*

Agencia Uruguaya de Noticias
Loading
con firma
Lilián Hirigoyen Lilián Hirigoyen
Otras literaturas: Mario Barité
David Malowany David Malowany
Más allá del matrimonio gay
Roberto Savio Roberto Savio
Un grito de alarma para Europa.
Esteban Valenti Esteban Valenti
La Revolución de Octubre y la lectura rusa de Marx
Pablo Mieres Pablo Mieres
Shock de transparencia y control
Luis C. Turiansky Luis C. Turiansky
El caso Trías
Jorge Ángel Pérez Jorge Ángel Pérez
Cuba: si no hay dinero se paga con sangre
Homero Bagnulo y Carlos Vivas Homero Bagnulo y Carlos Vivas
Causalidad, casualidad, y embarazo adolescente
William Marino William Marino
Propaganda y comunicaciòn
Jorge Aniceto Molinari Jorge Aniceto Molinari
La lección de Venezuela. (Abordando eso gris, que parece la teoría).
Raúl Maneyro Raúl Maneyro
El puente entre dos mundos en riesgo de caer: los anfibios en peligro
Jaime Secco Jaime Secco
ASSE precisa reingeniarse
Pablo Cúneo Pablo Cúneo
Hoenir Sarthou y la democracia pintada
Jorge Braun Jorge Braun
La disciplina partidaria y la corporación política
Carlos Garramón Carlos Garramón
Trump avanza contra el multilateralismo.
Claudio Riccardi Claudio Riccardi
España - Cataluña 0-0
Alejandro Domostoj Alejandro Domostoj
La ética, la transparencia y la altura de la vara
Roberto Cyjon Roberto Cyjon
Nazis uruguayos
Juan Raúl Ferreira Juan Raúl Ferreira
Conversando con Enrique Bentancor
Ismael Blanco Ismael Blanco
Los pies desnudos y los combatientes uruguayos de el Che
Ana Jerozolimski Ana Jerozolimski
Cara a cara frente a la “la mentira”
Achim Steiner, Patricia Espinosa y Robert Glasser Achim Steiner, Patricia Espinosa y Robert Glasser
El cambio climático amenaza a ricos y pobres por igual
Zózima González Zózima González
Embarazo adolescente: compromiso educativo y social
Luis Fernández Luis Fernández
Volvió la teoría...
Edgardo Sandoya Edgardo Sandoya
Más educación=menos enfermedad coronaria
Pablo Urreta Pablo Urreta
Juguemos a si tu fueras
Fernando Schmidt Fernando Schmidt
Palabras de Fernando Schmidt en la presentación del 'El clavo en el sillón'
Alberto Rodríguez Genta Alberto Rodríguez Genta
¡Paren las rotativas.! ¡Ultimo momento!
Roberto Soria Roberto Soria
¿Hacia una la ''inmobiliaria judicial''?
Mònica Xavier Mònica Xavier
La política no debe convivir con la opacidad
Daniel Feldman Daniel Feldman
Roberto Cataldo, el guardián del libro
Federico Arregui Federico Arregui
Luis Lacalle Pou
Lic. Sebastián Hagobian López* Lic. Sebastián Hagobian López*
El primer año de la presidencia de Javier Miranda en el FA ¿Cómo debemos ver el vaso?, ¿medio lleno o medio vacío?
Ximena Olmedo Ximena Olmedo
Tiempo de Renovación
más columnistas



 
MET-ROND-POINT_Banner200x73 (2)
banner cablevision 300 x 138
banner argentino hotel 300 x 138
Te encuentras en: Inicio | Columnas

Embarazo adolescente: compromiso educativo y social

Zózima González

12.10.2017

Nos mueve el propósito de hacer visible (y sensibilizar a la población en su conjunto) la maternidad en la adolescencia como factor causal de abandono y desvinculación con los centros educativos; las inequidades sociales, segregación residencial a la que están sometidas estas jóvenes y su entorno familiar; espacios limitados de interacción social.

Al decir de Corea y Lewowicz (2003) la niñez no es lo que ehttp://www.uypress.net/hnadmingresarnoticiap1.aspx?80656,0#ra, la familia no es lo que era, la escuela no es lo que era, la comunicación no es lo que era. La serie puede resultar molesta, dura, incluso hostil; sin embargo, para pensar una experiencia es más activo y honesto partir de lo que hay y no de lo que debería haber o lo que viene durando sin producir efecto alguno.

