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Las mafias y la muerte

William Marino

16.05.2017

“Esto te pasa por alcahueta”, le dijeron y un sicario le tiro varios balazos que impactaron en su cabeza provocándole la muerte, todo ello delante de su hija de tan solo 6 años.

La joven de 27 años, era una persona que había presenciado y a la vez fue testigo de un crimen en la zona de Tres Ombúes, allí en la Cachimba del Piojo.

Como se recordara de estos lugares la Intendencia de Montevideo, el Municipio y la Policía retiro de esa cañada en dos ocasiones unos 600 restos de automóviles, incluido un patrullero.  Pero el tema que tiene varias puntas y es mucho más grave de lo que se piensa. Hace ya mucho tiempo que las mafias locales están instaladas en nuestro Uruguay. Los cinco "padrinos" o "grandes capos" que hoy existen en nuestro Montevideo, no solo poseen cada uno su pequeño ejército, sino que estos tienen una capacidad de fuego bastante grande para nuestro medio. Esto uno lo puede observar, con el asesinato por parte de sicarios, casi todos los días. Nuestra pregunta es cómo pueden aparecer tantos jóvenes, y no tan jóvenes, que se presten para asesinar personas, que en muchas ocasiones son hasta conocidos del barrio. El dinero que mueven estos mafiosos es muy abultado, podemos decir sin temor a equivocarnos que tienen más de cinco ceros.

     Pero como puede entender el común de la gente, lo que realmente sucede si la Suprema Corte de Justicia no se entiende o comunica con los que más junto trabaja, que es el Ministerio del Interior. Aquí aparece aquello de que "le dije, pero no dije, porque le mande decir, a uno que no dijo, pero en si dijo". En febrero del 2016 ya decía que las mafias, habían llegado e instalada en nuestro país "de a poquito sin pedir permiso, sin credenciales ni pasaporte". El mundo se ha globalizado en todo, pero más que nada en drogas, prostitución, corrupción y mafias. Los ajustes de cuentas son cosa de casi todos los días, dentro de las cárceles, aun las de mayor seguridad, son cosas de todos los días. Hoy no es necesario mirar para otro lado, pues las desapariciones de personas, es casi constante, al igual que los ajustes de cuentas, que ha traído como consecuencias cementerios clandestinos, chiquitos pero cementerios al fin. En barrios periféricos, asentamientos o no, se puede observar la contratación de sicarios o perros, para verdaderos ejércitos invisibles. De allí "corrimos", los militantes sociales, en beneficio de de los asistentes sociales, a los que corrimos. Luego sacamos a la policía comunitaria, que mal o bien se entendía con los niños y jóvenes mas problemáticos y trajimos a la Republicana. Por eso nos preguntamos qué pasa con "los Bartolos" en el Marconi, los Panizza de Casavalle, los Caquitos de Chacaritas de los Padres, la Chinga del Borro, la de los Puglia en la zona este de Montevideo y otras tantas que siguen en su etapa de reclutamiento y tejiendo alianzas dentro y fuera de frontera. Y no hablemos de las que actúan en la frontera con Brasil. ¿En realidad cuantas bandas son?

Pero hay cosas por el lado de la policía que siguen sin aclararse, siguen siendo muy turbias.  El asesinato de la bailarina a manos a manos de su esposo, un policía que tenia denuncias por violencia domestica y NO se le había requisado el arma, el apaleamiento a jóvenes internados en el INAU por parte de grupos de choque de la policía. Sigue sin saber que paso en la cárcel de Rocha con la muerte de varios jóvenes presos en un incendio. La muerte de un policía a manos de otros policías luego que baleara a sus dos hijos. Hacía tiempo que estaba denunciado por violencia domestica, se le había retirado el arma de reglamento, pero muchos sabían que andaba armado.   Y se podría seguir con muchos otros hechos sin resolver, que al parecer lo que se quiere es más que pase al olvido, que a resolverlo.       

    Algo que aun no se comprende, es que si la policía tiene que cuidar (vigilar) a una persona, presuntamente amenazada de muerte, esta desaparece y se la deja de vigilar, simplemente porque se mudo. ¿No se la busca?  ¿O simplemente lo que se quiere es que el vecino NO sea testigo de nada? Eso puede ir unido a cuando algún vecino denuncia en la seccional policial, una bocas de venta de pasta base, cuando llega a su barrio el denunciado ya estaba enterado. ¿Cómo se entera?  La gente no quiere salir ni de testigo de un accidente de tránsito, no solo por el papeleo Judicial, sino por las esperar que se debe de aguantar en las seccionales policiales, a la vista de todo el mundo. De pronto no en todas pero si en la inmensa mayoría.  Hay mucho que aun no se entiende, como funciona, pero lo que si se debe de saber es que funciona mal, por carriles anormales. Aun NO logramos depurar de malos funcionarios, esta policía que debe de estar a favor de los más desvalidos.  El Presidente de la Suprema Corte de Justicia Jorge Chediak, en declaraciones brindadas a la prensa dijo entre otras cosas muy interesante: "si no podemos asegurar su integridad física a un testigo, lo más probable es que desestimulemos que se quiera declarar o realizar reconocimientos en audiencias por miedo a sufrir represalias".





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