Ribas
El otro día en el INISA; fuimos adolescentes
José W. Legaspi José W. Legaspi
Te equivocaste, Gonzalo Mujica
Adriana Marrero Adriana Marrero
La universidad de la educación: ¿será posible una síntesis? (*)
David Malowany David Malowany
Explicando lo inexplicable
Claudio Martinez Debat Claudio Martinez Debat
Rosalind Franklin y la doble hélice del ADN
Mónica Xavier Mónica Xavier
Un Uruguay para todos
Jorge Braun Jorge Braun
¿Por qué Svalbard justo ahora?
Juan Santini Juan Santini
Miras la paja en el ojo ajeno, y no consideras la viga en el tuyo propio
Bertha Sanseverino Bertha Sanseverino
Diputados estudia proyecto ley Trata de Personas
Andrea recomienda: desplastificate Andrea recomienda: desplastificate
Diseño, Arte, Gastronomía & Co.
Edgardo Carvalho Edgardo Carvalho
El juez Moro y la historia universal de la infamia
Joan Cañete Bayle Joan Cañete Bayle
El espejo de Gaza (CTXT*)
Claudio Visillac Claudio Visillac
Astori ya fue
Roberto Savio Roberto Savio
Reflexiones sobre la crisis
Daniel Mordecki Daniel Mordecki
El dilema del encuestador
más columnistas



 
banner cablevision 300 x 138
banner argentino hotel 300 x 138
Te encuentras en: Inicio | Columnas

TISA: un negocio para pocos

Constanza Moreira

11.06.2015

La participación de los servicios en la economía uruguaya es muy importante y absorbe la mayoría de los empleos disponibles.

El TISA (Trade Service Agreement) ha realizado ya más de una decena de rondas de negociación; el Uruguay ha concurrido a una sola de ellas, y concurriría en julio a la segunda. Ni China, ni Argentina, ni Brasil están participando hoy en el TISA, y son nuestros principales socios económicos, y en el caso de Argentina y Brasil, también políticos. Si ello no nos advirtiera suficientemente de que "algo huele mal con el TISA", mencionaría también a los países de América Latina que participan: Chile, Colombia, Costa Rica, México, Panamá y Paraguay. A excepción de Paraguay, ninguno de ellos está en el Mercosur, la mayoría tienen acuerdos de libre comercio con Estados Unidos, y figuran entre las economías latinoamericanas más abiertas y liberalizadas.

El TISA, como su nombre indica, es un tratado internacional de intercambio de servicios. Ello supone que los servicios intercambiables no estarían sujetos a las políticas regulatorias que en nuestros países existen para proteger industrias o empresas. En el caso uruguayo, rige un conjunto de normas destinadas a proteger, subvencionar o incentivar ramas enteras de producción. De hecho, ni la forestación ni la industria del software existirían si, en algún momento, el Estado no las hubiera protegido.

 El TISA beneficia enormemente a Estados Unidos y a Europa; los dos son potencias exportadoras de servicios. La relación entre los servicios que exportan y los que improtan (la llamada balanza comercial) a ellos, les es positivo: exportan más de lo que importan. Pero no lo es para Uruguay, o para Brasil: nosotros importamos más servicios de los que exportamos. Un TISA sólo empeoraría la balanza comercial. La razón para ello, es simple: el desarrollo tecnológico de ellos es muy superior al nuestro. Con el TISA, nos invadirían. Nosotros, no tendríamos tiempo ni capacidad para defendernos.

Los servicios en el mundo han estado muy asociados a las industrias manufactureras. Cuando estas se desarrollaron, se potenciaron diversos tipos de servicios: de diseño, de ingeniería, financieros, de transporte, o consultorías. Ha sido la industria manufacturera el motor del desarrollo de los servicios. Estados Unidos y Europa han "dislocado" sus industrias manufactureras al Asia. China en particular, se ha visto enormemente beneficiada de este proceso: a caballo de su poderosa industria manufacturera, hoy desarrolla servicios de altísima calidad. Pero Estados Unidos y Europa, despojados de ese motor, y necesitando contrarrestar el liderazgo de China (a la que no dejan entrar al TISA) necesitan expandir su mercado de servicios para seguir creciendo. Esa es la razón del TISA y no otra.

Creo que la forma en que estamos pensando el TISA: a saber, ¿cómo podemos proteger los servicios que consideramos indispensables?, o ¿qué pondríamos en las listas negativas? (la de las cosas que queremos proteger), debería cambiarse por: ¿a quién le sirve el TISA? Esta es la pregunta que hay que hacer.

Bien, claramente, le sirve a las empresas que exportan servicios. Se exportan en Uruguay 3 mil millones de dólares en servicios. La mayor parte de ellos (2 mil millones) es turismo. El turismo es básicamente a la región: no está claro cómo nos beneficiaríamos del TISA cuando todos sabemos que una temporada mala o una temporada buena están más asociadas a la situación argentina (o brasilera, pero muy en segundo orden) que a otra cosa.

Pero quienes sí se han manifestado a favor del TISA son las empresas que exportan servicios, sea a las zonas francas, o las que exportan servicios vinculados a las tecnologías de la información. No queda claro en qué sentido se beneficiarían; pero queda claro que sienten que si no están en el TISA estarían "desprotegidas" respecto de los beneficios que hoy reciben, y que mañana, podrían no recibir. Esta razón es importante; pero no alcanza el lobby empresarial de un conjunto de emprendimientos para hipotecar a todo un país, con todos sus servicios, en una negociación hecha por gigantes, y para el beneficio de gigantes.

Por otra parte, hay que recordar los efectos del TLC con un país bastante más pequeño que Estados Unidos, que fue México. Varios años después de la firma del Tratado de Libre Comercio entre Uruguay y México, los resultados son negativos. Hoy importamos mucho de Mèxico y exportamos poco. El TLC con el grande, sirve para beneficiar al grande. Y esta verdad simple, parece que cuesta mucho ser entendida.

En síntesis: hoy Estados Unidos y la Unión Europea buscan el TISA con afán, porque son sus principales beneficiarios. Para la mayor parte de los países de América Latina, el TISA no sirve. Más allá de todo lo que pueda "exceptuar" del TISA, el Uruguay lo que debe tener claro es en qué se beneficia con él. Hoy, eso, no está ni remotamente claro.

Constanza Moreira



UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias


MVDCMS  Volver arriba    |    Contacto: uypress@uypress.net