La escuela -en un sentido amplio- ya no es ese santuario protegido de las influencias del exterior, sino que su propia pasividad la ha convertido en un receptáculo de  diversidad de valores, conductas, lenguajes, que conviven en el "afuera escolar".

Las normas legales vigentes y proclamas  de congresos y organismos internacionales reconocen, en sus enunciados, el derecho a la educación pero, al no plantear soluciones ni crear las condiciones adecuadas para  que se cumplan, quedan reducidas a discursos  vacíos. Las madres en situación de vulnerabilidad social continúan reproduciendo el círculo de pobreza.

En este contexto, las relaciones entre escuela y sociedad se vuelven más complejas y dialécticas. En primer lugar, ya no es sólo la sociedad la que tiene que adaptarse a la escuela, sino que ahora se espera que ésta también se adapte a la sociedad, es decir, a las características particulares de sus alumnos.

Esta doble necesidad de adaptación supone que los contenidos y reglas de la experiencia escolar no pueden ser impuestos desde la institución, sino que deben ser el resultado de un diálogo entre los agentes escolares y los agentes. Ese diálogo requiere una nueva actitud. 

Una institución educativa puede ser abandonante, cuando  pierde la posibilidad de crear algo propio, de desarrollarse con voz propia, cuando desconoce las identidades de cada uno, cuando es indiferente a la singularidad de cada integrante con su historia y su cultura, no reconociendo ni aceptando la diversidad. Abandonar al profesorado en su proceso de formación, abandonar a los estudiantes que abandonan, desamparar; son  evidencias de una institución abandonante. Seguramente todos se sentirán quebrados: profesores, administrativos, alumnos, familias, como resultado de la pérdida del sostén.

Si logra construir entorno a la problemática del abandono, una mirada humanista más allá de los cuadros estadísticos que reflejan números al finalizar cada mes, será  capaz de "construir amparo, dar abrigo" , será una institución que no se desentenderá de ninguna de las formas de abandono.

"Educar sigue siendo un desafío que nos convoca éticamente, es una práctica ciudadana y política: cómo educar, por qué, a quién, con qué, para qué sociedad, pensando en el presente y en qué futuro, para qué país" (Bixio, C, 2010).

Esperamos que este trabajo pueda contribuir en nuestro sistema educativo a mejorar la retención de los estudiantes, a través de instrumentos de gestión innovadores que fortalezcan a la organización educativa.

Al fin y al cabo, "Somos lo que hacemos para cambiar lo que somos. La identidad no es una pieza de museo, quietecita en la vitrina, sino siempre es asombrosa síntesis de las contradicciones nuestras de cada día" (Eduardo Galeano, 1993). 

Hemos constatado que es posible dar soluciones a la problemática  planteada.

Los escenarios educativos, tan dinámicos y cambiantes como la sociedad en que vivimos, enfrentan hoy la necesidad de encontrar soluciones diversas para atender adecuadamente a sus diversos públicos.

La desescolarización,  la conducta absentista y el abandono al sistema educativo han llevado a desarrollar estudios para evitar la disfunción que supone tener una población sin las competencias necesarias que le permitan acceder a una vida profesional no marginal. Desde una perspectiva sociológica, esa población juvenil no está inserta en ningún mecanismo de socialización, educación ni espacio laboral.

Esta situación da cuenta de la débil capacidad de los sistemas educativos para retener a los jóvenes, nos alerta sobre situaciones de exclusión social  y compromete a definir estrategias desde la oferta educativa para reinsertar a los jóvenes.

En este siglo, donde las sociedades demandan cada día más mayores niveles de formación y conocimiento para permanecer en el mundo laboral, creemos que el abandono escolar es un problema a revertir.

Todo lo que sucede en la sociedad "se siente" en la escuela.

La pobreza, la exclusión de estudiantes del sistema educativo, la maternidad / paternidad de estudiantes niños y adolescentes, constituyen un desafío mayor para los actores e instituciones escolares.  Éstos, en muchos casos, se han visto obligados a atender las expresiones más dramáticas y urgentes de la exclusión social de las nuevas generaciones (el hambre, la enfermedad, la violencia, la drogadicción, entre otros), sin "entender" del todo sus raíces, causalidades estructurales y, principalmente, sin contar con los recursos necesarios para dar respuestas adecuadas y suficientes. Los niños de las familias más pobres y excluidas en el plano cultural tienden a obtener resultados, en la escuela primaria, inferiores a los alumnos de hogares más acomodados.

