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Clinton y Astori; ¿sin sex appeal, no hay nada..?

Alberto Rodríguez Genta

12.11.2017

Los tambores está llamando a guerra: los caciques de las diversas tribus agitan sus mantos sobre el fuego para enviar esas señales de humo transformadas en mensajes, que los comunicarán con las tribus para recordarles su presencia.

Y es que en Uruguay, ya ha comenzado la lucha encarnizada para ir posicionando nombres y hombres (aunque esta vez también mujeres) para elegir al nuevo cacique mayor. Y también aprovechando el viento, pero ahora utilizando las ondas electromagnéticas de la Internet gracias al extraordinario trabajo de Carolina Cosse, desde su paso por Antel, que nos permite codearnos con las bandas más anchas, en lugar del humo (que los mensajes igual seguirán llevando) las redes sociales, y las "suciales", trabajan a full.

Y vuelven mis interrogantes existenciales. ¿Sex appeal y emocionalidad, o profesionalismo y racionalidad? Porque se vuelven a repetir algunos nombres de la dicotomía que me aterra. Mujica y Astori, entre Daniel Martínez y Carolina Cosse.  Y es que recordando un artículo del periodista canadiense-estadounidense, David Brooks, durante las últimas elecciones en EE.UU.,  me pregunto: ¿Por qué Hillary Clinton y Danilo Astori, no emocionan a alguna gente?

En un artículo para The New York Times,  David Brooks  nos devela las interrogantes sobre el porqué Hillary Clinton no emociona a buena aparte de los norteamericanos. "Quienes trabajan con ella la adoran y dicen que es cálida y afectuosa -dice Brooks - pero desde afuera es difícil pensar en un aspecto de su vida que sea ajeno a su carrera o previo a ella. Diligente, calculada, enfocada en metas y desconfiada, Clinton desprende un aire exclusivamente profesional que dificulta tener una percepción de cómo es ella como persona".

"Donald Trump es impopular -aclara Brooks;  porque se lo ganó de la forma tradicional al ser odioso, despectivo y ofensivo. Pero ¿por qué es tan impopular Hillary Clinton?", ya que lo curioso es que no hace mucho era popular. Como secretaria de Estado tuvo un índice de aprobación del 66 por ciento, e Incluso en marzo de 2015, su índice de aprobación era de 50 por ciento! Y aquí viene lo más sorprendente y contradictorio  de las conductas humanas!

"Comenzaría mi explicación con esta pregunta -dice Brooks - ¿Puedes decirme qué hace Hillary Clinton para divertirse? Sabemos qué hace Obama para divertirse... jugar golf, baloncesto, etc. También sabemos, desafortunadamente, cómo se divierte Trump. Pero cuando la gente habla de Clinton, la describen como alguien con "tendencias a las multitareas" u "organizada" o "engañosa". Desde afuera, parece que ella únicamente se dedica a su carrera".

"La impopularidad de Clinton recuerda a la impopularidad de una adicta al trabajo, aclara Brooks; y la adicción al trabajo es una forma de distanciamiento emocional". O sea que los estadounidenses, en lugar de preferir a Hillary por su profesionalismo y por dedicar la mayor parte de su tiempo y su esfuerzo en trabajar al servicio de su país,  la castigan por no tener el suficiente sex appeal, mostrando algo divertido, descontracturado y banal, que la identifique más con los hobbies o entretenimientos, que con la responsabilidad racional  de trabajar!

¡Emocionalidad, pues, antes que racionalidad! Y no puedo dejar de pensar en la similitud con la explicación de las razones de la preferencia de nuestros compatriotas, expresada por José Mujica, entre él  y Danilo Astori.  Recordarán ustedes las afirmaciones de nuestro expresidente, refiriéndose a  Astori, en su libro "Una oveja negra al poder": "Pobre Danilo-aclara Mujica - Le falta sex appeal. Siempre está por ser presidente y va a seguir ahí porque no tiene picardía, le falta maldad. Danilo ( ) es meramente racional y no llega al corazón de la gente. Él es un profesor que da cátedra pero no te conmueve, no te roba una lágrima. Puede ser admirado, no querido. Pone distancia y la gente lo intuye. (¿Alguna similitud con Hillary Clinton?)

