*

Agencia Uruguaya de Noticias
Loading
con firma
Jorge Balseiro Savio Jorge Balseiro Savio
Pasaron diez años...
Carlos Garramón Carlos Garramón
Cumbre de la OMC en Buenos Aires
Mónica Xavier Mónica Xavier
La educación nos necesita a todos
José Antonio Vera José Antonio Vera
Entre Dios y la Casa Blanca
David Malowany David Malowany
Nazismo y cristianismo
Jorge Ángel Pérez Jorge Ángel Pérez
Saque usted sus propias conclusiones
Daniel Mordecki Daniel Mordecki
Garantías
Jorge Aniceto Molinari Jorge Aniceto Molinari
Telómeros. (Abordando eso gris, que parece la teoría).
William Marino William Marino
La derecha y su Propaganda
Juan Raúl Ferreira Juan Raúl Ferreira
Honduras se mete vada vez en más honduras.
Esteban Valenti Esteban Valenti
La dictadura en Venezuela
Edgardo Carvalho Edgardo Carvalho
El País reescribe la historia
Jaime Secco Jaime Secco
El programa del cambio
Carlos Vivas y Homero Bagnulo Carlos Vivas y Homero Bagnulo
Salud alimentaria. ¿Derecho individual o segmento del mercado?
Ana Jerozolimski Ana Jerozolimski
Jerusalem, el mundo y la paz
Pablo Mieres Pablo Mieres
Con el país de rehén
Luis C. Turiansky Luis C. Turiansky
Jerusalén, la manzana de la discordia
Dr. Federico Arregui Dr. Federico Arregui
El Sistema Político uruguayo
Edgardo Sandoya Edgardo Sandoya
Cuando la esperanza sana
Luis Fernández Luis Fernández
Otra vez : “El Poder”
Falsos secuestros ¿Quién/Qué hay detrás de esto? Falsos secuestros ¿Quién/Qué hay detrás de esto?
Julio Gil Díaz
Bertha Sanseverino Bertha Sanseverino
Solo un compromiso político efectivo podrá erradicar el hambre y la malnutrición: El Plan CELAC y su vigencia
Fabricio Cerna Salazar Fabricio Cerna Salazar
Espejo latinoamericano: Bolivia o el vaticinio de una tercera Cuba
Marcelo Marchese Marcelo Marchese
UPM: negociación secreta, democracia a oscuras
Ismael Blanco Ismael Blanco
La asamblea
Hebert Abimorad Hebert Abimorad
# Metoo salpica a la Academia Sueca
Fernando López D’Alesandro Fernando López D’Alesandro
A la oposición uruguaya sólo le queda el pasado
Alfredo Correa Reissig Alfredo Correa Reissig
El clavo en el sillón o el silencio de los inocentes
Aldo Mazzucchelli Aldo Mazzucchelli
Ya no la busques, no la busco yo
Daniel Feldman Daniel Feldman
Alejandro Rey, el personaje tras bambalinas en el Solís
más columnistas



 
MET-ROND-POINT_Banner200x73 (2)
banner cablevision 300 x 138
banner argentino hotel 300 x 138
Te encuentras en: Inicio | Columnas | Esteban Valenti
imagen del contenido Esteban Valenti

2020 un año bisagra

Esteban Valenti

15.02.2017

No se trata solamente de un año “redondo”, el 20. Se cumplirán 35 años desde la salida de la dictadura, gobernaron los 3 grandes partidos políticos uruguayos, hay intenciones de romper ese esquema, tanto por el nuevo Partido de la Gente, como por el espacio socialdemócrata del Partido Independiente.

Y lo más importante hay una gran cantidad de gente descorazonada, desilusionada, cansada con la política tradicional o al menos que ocupa ese indefinido espacio de los que no hoy no sabemos que votar o votaríamos en blanco o anulado.

Es posible que llegado el momento, con el voto obligatorio y con un fuerte empuje de optar por el mal menor, ese porcentaje entre un 25% y un 30% de los ciudadanos uruguayos indecisos, vuelva a las urnas. Pero...muchos de ellos ya conocen el "otro camino", el del voto en blanco en el 2015 en Montevideo.