La maternidad /paternidad precoz de niñas y adolescentes y la deserción educativa se asocian en un círculo que reproduce pobreza; la reproducción demográfica aumenta en los sectores más vulnerables. El embarazo en estos grupos y el  cuidado de sus hijos  puede ser causa de abandono de los estudios. Frecuentemente no los retoman luego del nacimiento, lo que genera desocupación y difícil reinserción laboral por falta de capacitación. 

Es por este motivo que surge la necesidad de abordar el tema como expresión de los sectores más carenciados de la población y, por tanto, como reproductor de la pobreza.

Conscientes de la complejidad del problema, creemos que es posible enfrentarlo con un enfoque integral para transformarse en una institución inclusiva.

El sistema educativo formal atiende niños a partir de los 3 años y deja afuera la franja etaria de los niños menores, la  que en partees atendida por el sistema no formal. Esto significa que hay madres y padres que no tienen resuelta la atención de sus hijos menores de esta edad. Se requiere un tipo de atención diferente, que cuestione las rutinas establecidas en la organización y su estructura, más aún en los primeros años de vida.

Podemos decir que la cobertura educativa no está asegurada para todos los niños; sumado a esto, debemos  considerar que hay niños, hijos de madres y padres adolescentes que no tienen resuelta su atención básica desde el ámbito familiar.

El sistema educativo ha mirado hacia "adentro" reformulando programas, contenidos, disposiciones y, a pesar de los esfuerzos realizados, los problemas  no han sido solucionados.Los marcos institucionales, la dimensión institucional y la centralización, con sus estructuras rígidas y formatos antiguos,  lejos están de alcanzar el logro de las metas instaladas.

El sistema educativo es, junto a las familias, el principal agente de socialización, transmisión cultural y transferencia de recursos.

Las dos redes de mayor cobertura a nivel nacional son la de educación y de salud. La acción conjunta de ambas permitiría complementar los esfuerzos como por ejemplo, atención primaria, temáticas de higiene, hábitos saludables y alimentación, educación sexual y reproductiva, entre otros.

Descubrimos un universo de oportunidades para que la vulnerabilidad de los grupos de estudiantes con hijos en situación de riesgo de exclusión del sistema educativo se transforme en una fortaleza institucional de retención. Más aún,  una herramienta de  inclusión al sistema educativo y al mercado laboral calificado, a la vez que permite asegurar a los niños  estimulación y atención oportuna y precoz.

Los centros educativos   tendrán que insertarse en el contexto, mirar y comprenderlo, para salir a la búsqueda de los jóvenes.

Concebimos una institución educativa como organización inteligente, dinámica, construida entre todos sus actores. Atenta, ágil, flexible para acompasar los cambios de la sociedad de hoy, los niños de hoy, con sus necesidades e intereses particulares, con capacidad de transformación permanente, capaz de aprender de sus errores y de configurarse de manera distinta a como es en un momento determinado.

La preocupación por la atención integral de la primera infancia es un tema prioritario que está presente en la mayoría de las agendas políticas de Iberoamérica.

Planteamos el cambio y  la innovación como el camino de asegurar una trasformación. Supone resolver progresivamente,en la práctica, dilemas como uniformidad - diversidad y homogeneidad- heterogeneidad.

Un mejor entendimiento de la especificidad de la cuestión social contemporánea podría facilitar una readecuación de los "modos de hacer las cosas" y de los dispositivos escolares en función de las nuevas características sociales y culturales de los alumnos.

Articular nuevos espacios educativos que contengan, retengan y eduquen en la diversidad, es un desafío de la posmodernidad. Construir centros inclusivos, promover cambios en la gestión, consensuar estrategias preventivas del abandono, es un camino posible.

 Educar en la diversidad supone, en definitiva, pensar en una escuela para todos, en posibilidades sociales no excluyentes para nadie y en dar a cada uno el "menú" más conveniente para que consiga avanzar en su crecimiento lo más posible a partir de lo que es y desde donde se encuentra. Estas características no suelen estar presentes en las instituciones escolares; hace falta un nuevo marco organizativo que abra perspectivas a las escuelas y que les ofrezca capacidad de decisión, posibilidades para colaborar con asociaciones e instituciones externas, apertura al exterior y flexibilidad organizativa.

