*

Agencia Uruguaya de Noticias
Loading
con firma
José W. Legaspi José W. Legaspi
Venezuela, la izquierda y el poder corrompido
Calos Visca Calos Visca
A más de 7 años y tercer gobierno
Homero Bagnulo y Carlos Vivas Homero Bagnulo y Carlos Vivas
Sucesos que no debieran ocurrir nunca
Juan Raúl Ferreira Juan Raúl Ferreira
Elecciones del big ben a la Torre Eiffel
Juan Santini Juan Santini
La historia oficial
Mauricio Zieleniec Mauricio Zieleniec
1 de Mayo, la clase obrera se fue al paraíso
Felipe Sierra Felipe Sierra
El instinto biológico de enseñar
William Marino William Marino
Presidente y Fuerza Política
Esteban Valenti Esteban Valenti
Mi opinión sobre Fernández Huidobro
Eduardo Vaz Eduardo Vaz
¿Será cuestión del nombre?
Thays Peñalver Thays Peñalver
Los Presidentes Ricos y… La Herencia de Chávez
Aureliano Rodríguez Larreta Aureliano Rodríguez Larreta
Cuchillo de Palo: Gernika
Carlos Garramón Carlos Garramón
Dos concepciones políticas sustancialmente diferentes: populismo e izquierda democrática
Jorge Ángel Pérez Jorge Ángel Pérez
Las Dicotomías de Aleida Guevara March
Carlos Wuhl Carlos Wuhl
Primer turno de la presidencial en Francia. 3 constataciónes para un Resultado
Edgardo Sandoya Edgardo Sandoya
El resultado del tratamiento no es blanco o negro
Rubens Stagno Rubens Stagno
Sin viento de cola
Pablo Mieres Pablo Mieres
Derogación de abuso de funciones, encerrados en su burbuja
Ana Jerozolimski Ana Jerozolimski
En Iom Hashoa, a los negadores y antisemitas
David Malowany David Malowany
Estudiantes, a los libros
Dr. Federico Arregui Mondada Dr. Federico Arregui Mondada
Vamos mal
Gol de actualidad Gol de actualidad
Volvió GOL DE ACTUALIDAD. Esta vez un partidazo: el gobierno de Venezuela vs. la OEA. Juegan Almagro, Maduro, Tabaré y otros. ¡Prendete!
Lilián Hirigoyen Lilián Hirigoyen
Otras literaturas: Pablo Silva Olazábal
Mónica Xavier Mónica Xavier
Un nuevo pacto social para seguir creciendo
Jorge Aniceto Molinari Jorge Aniceto Molinari
Los límites importan (Abordando eso gris, que parece la teoría)
Leonardo Padrón* Leonardo Padrón*
El último chance de Nicolás Maduro
Andrea recomienda Andrea recomienda
Cuando llueve y cuando no, también
Héctor Musto Héctor Musto
Sobre mexicanos, perros y las redes sociales
Jorge Rodríguez Jorge Rodríguez
Daniel Sosa Días
#MonitorProDaVinci #MonitorProDaVinci
¿Qué pasó en la marcha del #6Abr convocada por la oposición?
Milton A. Ramírez Milton A. Ramírez
Una oposición dividida e incompetente
Luis C. Turiansky Luis C. Turiansky
Nuevo acto del drama venezolano
Jaime Igorra Jaime Igorra
Juan Lacaze. Una desafiante y hermosa oportunidad
Ismael Blanco Ismael Blanco
“Felices los normales”
Adriana Marrero Adriana Marrero
¿Cómo se aprende a ser mujer? Sobre el cine infantil, la marcha del ocho, y los modos de hacer política
más columnistas



 
banner cablevision 300 x 138
banner argentino hotel 300 x 138
banner nicatel interna
Te encuentras en: Inicio | Columnas
imagen del contenido Aureliano Rodríguez Larreta

Cuchillo de Palo: ¿Jorge Batlle o Florencio Sánchez?

Aureliano Rodríguez Larreta

09.02.2017

¿Cuál es el mejor criterio para dar nombre a un aeropuerto internacional? La discusión puede surgir al considerarse el proyecto de ley que propone llamar Presidente Jorge Batlle al Aeropuerto de Carrasco.

Un proyecto de ley presentado por el senador del Partido Colorado José Amorín Batlle antes de entrar las Cámaras en receso veraniego, ha vuelto a poner en discusión qué nombre de relieve nacional debería llevar el Aeropuerto Internacional de Carrasco.

