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El voto consular y el artículo del Dr. Sanguinetti

Juan Raúl Ferreira

19.08.2017

El Ex Presidente de la República, Dr. Julio María Sanguinetti, en la coincidencia o la discrepancia, sigue siendo un referente importante varios de los grandes temas nacionales. Con ello, y aún tirando temas a arriba de la mesa, contribuye enormemente en la construcción de la agenda política nacional.

Es muy importante que los Ex Presidentes, gente que fue objeto de la confianza popular para guiar los destinos de la Nación, cuando termine s u mandato siga cumpliendo ese papel, incluso, el de generar polémica. Es en ese espíritu que tras haber leído con profundo respeto su artículo sobre el voto consular, me permito sobre su propio artículo cuyo contenido es muy importante, pero con el que discrepo, me permito hacer algunos comentarios.

 

Transcribo su articulo y para no confundir pongo mis comentarios en rojo.

 

El Frente Amplio, (en rigor, hay gente de todos los partidos, incluso del suyo, del blanco y del Frente que militan a titulo personal en las ONGs que se dedican a este tema,  como en Ronda Cívica, Comisión pro voto Exterior etc. Además de los diversos Consejos Consultivos y otros espacios de nuestros compatriotas, por el mundo entero. ) machaconamente, una y otra vez insiste en atribuir el voto a los uruguayos que viven en el exterior. Ha fracasado en intentos anteriores (hasta se plebiscitó en 2009, con resultado negativo) (Esta manera de plantear el plebiscito del voto epistolar puede resultar involuntariamente engañosa. Todos sabemos que el voto exterior nunca se plebiscitó. El propio Dr.  Sangunietti veremos como más adelante habla de mayorías parlamentarias especiales en una ley reglamentaria. Lo que se plebiscitó fue una modalidad de voto: el epistolar. Eso no es pronunciarse más que sobre el motivo de la convocatoria: una modalidad. La consulta popular no afectaba el derecho al voto, como veremos más adelante.)  y seguramente volverá a fracasar en este nuevo que están pergeñando imponer. Ellos piensan que poseen una mayoría importante en el exterior, así como organización para hacerla votar, razón por la cual, cada vez que dudan de su victoria, salen con la propuesta. No entienden, además, que quienes estamos en contra no lo  estamos haciendo por simple conveniencia electoral, sino por poderosas razones políticas.
 
1) RAZON POLÍTICA. El ciudadano que está afuera de su país, que vive lejos de su realidad, normalmente vota con el clima de donde está. O sea que su voto es artificial, no responde al interés nacional. (Desde nuestro punto de vista, es un poco fuerte que al uruguayo que se ha tenido que ir a vivir al exterior no representa el interés Nacional. Que ha dejado de pertenecer  a eso que Wilson llamaba "Uruguay: Comunidad Espiritual. En sus dos mandatos Presidenciales, el  Dr. Sanguinetti tenía la buena costumbre del viajar al exterior siempre con representantes de todos los partidos políticos. Lo primero que hacía al legar a tierras extranjeras era reunirse con las respectivas colonias uruguayas. Allí sus discursos iban en la dirección contraria. Hacer sentir a la diáspora parte de la gran aventura para labrar un mejor destino común. Es sabido que en el Mundo no hay en otros países que mantengan el nivel de información con su propio país que las uruguayas. Cuando los últimos desastres naturales en Uruguay, la primer ayuda de medicamentos y abrigo que  llegó a manos de las víctimas provenía de Australia)

 

Los ejemplos son absolutamente contundentes. Berlusconi ganaba en Italia y perdía afuera. Humala ganó en Perú y entró tercero en Argentina, en una gran votación peruana donde Lourdes Flores fue la mayoría. Al interior del país Humala representaba una reivindicación étnica que en el exterior le jugaba en contra. Si seguimos con Perú, ganó Kuczynski la elección por un 0,5%, o sea que prácticamente hubo un empate. Pues bien, en EE.UU., España y Brasil, ganó Kuczynski con claridad, del mismo modo que, en los países vecinos (Chile y Ecuador), hubo también gran distancia, pero a favor de Keiko Fujimori, que había sido la más votada en la primera vuelta y era líder de la mayoría parlamentaria. O sea que el empate que se dio adentro, no ocurría afuera: los lejanos votaban por el economista y los cercanos por la hija de Fujimori. (Esto suena, entiendo yo, contradictorio con el argumento previo que no importaban los resultados electorales. Pero por qué habría que incumplir la aplicación de un derecho constitucional el  resultado. En Rivera ganó el Partido Colorado,  en Flores el Partido Nacional y en Rocha el Frente Amplio, solo a modo de ejemplo.)

  
2) RAZÓN ÉTICA. Se dice que el principio de igualdad impone el derecho a votar de los ciudadanos que no están en el país. No es así: la igualdad vale si estamos ante iguales circunstancias, que no es el caso, porque unos viven la suerte del país, para bien o para mal, y otros no. Las consecuencias de ese voto las experimentarán quienes aquí radican, no los otros, que -a la distancia- emiten una opinión influida por el lugar donde viven y se desligan totalmente de las consecuencias de ese voto. Éste es un acto de gobierno, un compromiso con el país, que solo pueden asumir quienes están en él. (El propio  artículo  del Dr. Sanguinetti  cita  al vuelo, a los ejemplos de EEUU, Chile Ecuador, Perú. EEUU, España y Brasil, entre otros. Es decir no estamos  ante una descabellada idea de un puñado de frenteamplistas -mi hijo no  lo  es y milita en esta causa, Patrica Soria es colorada como sangre de toro y también  lo hace, a modo repito de simple ejemplo- No nos hace Pensar esto en que Uruguay va quedando solo en la comunidad internacional en el no reconocimiento de cómo puede votarse en el exterior como manda la Constitución.)

