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¿Tiene usted su propio partido?

Esteban Valenti

17.07.2017

¿Hay en el Frente Amplio realmente más de 30 grupos, partidos y listas nacionales? Si, y están en pleno proceso de reproducción. ¿Hay realmente más de 30 agrupamientos con diferencias ideológicas o incluso posiciones programáticas y políticas? Por favor.

Todas las semanas nos enteramos de un grupo de personas, de dirigentes de diverso nivel, en distintos departamentos o a nivel nacional que se van de un partido o un grupo y luego intentan formar algo distinto, otro agrupamiento. Hacer la lista de estos grupos no es obra de cronistas sino de filatelistas. Son muchos y el proceso no ha terminado. Es uno de los síntomas más claros del cambio de valores.

La primera pregunta que surge obligada es sobre las causas de este proceso.

Nadie abandona un barco porque está conforme o se siente navegando a buen puerto y con las velas desplegadas, puede tener alguna molestia en las manos, algunos callos, si se trata de remar pero, en definitiva sigue embarcado. El primer motivo es porque hay desencanto, hay desilusión sobre la marcha general y  en muchos casos se traduce en reacciones contra el bote o la nave más próxima o la que se tiene debajo de los pies.

No se detectan grandes debates ideológicos, ni cuestionamientos sobre temas políticos de fondo, al menos no aparecen a nivel público, muchas veces tiene que ver con formas de funcionamiento que corresponden a otras épocas de liderazgos indiscutibles y aceptados con virtudes y defectos, no es casual que muchos de los navíos que pierden más tripulantes tuvieron ese tipo de líderes.

Si se revisan los últimos debates en la izquierda casi siempre son por plata, por cómo distribuir los recursos del estado y de donde obtenerlos, nunca es un cuestionamiento sobre cómo gastarlos mejor o como utilizar la imaginación para nuevas ideas. O, la gran salvación, algún nuevo derecho.

Y no existe en absoluto un intercambio, un debate sobre el tema de la moral, de la ética y de la lucha contra la corrupción, como si no pasara nada de nada a nivel nacional, regional e internacional, como si no fuera hoy el principal flagelo de la política y por lo tanto de la democracia. ¿O me perdí de algo de la vida y las declaraciones del Frente Amplio en los últimos meses?

Existe otro motivo para esta proliferación de grupos, los desembarcos son menos dolorosos cuando existe una gran nave nodriza y generosa que recibe a todos en su seno, no se sienten como naufragios, sino de abordajes al Frente Amplio desde otras escalerillas. El Frente Amplio es sobre todo una amplísima coalición en construcción permanente y un movimiento en resecamiento orgánico constante. Simple, comparen las cifras de votantes y de militantes y participantes en cualquiera de las estructuras orgánicas en su involución en los últimos años.

Si nos quedáramos simplemente en estas explicaciones, faltaría lo fundamental, el espacio vital, la supervivencia política en momentos de tormenta. Es notorio que la izquierda uruguaya que acumuló una gran cantidad de triunfos, de éxitos innegables desde que salió de la dictadura, y antes, sobreviviendo al peor embate represivo de los aparatos policiales-militares y, alcanzando en solo 5 años el gobierno departamental de la capital y luego tres triunfos electorales nacionales con mayoría parlamentaria y varias intendencias, por primera vez en su historia afronta mares embravecidos desde varios frentes, pero sobre todo desde la política y desde la ética.

Es la primera vez desde que existe el FA, que su gobierno tiene un saldo de opinión pública negativo y bastante estable en esa incómoda posición y los cuestionamientos que no parten solo desde sus adversarios políticos, sino desde dentro desde sus propias filas. Por primera vez desde hace décadas el Partido Nacional ha superado la intención de voto del FA en una encuesta y por otro lado,  la suma de los que declaran que votarán en blanco, anulado, o no saben,  están entre el 25 y el 30%. No se ven solo en las encuestas, se sienten en toda la sociedad, en particular en sectores de capas medias, profesionales, universitarios, pequeños y medianos empresarios e incluso sectores de asalariados medios y altos y los sectores más cultos y educados de la sociedad. Parte importante del bloque político y social necesario para los cambios.

Algunos sacarán enseguida la calculadora tributaria, y es notorio que ese frente no es hoy un fuerte del actual gobierno, pero lo principal de la crisis es de carácter político. Hay descontento político por la suma de un conjunto de causas diferentes, incluyendo la falta de una explicación profunda y convincente de la marcha de la economía, muy superior a todos los países de la región, pero lejos de las promesas electorales. Aunque esa no es la primera causa de descontento, sigue siendo la inseguridad, se le ha sumado en forma importante la inseguridad laboral y el desempleo, las carencias notorias en la educación y la falta de un mensaje serio y sólido que le dé perspectivas a la sociedad uruguaya, que renueve el Proyecto Nacional con un contenido progresista.

Falta otro elemento, que aún a riesgo de incurrir en el pecado del bullyng, hay que mencionarlo: el paquete Sendic-ANCAP, falsedades, declaraciones desastrosas y defensas inexplicables. Y por encima de todo la inmoralidad pública por primera vez impacta de manera muy fuerte en la imagen del gobierno y del Frente Amplio.

