*

Agencia Uruguaya de Noticias
Loading
con firma
Fernando Gil Díaz Fernando Gil Díaz
Violencia y pobreza
Esteban Valenti Esteban Valenti
Las nuevas focas
Héctor Musto Héctor Musto
Los Navegantes, ¿tienen brújula?
Marcelo Marchese Marcelo Marchese
El día que conocí a Ernesto Díaz y sobre el conocer, sobre la auténtica sabiduría
Michael Añasco Michael Añasco
América rural en la era Trump
Carlos Vivas; Homero Bagnulo Carlos Vivas; Homero Bagnulo
Relevancia de las estrategias de seguridad en la Medicina actual
Milton A. Ramírez Milton A. Ramírez
Lacalle Pou es el candidato ideal
Dr. Federico Arregui Dr. Federico Arregui
Haddad, Bolsonaro y el futuro de Latam y el mundo
Pablo Mieres Pablo Mieres
No a la grieta
Daniel Vidart Daniel Vidart
Dos poemas
Jorge Ángel Pérez Jorge Ángel Pérez
Alcoholismo en Cuba
Dr Guillermo Chiribao Dr Guillermo Chiribao
Sainete Nacional: Asociación Rural de Tacuarembó, Ministerio de Turismo y Un Solo Uruguay
William Marino William Marino
Los días del después
Luis Fernández Luis Fernández
Sólo un par de detalles...
Jaime Igorra Jaime Igorra
Isla de Flores
Jorge Aniceto Molinari Jorge Aniceto Molinari
Educar, educar, educar… (Abordando eso gris, que parece la teoría).
Fernando Gil Díaz Fernando Gil Díaz
Injusto
Adriana Marrero Adriana Marrero
El Brasil autoritario: cinco votos y cómo explicarlos
Daniel Feldman Daniel Feldman
Salgo a caminar y desconfío del prójimo
Carlos Wuhl Carlos Wuhl
Los dos payasos peligrosos aún golpean
Ismael Blanco Ismael Blanco
La insoportable levedad de los inútiles
Jorge Balseiro Jorge Balseiro
¡Felicitaciones Alcalde Charo López!
Juan Santini Juan Santini
Tabaré: No la embarres
Juan Pedro Ribas Juan Pedro Ribas
20 años después
Edmundo Roselli Edmundo Roselli
Urge que Uruguay defina su posición sobre Venezuela
Jaime Secco Jaime Secco
Astori casi siempre tuvo razón
Mónica Xavier Mónica Xavier
La histórica e impostergable reforma de la ley orgánica militar
Roberto Sansón Mizrahi Roberto Sansón Mizrahi
Concentración de la riqueza: supernova especulativa
Enrique Canon Enrique Canon
Cuidado, no caigas
Juan Raúl Ferreira Juan Raúl Ferreira
Los tiempos cambian, las visiones de país no
Gonzalo Moratorio Gonzalo Moratorio
Cazadores de virus, así estudiamos la evolución viral
Daniel Mordecki Daniel Mordecki
Sobre las encuestas basadas en avisos de Facebook II
Lic. Sebastian Hagobian Lopez Lic. Sebastian Hagobian Lopez
Uruguay, mirado desde el mundo
Hebert Abimorad Hebert Abimorad
La maradonización de Argentina o viceversa
Carlos Pérez Carlos Pérez
A propósito del borrador del Programa del Frente Amplio
Juan Pedro Ciganda Juan Pedro Ciganda
Si estás desorientado y no sabés…
Alberto Rodríguez Genta Alberto Rodríguez Genta
No llores por mi Argentina… que yo lloro por ti!
Luis E. Sabini Fernández Luis E. Sabini Fernández
Israel, ¿modelo de democracia occidental? La Torah, ¡libro de historia!
Eduardo Vaz Eduardo Vaz
AUF y Frente Amplio
Fernando López D’Alesandro Fernando López D’Alesandro
El regreso de Sanguinetti, los problemas del FA y las limitaciones conservadoras
Charles Carrera Charles Carrera
Lacalle Pou, y el arte de hacer política desde los trascendidos de prensa
José Antonio Vera José Antonio Vera
Paraguay: estado cloacal
José W. Legaspi José W. Legaspi
2019: “Tantas opciones”, y a la vez, ninguna
Enrique Gerschuni Enrique Gerschuni
Voy a escribir sobre una persona
más columnistas



 
banner cablevision 300 x 138
banner argentino hotel 300 x 138
Te encuentras en: Inicio | Columnas | Mónica Xavier