La situación internacional y regional que tiene naturalmente influencia en nuestra propia economía pero sobre todo en nuestra sociedad estará sometida al "fenómeno Trump", es decir a una ducha helada y otra hirviente, en las relaciones internacionales, en el comercio, en las alianzas, en las tensiones raciales, nacionales y religiosas. Y América Latina, mejor dicho América estará en el centro del vendaval. Ya lo está.

El gran espejismo del 2020 en Uruguay es el recambio en el sillón presidencial. Dentro de exactamente tres años, el 1 de marzo otro u otra será el presidente de la República Oriental del Uruguay. Y aún para los más alejados de la política, ese hecho tiene una gran importancia en nuestras vidas.

Me refiero a nuestras vidas concretas, como sujetos sociales, productivos, intelectuales, profesionales, políticos o de cualquier tipo, activos o jubilados. Y este cambio adquiere cada día nuevos significados.

¿Quedaremos atrapados en la calesita de los mismos idénticos nombres y figuras o surgirá algo nuevo o se renovará el elenco político a los máximos niveles? ¿Se producirá la gran revolución nacional de que una mujer dispute la primera magistratura? ¿Lograremos que el proceso electoral a través de serios debates nos permita conocer a fondo el pensamiento, los programas, las capacidades de liderazgo de los candidatos o todo será teledirigido por las agencias de publicidad? ¿Qué papel tendrán las nuevas tecnologías, las redes, y los nuevos instrumentos que están surgiendo y surgirán en la comunicación e interacción ciudadana, en la próxima renovación de autoridades?

Esta última pregunta no es menor, tiene que ver con los cambios culturales y luego muy luego con los cambios tecnológicos que se están produciendo en el mundo y en Uruguay.

Si el que gana las elecciones no tiene mayoría parlamentaria propia, el 1 de marzo ¿asistiremos a alianzas más sólidas, más estables y sobre todo más programáticas que nos permitan construir auténticas políticas nacionales negociadas en las áreas claves?

Por ejemplo en la reforma de la educación, en potenciar la seguridad, en utilizar plenamente el potencial del sistema nacional integrado de salud, en el conjunto de las políticas sociales,  en la política internacional y regional, en la protección del medio ambiente y el uso del agua, en los grandes proyectos de inversión y de infraestructura que sin duda quedarán pendientes. Y en la reforma del Estado, esa madre abandonada a su suerte.

La reforma profunda del aparato del Estado no tiene solo que ver con el número desproporcionado de funcionarios públicos, con la capacidad de gestión de las empresas del Estado, además tiene que ver con la mentalidad dominante de los orientales y su suprema aspiración de ocupar un cargo público a algún nivel.

Lo peor que nos podría suceder es que en lugar de ser un año bisagra, fuera un año puerta cerrada, impenetrable, concluido, sin otra alternativa que la restauración conservadora o de la continuidad inmutable. Hacen falta cosas nuevas, nuevos impulsos y para ello no hay nada más revulsivo que repensar la política saliendo de los esquemas tradicionales.

Algunos piensan que lo nuevo son nuevos grupos, es decir sumar división a la división. Correcta, republicana, imprescindible para la democracia, pero que como todas las cosas, siempre es un problema de dosis. Un vaso de agua, incluso cuatro, quitan la sed, una piscina puede ahogar. Y estamos al borde de una piscina, grande, estática, con aguas no muy límpidas.

Las responsabilidades no son iguales para todos, de los viejos y nuevos problemas que afrontamos y otra de las alternativas es que el camino hacia la bisagra sea un gran concurso de vanidades y de culpas. Y que las hay las hay. Lo tradicional es que estos tres años sean un interminable concurso hasta noviembre del 2019 de fuego cruzado de acusaciones de todo tipo. Es parte de la democracia, no hay de que horrorizarse ni alarmarse. Cada uno busca su lugar bajo el sol del 1 de marzo del 2020.

Los que estamos seguros, inexorablemente seguros que allí estaremos, gane quien gane, somos los ciudadanos y en general los pobladores de este país y, además todos los días crece el número de inmigrantes. Ese 1 de marzo la bisagra existirá. Estará cerrada o abierta y será reluciente y brillosa o herrumbrada y antigua. No depende del cambio climático, depende de nuestra inteligencia y sensibilidad.



Esteban Valenti - Periodista, escritor, coordinador de Bitácora, director de Agencia de Noticias Uypress

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias



MVDCMS  Volver arriba    |    Contacto: uypress@uypress.net