Hubo otras situaciones complejas, como por ejemplo PLUNA, pero la propia justicia en sus pronunciamientos reiteró que en ningún caso se trató de enriquecimiento personal o despilfarro de parte de los jerarcas involucrados, e incluso la ridícula mutación de la causa del enjuiciamiento es realmente trágica. Como los magistrados y fiscales que intervinieron fracasaron estrepitosamente al tratar de demostrar que se había perjudicado a un supuesto tercero que nunca existió en la subasta, o de perjudicar al Estado, que en realidad se benefició económicamente ahora, la imputación ya mutó hacia la fantasía: perjudicar la imagen del país. ¿Puede haber algo más ridículo y más subjetivo que esa tipificación?  Pues es la que se utiliza actualmente contra Fernando Lorenzo y Fernando Calloia. El abuso innominado de funciones ha determinado que los fiscales y los jueces en las diferentes instancias se han transformado en encuestadores sobre la imagen del país. ¿Dónde, ante quién, con que referencias que no sea su propia percepción?

La otra gran diferencia es que los directos responsables de la asociación de PLUNA con privados reconocieron explícitamente que se equivocaron, Tabaré Vázquez y Danilo Astori y de esa manera la izquierda, no pagó prácticamente ningún precio político por PLUNA. Y si hay un tema sobre el que si se hizo BULLING y no un "pico" sino una cordillera, fue el cierre de PLUNA, aunque la prensa brasilera publicó hace dos años, la información sobre la demanda por 3.500 millones de dólares de todo el personal de Varig en Brasil contra el Estado uruguayo, prendido a su esplendorosa alianza con PLUNA durante el gobierno de Luis Lacalle Herrera. Fracasó la demanda porque desapareció PLUNA...pero bien que se guardó silencio sobre ese titular de El Observador.

La gran diferencia, es que el casco de la nave FA y del gobierno, no fue afectado en lo fundamental porque hubo autocrítica y se tomaron las medidas para evitar que siguiera la sangría y cada día me convenzo más que en el fondo y en el frente se hizo muy bien en liquidar a PLUNA, hubiera sido otro cáncer en el cuadro general de la marcha de las empresas del Estado en ese momento. Un barril sin fondo, otro más. Con el diario del día después, nos salvamos de otro agujero insaciable en el casco de la economía nacional.

Sé perfectamente que se cometieron errores, que la premura y otras cosas nos hicieron cometer errores, pero también cada día mes convenzo más que los únicos que pagaron no son los responsables y esa sigue siendo una gran injusticia y un enorme atropello. Y no escuché ni del Plenario, ni de la Mesa del FA ni desde algunos líderes gladiadores actuales por la defensa de Sendic, un mínimo de defensa por compañeros que no mintieron y que le sacaron las castañas del fuego al país, al gobierno y al Frente Amplio. Cosas de la vida, que hay que tragarlas con mucha paciencia y asco.

Volvamos a los chinchorros y las naves cascoteadas. Si el camino que elige la izquierda es el actual, es decir  que cada uno construya su propio barquito, lo bautice y lo agrupe para tratar de disputar las cuotitas o las grandes tajadas del poder, avanzamos hacia la catarata. Y navegar cataratas es muy peligroso.

Además los principales grupos van a ser los grandes favorecidos por este mecanismo a la hora de elegir parlamentarios y por lo tanto obtener las cuotas de poder. ¿Adivinen quién?

El mensaje que se transmite parece ser: usted está desconforme, no encuentra respuestas a sus muchas preguntas, forme su propio grupo, intégrese a una estructura que está cada día más reseca y que estructuralmente y políticamente corresponde a otra época, a otro tiempo político, y desde allí dispute su espacio vital y sus cargos.

Vean los últimos Congresos, Plenarios etc del FA y verán la carencia casi absoluta de ideas fuerza, o simplemente de ideas que convoquen al debate, al intercambio a la discrepancia o al acuerdo. Lo más revolucionario que se ha hecho es la paridad en las listas entre hombres y  mujeres. ¡Eureka! Eso si ya comenzaron las interpretaciones diversas...

Cada tanto se les ocurre un nuevo derecho y desde el gobierno una nueva prohibición. Es como querer calafatear un barco con arena, sobre todo si cada día tenemos menos claro cuál es el próximo puerto.

¿Es UPM 2? ¿Era el Sistema Nacional de Cuidados? ¿Es el shock de infraestructura? ¿Es bajar el déficit fiscal al 2.5%? ¿Es alcanzar o acercarnos al 6% del PBI para ESTA educación totalmente insuficiente que lo único realmente nuevo y bueno es el Plan Ceibal? O en realidad rascando rascando el gran resumen, el nuevo Proyecto Nacional es ganar nuevamente las elecciones y tener un cuarto gobierno consecutivo. Y para ello la política de decenas y decenas de listas o de grupos es el nuevo rumbo, la nueva "unidad" del rastrillo.

En realidad es un paso importante para parecernos cada día más a nuestros adversarios históricos: el poder y su uso por encima de todo. Y ellos tranquilos esperando, total, el trabajo lo hacemos todo nosotros.



Esteban Valenti - Periodista, escritor, coordinador de Bitácora, director de Agencia de Noticias Uypress

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