 Lo que debe asegurar la administración educativa es que todas las escuelas reciban los recursos necesarios para cumplir sus objetivos con criterios de calidad y que aquéllas situadas en zonas socioeconómicas más desfavorecidas reciban más recursos personales y económicos que el resto. Una nueva dinámica de relación con personas, grupos e instituciones exteriores necesita el soporte de una forma diferente de funcionamiento. Hace falta un replanteamiento de los espacios y de los tiempos de enseñanza.

La educación en la diversidad obliga a modificar sustancialmente la organización de las escuelas, a flexibilizar el currículo, a utilizar medios y experiencias de aprendizaje que se encuentran fuera de las escuelas y a transformar las funciones de los docentes. El significado del lugar, del tiempo y de los medios de aprender se ha modificado sustancialmente. Es preciso que cambie simultáneamente el significado de la institución escolar y del trabajo de los docentes.

La apertura de la escuela a su entorno constituye un puente que pone en conexión el mundo escolar con los entramados culturales, sociales, vecinales y solidarios, teniendo todos ellos en común el afán y la mentalidad educativa que, ciertamente, va más allá del recinto escolar. (Aranguren,L.A.2001).

La escuela necesita abrir sus ventanas y refrescar sus principios educativos, sus contenidos curriculares, sus prácticas pedagógicas y didácticas y, en especial, su relación con el medio en el que habita.(Martínez Odría, A. 2007)

La apertura, el dinamismo, la confianza, la responsabilidad, la cooperación y la exigencia son los rasgos que definen a las organizaciones más competentes y con mayor capacidad de enfrentarse a los retos actuales.

En clave de Derechos humanos, garantizar la equidad al inicio de la vida y durante la primera infancia constituye  un lineamiento de alta prioridad brindando servicios de cuidado de calidad.

Es necesario   fortalecer la atención de las mujeres y niñas embarazadas  y sus hijos/as desde las primeras etapas de la gestación. El desarrollo integral infantil requiere garantizar su adecuada atención  y educación inicia,  estímulos que permitan a los niños y niñas expresar su potencial y adquirir habilidades y competencias en las esferas cognitiva, emocional y social.

La atención de los hijos de las madres adolescentes   es una problemática que acompaña la maternidad adolescente. Una de las preocupaciones mayores de  los estudiantes con hijos es, precisamente, su atención. Si este problema no está resuelto se transforma en una causa agregada de posible exclusión del sistema escolar y social, ya no sólo para la madre, sino también para el niño que está en riesgo de quedar al margen de recibir una adecuada y oportuna atención.

La Educación Inicial abarca la etapa evolutiva que va de los 0 a los 6 años, siendo éstos los cimientos de una práctica de Educación Permanente. Este período  nos ubica en un momento del desarrollo evolutivo en el que juegan un papel preponderante aquellos aspectos referidos a la globalidad personal del niño. Es el momento en que se están sentando las bases de toda la estructura y dinámica personal del sujeto en torno a los ejes básicos del desarrollo infantil.

Ha costado siglos reconocer que el aprendizaje comienza desde el nacimiento. Al respecto es interesante destacar el llamado que realiza UNICEF (2003)  para asegurar un buen comienzo de la niñez y resalta alguno de los beneficios que brinda la atención en la Primera Infancia:

*Asegura que sobrevivan y se desarrollen

 *Establece las bases para que aprendan y rindan en la escuela

*Es fundamental para el cumplimiento de los demás derechos

*Quiebra el ciclo intergeneracional de pobreza, enfermedad,   desigualdad de género y violencia

*Desarrolla el capital humano y canaliza el crecimiento económico

*Ahorra fondos públicos en salud, educación y bienestar social.

El papel de la Educación Inicial en el mundo actual va mucho más allá de su formación pedagógica, para constituir una respuesta a los problemas de la comunidad entera. (Mazzella,A. 1990). La Educación Inicial tiene como propósito el desarrollo integral del niño, permitiendo el desarrollo de sus potencialidades afectivas, cognitivas, motrices y sociales. Requiere personal formado y especializado y un trabajo conjunto con la familia.

La función de homogeneización del desarrollo infantil  o lo que se ha venido a llamar igualdad de oportunidades en cuanto a la enseñanza básica constituye uno de los fundamentos sociales que justifican la existencia de esta fase educativa (enfoque compensatorio de la educación infantil).