 
3) RAZÓN JURÍDICA. La Constitución es clara. La República es "la asociación política de todos los habitantes comprendidos dentro de su territorio" (artículo 1º).   (Acá entramos en un terreno en que hay que explicar las cosas con mucha claridad para no confundir para evitar hacerle decir  a la Constitución cosas que no dice. Reconozco el desafío que es contestar este argumento sin ser abogado y siendo el Dr. Sanguinetti un reconocido jurista. El artículo que cita el Dr. Sanguinetti, no se refiere al  derecho al voto. La verdad es decir "cosas ciertas sin quitarle el alma a los hechos" como decía Onetti. El citado artículo articulo pertenece a la Sección I de la Constitución que se llama "DE LA SOBERANIA NACIONAL." Para citarlo  en relación al derecho  al voto, DEBE AGREGARSE que el tema  de marras y sus limitaciones -entre las que no está residir fuera del país,   como surge de su mismo nombre figura en la sección III "DE LA CIUDADANÍA Y EL SUFRAGIO. No es necesario ser constitucionalista para darnos cuenta que esta sección y no la citada la que atañe al motivo de estas reflexiones". No quedan dudas ¿verdad? Más claro, imposible. (Es claro pero se refiere a otro tema del sufragio ya que  dos secciones después aborda específicamente el tema con nombre y apellido)


Desde mi modesto punto de vista, el artículo que limita el derecho al voto a algunos y se lo garantiza a otros los que teniendo ciudadanía no están sometidos a la suspensión de la misma. Por ejemplo, estar procesado por delitos que en caso de culpabilidad merecieron penas de penitenciaría, puede violentar la presunción de inocencia. Pero este yo de acuerdo o no, es lo que dice. O sea, es una Sección del texto Constitucional muy restrictiva. No menciona el no avecinamiento como causa de exclusión.)

 

Y el criterio de vivir en nuestro territorio inspira luego el artículo 74º, que atribuye la calidad de "ciudadano natural" a quienes, siendo hijos de padre o madre orientales, "cualquiera haya sido el lugar de su nacimiento, por el hecho de avecinarse en el país e inscribirse en el Registro Cívico". O sea que sigue siendo fundamental vivir en el territorio. Ni hablar que exige años de residencia para quien aspire a la ciudadanía legal, pero igualmente le atribuye "el derecho al sufragio" a extranjeros que, sin tener la ciudadanía, poseen -entre otras condiciones- quince años de "residencia habitual". De modo que para nuestra Constitución el principio es inequívoco: vota quien está en su territorio. (Es obvio pero no lo dice. Todos tenemos familiares en el exterior. Y a todos nos gusta que voten. El propio Presidente Sanguinetti tiene su hermana y su hermano que votan viviendo en el exterior. La Constitución no dice nada sobre una diferencia de derechos entre los que puedan pagar un pasaje y quienes no. Por otra parte en toda su nota, se refiere a VIVIR fuera del país y no a PODER VENIR ESE DIA AL PAIS)

 
4) RAZON DE GARANTÍA ELECTORAL. Regular el voto refiere al corazón mismo de la legislación electoral, por lo tanto (art. 77º, inciso 7º) se requieren dos tercios de votos del total de componentes de cada Cámara para legislar al respecto. Se exige esa mayoría para "las garantías del sufragio y elección, composición, funciones y procedimientos de la Corte Electoral y corporaciones electorales". No se la requiere para tema de gastos u orden internos de ellas. O sea que quién vota es la esencia de la cuestión. A lo que se se añade que un voto en Consulados puede no tener la mismas garantías del sufragio que existe en el país, como sin duda no la tendría el voto por correo, que ya nadie sostiene. (Y si nadie lo sostiene, por qué los confunde cuando habla de que "ya se plebiscitó") (una vez más , al mezclar confundimos, seguro que involuntariamente, voto por correo con voto en el exterior. En esto hay  que marcar la diferencia con mucho rigor para evitar que de buena fe  la gente se convenza de una cosa que no es.)
 
Como se advierte, no hay ningún capricho en nuestra oposición reiterada al intento de abrir las elecciones a quienes no "están avecinados" (No obstante todos los Partidos promueven en Buenos aires la organización buses, buques charteados. Frente a la sede de la vieja Embajada se lee un mural "viaje a votar, Partido Colorado" Es más elección tras elección TODOS los candidatos de todas las colectividades hacen actos en  Buenos Aires. ¿Qué sentido tendrían si la audiencia no pudiera votar?) en nuestro país. Son poderosas y concluyentes razones. Que otros países tengan criterios distintos, no cambia nuestro criterio, porque -antes de todo- el Uruguay ha tenido, desde siempre, un sistema muy propio, que se ha demostrado mejor que cualquier otro.  Así lo ha entendido hasta ahora la ciudadanía, que no acompañó con su firma o su voto los reiterados intentos frenteamplistas.  (Una vez más, para concluir, las organizaciones de la sociedad civil que se movilizan por este tema, tienen integrantes de una amplio abanico que trasciende al Frente Amplio. Y no conozco los "reiterados intentos de juntar firmas y convocar ala urnas." Conozco un solo caso y que no refería al voto exterior sino a su modalidad.)

Creo que el Presidente Sanguinetti con su artículo ha contribuido enormemente a volver a poner en la agenda este tema esencial para discutir como se defiende mejor el derecho al voto. Tema sobre el cual el sistema político tiene una deuda pendiente. 

 

Dr. Juan Raúl Ferreira



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