*

Agencia Uruguaya de Noticias
Loading
con firma
José W. Legaspi José W. Legaspi
Te equivocaste, Gonzalo Mujica
Juan Raúl Ferreira Juan Raúl Ferreira
Los mártires de la 20
Esteban Valenti Esteban Valenti
La lata, las manos y las patas
Adriana Marrero Adriana Marrero
La universidad de la educación: ¿será posible una síntesis? (*)
David Malowany David Malowany
Explicando lo inexplicable
Pablo Mieres Pablo Mieres
Paranoia y ofuscación en el entorno presidencial
Michael Añasco Michael Añasco
Altos, rubios y de ojos azules
Dr. Federico Arregui Mondada Dr. Federico Arregui Mondada
Fogones Artiguistas
José Antonio Vera José Antonio Vera
Encruzijada guaraní
Jorge Ángel Pérez Jorge Ángel Pérez
Cuba duele y es incómoda, pero la amo
Claudio Martinez Debat Claudio Martinez Debat
Rosalind Franklin y la doble hélice del ADN
Mauricio Zieleniec Mauricio Zieleniec
A 70 Años del Estado de Israel, surge un milagro secular
Mónica Xavier Mónica Xavier
Un Uruguay para todos
Jorge Aniceto Molinari Jorge Aniceto Molinari
La guerra… (Abordando eso gris, que parece la teoría).
William Marino William Marino
Los Periodistas
Carlos Vivas; Homero Bagnulo Carlos Vivas; Homero Bagnulo
Las vitaminas del abuelo
Ana Jerozolimski Ana Jerozolimski
¿Por qué celebro los 70 años de Israel?
Fernando López D’Alesandro Fernando López D’Alesandro
Las intenciones checoslovacas, la lucha armada y la banca de Vivian Trías*
Jorge Braun Jorge Braun
¿Por qué Svalbard justo ahora?
Daniel Vidart Daniel Vidart
DESDE CHILE, 1973: CARTA A LA PATRIA
Juan Pedro Ribas Juan Pedro Ribas
El amor en los tiempos electorales
Marcelo Marchese Marcelo Marchese
Lula: las falsas alternativas
Juan Santini Juan Santini
Miras la paja en el ojo ajeno, y no consideras la viga en el tuyo propio
Bertha Sanseverino Bertha Sanseverino
Diputados estudia proyecto ley Trata de Personas
Ismael Blanco Ismael Blanco
La rabia
Andrea recomienda: desplastificate Andrea recomienda: desplastificate
Diseño, Arte, Gastronomía & Co.
Edgardo Carvalho Edgardo Carvalho
El juez Moro y la historia universal de la infamia
Joan Cañete Bayle Joan Cañete Bayle
El espejo de Gaza (CTXT*)
Claudio Visillac Claudio Visillac
Astori ya fue
Alejandro Domostoj Alejandro Domostoj
La Mosqueta Democrática
Carlos Wuhl Carlos Wuhl
Gaza: Terminar con una violencia absurda
Roberto Savio Roberto Savio
Reflexiones sobre la crisis
Juan Pedro Ciganda Juan Pedro Ciganda
De Mafalda y otros entuertos
A. de Bittencourt;A. de León;L. Córdova-Kaczerginski;M. Landi A. de Bittencourt;A. de León;L. Córdova-Kaczerginski;M. Landi
Culpar a las víctimas: A propósito de la última masacre israelí en Gaza
Roberto Soria Roberto Soria
Sobre derogación y lavado de activos
Daniel Mordecki Daniel Mordecki
El dilema del encuestador
Carlos Visca Carlos Visca
La política de Estado no es por períodos electorales y menos en Defensa
más columnistas



 
banner cablevision 300 x 138
banner argentino hotel 300 x 138
Te encuentras en: Inicio | Columnas
imagen del contenido Alejandro Domostoj

La Mosqueta Democrática

Alejandro Domostoj

07.04.2018

Imagínese Ud. bajando por Avenida del Libertador donde comienza a divisar la majestuosidad del Palacio Legislativo…

A medida que se acerca a la Avenida De Las Leyes avizora con sorpresa que en la imponente escalinata, icónica para la democracia patria, se ha instalado una mesita en cuyo alrededor se congrega un tumulto del que sólo están ajenos los servidores del Batallón Florida, que, cada tanto no logran cumplir su singular cometido de resistir impávidos y desvían sus miradas hacia el centro de atención de la incipiente muchedumbre.

¿Serán tortas fritas? 

No. 

La sorpresa es mayúscula cuando ve lo que ahí está pasando. Es el juego de la mosqueta.  Allí en nuestra casa de las leyes y son ellos, sí ellos, los que están jugando. El esquema es parecido al de siempre, sólo que para la ocasión el trilero presenta únicamente dos vasitos. Uno dice "Brasil" el otro dice "Venezuela". La pelotita es blanca, pero lleva una inscripción de letras negras: "democracia". 

Los jugadores apuestan fuerte. Es llamativo. No se trata tanto de que tengan razones para creer donde está la democracia, pero parecen muy seguros de dónde no está. Juegan por antinomia. 

Se escucha: Que es una dictadura, porque un poder está avasallando a otros poderes. Que hay crímenes cometidos por el Estado a manifestantes opositores. Que el pueblo está en la calle. Que hay militarización. Que los ciudadanos están cada vez peor. Presos políticos. Que si los liberan ganan. Que no se ha probado absolutamente nada. La corrupción. La libre determinación de los pueblos. Que la derecha, que la izquierda. La falta de independencia del poder judicial y del poder electoral. El preocupante peso de los militares en el gobierno. Las amenazas. Las violaciones a los derechos humanos. La falta de garantías.

Ciudadanos  miran sorprendidos. Los expertos jugadores apuestan a que la democracia está o no está en uno u otro lado diciendo exactamente lo mismo pero con signo contrario. Son estridentes y rimbombantes en sus argumentos y convicciones. Tienen hinchadas tras ellos, que repiten sus mismas lógicas, pero le agregan virulencia, la que los apostadores por lo bajo alientan.

El pequeño grupo que queda por fuera de las lógicas del juego porque ni apuesta ni es hinchada, sabe cuál será el final. El trilero levantará el vasito de Venezuela y no estará allí la democracia, aunque esto seguramente no bastará para calmar a los apostadores y su hinchada que seguirán apostando otra y otra vuelta. Después levantará el vasito de Brasil y tampoco habrá nada. Idéntica actitud asumirán los apostadores.  

Atónitos se preguntan cómo es que los jugadores no logren visualizar que los mismos argumentos conducen a la misma conclusión, que la democracia ya no está en uno ni en otro lado, que no es un juego, que la mosqueta es delito y que si siguen jugando el perverso juego nadie ganará y todos terminarán perdiendo.

En silencio los ciudadanos empiezan a retirarse. No creen en el juego. Están desilusionados con los apostadores. Empiezan a ver el majestuoso palacio con otros ojos, pero los protagonistas están muy ocupados con su juego y ni se percatan del hecho, es más a Ud. y a esos comunes ni los vieron.

Alejandro Domostoj



UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias


MVDCMS  Volver arriba    |    Contacto: uypress@uypress.net