La neutralización de los "handicaps" originados en un medio ambiente social desfavorecido exige una serie de acciones de tipo social global que vayan a atacar directamente las causas. En ello la escuela infantil presta una gran colaboración como agente social capaz de dinamizar su medio, de extender cultura, de diseminar criterios para una mejora de la educación familiar y en las condiciones ambientales que afectan al desarrollo integral del niño.

La Institución de Educación Inicial es trascendente para resolver la atención de los niños y para la vida futura de toda la familia, pues ejerce una gran influencia en la consolidación de los lazos y vínculos familiares, apoya a la madre y al padre para fortalecerlos en su rol y al niño en la formación de las estructuras mentales, afectivas y emocionales.

Si la  política educativa tiene como fundamento disminuir la deserción escolar y aumentar la retención y reinserción de los alumnos, puede encontrar una solución instalando centros de educación infantil para los hijos de sus estudiantes.

Si el estudiante en situación de vulnerabilidad se integra al grupo de pares del centro educativo, las chances de permanecer en el sistema educativo aumentan. 

Es posible también pensar en  articulaciones entre distintos subsistemas para generar redes de mutuo beneficio, optimizando los recursos individuales y potenciándolos por el trabajo en red.

Debería arbitrarse las medidas necesarias tendientes a asegurar a tales alumnos la posibilidad de que sus hijos - de 45 días a 5 años de edad- cuenten con centros de educación inicial que funcionen en el mismo turno en que ellos cursan sus estudios. Se requiere un cambio de estructura, ya que los horarios que rigen en todo el territorio son fijos y generales.

Las estrategias institucionales de retención escolar, conllevan la responsabilidad de promover la continuidad y finalización de los estudios de los alumnos que se encuentran en situación de embarazo, maternidad o paternidad; responsabilidad que convoca y atraviesa al sistema educativo en su totalidad. 

La ampliación de la escolarización de los alumnos, la mejora de la calidad de la enseñanza o la inclusión educativa no es tarea exclusiva del sistema educativo, de las escuelas y de los docentes; es principalmente una responsabilidad de los poderes públicos, de las administraciones educativas nacionales y regionales, de los municipios, de las familias y de la sociedad en su conjunto.

La educación de la mujer,  junto con programas de salud y de atención a los niños pequeños, se convierte en una de las principales iniciativas para conseguir una mayor escolaridad de sus hijos, ya que facilitará su inserción laboral, incrementará los ingresos familiares y permitirá que los hijos puedan proseguir sus estudios durante un mayor tiempo.

Se aquilata  la potencia que las redes culturales y sociales tienen para favorecer u obstaculizar los procesos de exclusión e inclusión referidos al estudio y al trabajo.

Proponemos  una realidad innovadora en nuestro escenario educativo: la convivencia de dos instituciones que, a la vez de cumplir con sus fines específicos, responden a la necesidad emergente, cual es atender a los hijos de sus estudiantes en el mismo centro educativo durante el horario de clases. Pone de manifiesto los valores que, como herramienta de retención e inclusión estudiantil, puede llegar a tener un centro de estudio.

Aspiramos  a que este modelo innovador trascienda a las instituciones y a los actores involucrados, para ser reconocido como una herramienta de inclusión y retención educativa y de atención a otras problemáticas similares en el ámbito laboral.

El abandono es más que un número en una planilla, son personas que quedan en el camino de la vida; seguirlas es nuestra responsabilidad como institución. Mirar la cohorte para saber cuántos continúan al año siguiente y cuántos no se reinscriben...son también personas que abandonan.

Una  solución posible es instalar  la convivencia de dos instituciones (Enseñanza Media y Educación Inicial) con fines bien distintos que pueden unirse con el mismo propósito.

Tenemos la esperanza de que un niño en un centro de Educación Inicial represente a:

  •     un niño menos en situación de pobreza, al menos intelectual y afectiva;
  •     un estudiante que se prepara para el trabajo calificado.
  •     una madre que se integra al sistema educativo y a la sociedad
  •     una estudiante más para multiplicar los beneficios de comulgar los valores de la institución.
  •     un vocero a favor de la Educación, satisfecho, que forme parte de un proceso educativo de calidad.



Zózima González- Magister en Gestión Educativa.

Directora General Colegio Jean Piaget



UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias


MVDCMS  Volver arriba    |    Contacto: uypress@uypress.net