Terminar con la violencia de género depende de todos

Mónica Xavier

01.12.2017

La rabia y el desconsuelo nos invadieron ante los abusos y asesinatos de dos niñas la semana pasada, que profundizaron la indignación y la tragedia por los abusos y asesinatos de otra niña y de un niño, muy poco tiempo atrás, y de las más de veinte mujeres asesinadas por el hecho de ser mujer, en lo que va del año.

Nada es más urgente e importante que hacer todo lo necesario para que esta tragedia no se siga multiplicando. No podemos permitirnos la indiferencia, ni naturalizar la violencia, ni bajar los brazos.

La semana pasada se conmemoró el día mundial contra la violencia de género, se realizó una multitudinaria marcha y obtuvo media sanción la Ley integral de violencia de género. No estamos  inertes ni paralizados. Estamos conmovidos y movilizados.   

El tema es complejo y los registros inequívocamente grafican su intensidad y gravedad. Según el Observatorio Nacional sobre Violencia y Criminalidad, existe una denuncia por violencia de género cada 14 minutos, lo cual suma 104 por día y acumula 31.854 denuncias en los primeros 10 meses del año. Hay un 14% más de denuncias que en igual período del año anterior. El 70% de las denuncias corresponde a violencia con pareja o expareja y el resto a familiares o personas con las que convivían. Estos datos pueden señalar un incremento de violencia pero - sin dudas - también expresan una mayor conciencia de denuncia y reporte, ya que lo que antes se consideraba como lesiones, riñas y disputas, ahora sí se le rotula como violencia doméstica. Una de las claves para terminar con estas conductas es denunciar, involucrarse en la solución. No podemos mirar para otro lado ante estos graves hechos. Si cualquiera de nosotros sabe de abusos debe denunciarlos.

Resulta injustificable - por decir lo menos - que estas trágicas situaciones sean utilizadas para rédito político o para ganar audiencias. Tampoco tiene el menor sustento reclamar aumentos de penas y castigos que por sí solos está comprobado que no terminan con la violencia.

Cinco verdades incontrovertibles de esta tan trágica como compleja situación. La primera, que las víctimas de los delitos de violencia basada en género, como la violencia doméstica, el abuso sexual y la explotación sexual, son mujeres, niños, niñas y adolescentes. La segunda, que la gran mayoría de golpeadores, asesinos y abusadores, son hombres. La tercera, que las mujeres no violan. La cuarta, los medios de comunicación y las campañas de bien público son herramientas fundamentales para generar conciencia social. La quinta, que la ley integral a estudio parlamentario contra la violencia de género previene y mejora sustantivamente la situación de los más vulnerables - por ello debe ser aprobada inmediatamente -.

La responsabilidad que tenemos los decisores políticos es muy grande. Por ello cabe cuestionarse: ¿En qué pensaban algunos representantes de la oposición cuando el Proyecto estuvo durante más de un año siendo estudiado en la Comisión? ¿En qué pensaban algunos representantes de la oposición cuando votábamos el capítulo penal de los artículos de la Ley Integral de Violencia de Género?

Todos los uruguayos debemos sumar esfuerzos para terminar con estas aberraciones que están incrustadas en la base cultural de nuestra sociedad. Para lograrlo, debemos sumar educación, leyes y medios de comunicación. Y cada una de nuestras actitudes cotidianas debe dar cuenta de que realmente queremos desterrar la violencia y el machismo. 



Dra. Mónica Xavier.

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias



MVDCMS  Volver arriba    |    Contacto: uypress@uypress.net