"Otro problema que tiene -agrega el expresidente -es que habla en un lenguaje que la gente no entiende un carajo. Ese es un pecado capital para juntar votos. ( ) "Danilo sufrió como loco en la campaña electoral conmigo. Una vez lo quise llevar a mear en medio de una multitud, a escondidas, y no pudo. Es muy formal..."

Y bueno, sí, es evidente que el compañero Mujica habla un lenguaje mucho más popular, y hasta populachero diría yo; pero es que muchos pensamos que no es ese, precisamente, el mejor ejemplo de cuál debería ser el lenguaje cultural de nuestra sociedad. Ni tampoco que una mayor cuota de maldad, sea una virtud diferencial a favor para gobernar la nación. O una meada de vez en cuando en un espacio público.. Pero bueno, así es la política, y así somos los uruguayos!

Pero confieso que una vez más me siento anonadado, estupidizado, shockeado, abombado, ante la liviandad del ser humano, (y en especial los norteamericanos) que prefieren poner el gobierno de su país en manos de un aventurero  con un discurso absolutamente vacío en seriedad y contenido, radicalizando hasta el ridículo el peor sentimiento estadounidense, en lugar de una experimentada, preparada, y comprobada servidora pública, con una extensa carrera política.

Y entre los uruguayos, preferimos al compatriota más mal hablado, menos educado, y el peor ejemplo de lo que él mismo invocaba para su país: "Educación, educación, educación.." Y si, increíblemente, cuando la gente decide elegir entre Mujica y Astori, lo prefiere a él, sin tener en cuenta que ha sido Astori el profesional que -primero como Ministro de Economía de Tabaré Vázquez, y luego como  vicepresidente de Mujica - le dio viabilidad y credibilidad a la izquierda uruguaya, a través de una conducción económica que el resto del mundo admira, y por la cual nos admiran.

Al fin y al cabo, hasta el propio Esteban Valenti, hombre crítico y criticado dentro del FA, y quien se alejó en su momento  del grupo de Astori, reconoció recientemente en un programa televisivo que sin el aporte sostenido de Danilo, hubieran sido impensables los éxitos del Frente Amplio durante estos tres gobiernos progresistas. ¡Emocionalidad, pues, antes que racionalidad! Aplaudamos al circo para  que el show siga y nos divierta! Lo importante, es no pensar..!

Y conste que yo no siento animosidad ni mucho menos, hacia el compañero Mujica; pero como lo he dicho en más de una ocasión, deberíamos ponerlo en una vitrina para que lo adoren como a "San Pepe", por su ejemplo de humildad (que por supuesto, no muchos quieren imitar) y para que los visitantes extranjeros le saquen fotos y selfies, y lo entrevisten y hagan películas y escriban libros sobre su historia, pero....¡por favor no lo pongamos en el lugar de un estadista que tiene la responsabilidad de dirigir los destinos de una nación!

Por más que, siguiendo las conclusiones extraídas de las reflexiones de Brooks, los racionales que seguimos y compartimos las lecciones de Astori,   deberíamos recomendarle  a Danilo que se ponga urgentemente a mear en cuanto espacio público se le cruce, y largue algún carajo y alguna puteada de vez en cuando.  Y a Hillary, que se deje de pavadas y tomarse tan en serio la política internacional estadounidense y a los niños y a los más pobres, y se ponga a tejer crochet, bailar una cumbia o un reggaeton, o a jugar una partida de bochas...!

Todo en aras del mayor sex appeal! Pues solo así, tendrán méritos suficientes para destronar a Mujica y a Trump..!

God save América..!

God save Uruguay..!



Alberto Rodríguez Genta



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