En esta ocasión la iniciativa dispone que el primer aeropuerto del país pase a llamarse "Presidente Jorge Batlle". Huelga decir cuán justificada aparece la propuesta, no sólo por tratarse de la figura pública recientemente fallecida, sino porque el presidente Batlle, durante su mandato, impulsó con mucha fe la construcción del moderno aeropuerto.

No corresponde, por lo tanto, controvertir ni plantear duda alguna sobre la persona a quien el proyecto de ley se propone rendir homenaje. Es frecuente, en el ámbito internacional, denominar aeropuertos de jerarquía en memoria de estadistas destacados.

El primer ejemplo que viene a la mente del suscrito, por su cercanía en el tiempo, es el aeropuerto de Madrid, desde siempre conocido como Aeropuerto Internacional de Barajas (o Madrid-Barajas), que ahora se llama Adolfo Suárez.

En este punto es inevitable dar testimonio de la emoción y la satisfacción que produce en el ciudadano (en este caso adoptivo, y con honra), el simple acto de  entrar y salir por esa puerta de España, respirando libertad, bajo el recuerdo de alguien como Adolfo Suárez, que es acreedor de tanto cariño y gratitud.

Es interesante recordar aquí, incidentalmente, una pequeña historia referida al Aeropuerto Internacional Adolfo Suárez. El régimen dictatorial de Francisco Franco, en su afán de privilegiar en todo al desarrollo de Madrid y su región, tomó una arbitraria decisión relativa al Aeropuerto Internacional de Barajas.

La terminal debía el nombre de Barajas al hecho de hallarse dentro del término municipal del pueblo así llamado, Barajas. El dictador comprobó que de esa forma, Madrid no tenía aeropuerto. Y éste, al que se quería convertir en el más importante de España, estaba situado en un pequeño municipio vecino.

La solución, por tanto, fue la del artillero. Se le quitó a Barajas -un pueblo que conserva aún su pequeño  centro antiguo, de carácter castellano-cervantino- su categoría de municipio, y pasó a ser un distrito del término municipal de Madrid. Así fue que la capital pudo tener su aeropuerto internacional.

Existen en el mundo numerosos casos similares, de aeropuertos consagrados a recordar a grandes figuras políticas. Por mencionar los más famosos, en Nueva York el John F. Kennedy, y en París el Charles de Gaulle. Pero también se conocen otros criterios.

Algunos aeropuertos están consagrados a figuras pioneras de la aviación, como es el caso del Santos Dumont, en el centro de Rio de Janeiro y recostado contra la bahía de Guanabara, que sirve a vuelos nacionales. También el Jorge Newbery, en Buenos Aires, para conexión doméstica e internacional.

Pues bien: dentro de ese grupo de estaciones aéreas dedicadas al recuerdo de pioneros de la aviación se encuentra el Aeropuerto Internacional de Carrasco.

Aunque mucha gente no lo sepa, lleva el nombre de Cesáreo L. Berisso, que en 1913 hizo volar en este país por primera vez, el increíble artilugio por él construido, que puede verse hoy en día en un extremo del moderno edificio de la terminal aérea.

Un tercer criterio muy difundido en el mundo consiste en poner a aeropuertos internacionales el nombre de artistas o intelectuales de gran fama fuera de fronteras y en algunos casos identificados con el espíritu de la ciudad.

Tal es el caso del aeropuerto internacional de Rio de Janeiro, tradicionalmente conocido como Galeão, que hoy lleva con toda justicia el nombre de Antonio Carlos Jobim, el compositor e intérprete carioca, uno de los íconos de la música popular brasileña.

Al suscrito siempre le ha atraído este último criterio por encima de los otros dos, pues el nombre de un artista, escritor, científico o intelectual que proyecta los valores de una sociedad hacia el exterior, parece muy adecuado para la puerta de entrada al país.

Tras muchos años de masticar el asunto y desechar  candidaturas, un día pareció que el nombre de Florencio Sánchez había logrado imponerse por sobre todos los demás, incluso sin herir susceptibilidades ni suscitar comparaciones, que ya se sabe, son odiosas.

Alguien preguntará: ¿por qué no, Carlos Gardel? Porque su lugar de nacimiento y su paternidad son objeto de polémica con Argentina. Sólo por eso, ya que su nominación, levantada esa salvedad, no podría ser discutida.

Florencio Sánchez, en cambio, es intransferible. Su obra pasa de un siglo a otro y sigue en pie. Además, más le valdría a Uruguay darse prisa en elevar su nombre a los cielos, antes de que otros lo hagan.

 

Aureliano Rodríguez Larreta



UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias


MVDCMS  Volver arriba    |    Contacto: uypress@uypress.net