*

Agencia Uruguaya de Noticias
Loading
con firma
Alejandro Domostoj Alejandro Domostoj
Manuela Presidenta
Milton A. Ramírez Milton A. Ramírez
Casavalle y la izquierda
William Marino William Marino
Las Mujeres en política de EE.UU.
Fernando Gil Díaz Fernando Gil Díaz
Tarda, pero (finalmente) llega...
Jorge Aniceto Molinari Jorge Aniceto Molinari
El fútbol nuestro de cada día. (Abordando eso gris, que parece la teoría).
Juan Raúl Ferreira Juan Raúl Ferreira
Administración Trump y las comunicaciones
Dr. Federico Arregui Mondada Dr. Federico Arregui Mondada
Ineludible agenda de derechos para el próximo quinquenio
Daniel Vidart Daniel Vidart
Indigenismos en el idioma de los uruguayos
Esteban Valenti Esteban Valenti
México, un cambio histórico
Carlos Visca Carlos Visca
Doctrina Naval, otras reflexiones
Dr. Guillermo Chiribao Dr. Guillermo Chiribao
“Reconocer el fracaso”… No es Deportivamente Correcto
Juan Santini Juan Santini
Martìn Aguirre
Michael Añasco Michael Añasco
Los macacos huyen de Gibraltar
Carlos Garramón Carlos Garramón
Estados Unidos le declaró la guerra a China
Pablo Mieres Pablo Mieres
Hay algo que sigue vivo…
Felipe Michelini Felipe Michelini
Las víctimas y el Estatuto de Roma
Carlos Vivas; Homero Bagnulo Carlos Vivas; Homero Bagnulo
Tener siempre en cuenta que un paciente puede caerse de su cama
Hugo Naya Hugo Naya
El genoma humano y la gallina de los huevos de oro
Andrea recomienda: a la uruguaya Andrea recomienda: a la uruguaya
Diseño, Arte, Gastronomía & Co.
Jorge Balseiro Jorge Balseiro
Cuando se afirman las aspiraciones...
Marcelo Marchese Marcelo Marchese
Nace una esperanza: petición ciudadana contra UPM2
Ana Jerozolimski Ana Jerozolimski
Gaza y el mundo del revés
Mónica Xavier Mónica Xavier
45 años del golpe del 73
Charles Carrera Charles Carrera
A cuarenta y cinco años del Golpe de Estado de 1973: ¡Nunca más terrorismo de Estado en el Uruguay!
Jorge Ángel Pérez Jorge Ángel Pérez
Las UMAP (Unidades Militares de Apoyo a la Producción) o el miedo a decir la verdad
Luis C. Turiansky Luis C. Turiansky
El ser o no ser de Lionel Messi
Ismael Blanco Ismael Blanco
La revolución perdida
Roberto Savio Roberto Savio
Trump está aquí para quedarse y cambiar el mundo
Enrique Gerschuni Enrique Gerschuni
Discurso de Enrique Gerschuni en el acto homenaje a Jaime Pérez
Fernando López D’Alesandro Fernando López D’Alesandro
Jaime Pérez, renovación y democracia
Iván Solarich Iván Solarich
¿Por quién esperamos? ¿Esperamos a alguien?
Macarena Pereyra Macarena Pereyra
Violencia doméstica, entre las carencias del sistema y el estigma social
Alberto Rodríguez Genta Alberto Rodríguez Genta
¡Suéltanos, pasado…que el mundo ha cambiado! Son ellos o nosotros. ¿Estamos claros?
Daniel Feldman Daniel Feldman
Empiecen a empacar maletas
Juan Pedro Ciganda Juan Pedro Ciganda
No andarás solo
Carlos Wuhl Carlos Wuhl
Ceguera frente al abismo
Hebert Abimorad Hebert Abimorad
Mayo 68
Rubén Kotler Rubén Kotler
Normalizar el genocidio palestino
José Manuel Arenas Díaz José Manuel Arenas Díaz
Jaime Pérez, no te sientas sólo
Pablo Urreta Pablo Urreta
Bajen el costo del Estado!!, pero cuidadito con tocar mi caja y el bolsillo de mis amigos…
Roberto Soria-Rodrigo Rey Roberto Soria-Rodrigo Rey
Tecnologías de la contrarreforma procesal penal uruguaya
Eduardo Vaz Eduardo Vaz
Seamos utópicos, pidamos lo posible
más columnistas



 
banner cablevision 300 x 138
banner argentino hotel 300 x 138
Te encuentras en: Inicio | Columnas | Pablo Mieres

Lo que se juega en los Consejos de Salarios y la Rendición de Cuentas

Pablo Mieres

15.04.2018

En estos días comienzan dos instancias de definición fundamentales para el futuro inmediato de nuestra economía.

Han comenzado las instancias previas a la definición de los Consejos de Salarios que establecerán los criterios de aumentos salariales de buena parte de los trabajadores privados en los próximos tres años y, además, se dirimirán los contenidos de la última Rendición de Cuentas de este gobierno, cuyos resultados determinarán los contenidos del gasto público y, por consiguiente, los salarios de los funcionarios públicos correspondientes a 2019 y 2020.

El contexto de la economía de nuestro país indica la existencia de importantes alertas de corto y mediano plazo. La desocupación sigue aumentando, alcanzando su registro más alto (9.3%) en los últimos once años y se aproxima peligrosamente a los dos dígitos, con todo lo que ello implica desde el punto de vista simbólico.

Por otra parte, junto a esta tendencia de aumento del desempleo, se registra un descenso del porcentaje de la población efectivamente ocupada, lo que agrega un elemento adicional también preocupante. No sólo aumenta el desempleo, sino que se reducen los puestos de trabajo. El propio Ministro Astori ha reconocido la pérdida de más de cuarenta mil puestos de trabajo en los últimos dos años.

O sea que las condiciones del mercado de trabajo son realmente preocupantes y las perspectivas no indican que vayan a mejorar en el corto plazo.

A su vez, desde el punto de vista del funcionamiento de los actores productivos, es indudable que se está viviendo una seria crisis de competitividad. En efecto, buena parte de los empleadores de diferentes sectores productivos (hay heterogeneidad en la realidad según los sectores) están registrando una crisis que afecta su rentabilidad debido a problemas muy agudos de pérdida de competitividad.

En efecto, los actores productivos, no sólo el sector agropecuario, sino también los comerciantes y, en particular, los pequeños y micro empresarios, enfrentan una ecuación de costos que está determinando que muchos de ellos sufran pérdidas crecientes. Incluso, sectores de excelencia con altísima productividad, como el sector arrocero, están cerrando sus ejercicios con pérdidas importantes y el área productiva se ha ido reduciendo en los últimos años.

Es por eso que nuestro país asiste a una situación que puede parecer curiosa. Nuestro país crece y, simultáneamente, no mejora el empleo. Por si quedara alguna duda con respecto a esta alerta, la reducción de la recaudación tributaria verificada en el último mes agrega otro motivo de preocupación.

Y no mejora el empleo porque los empleadores buscan ajustar su ecuación productiva por donde pueden. No pueden incidir en los precios internacionales, ni en el valor del dólar, ni en los impuestos, ni en las tarifas que fija, impasiblemente, el gobierno. Por tanto, su margen de maniobra se concentra rápidamente en la restricción de los puestos de trabajo. Si se puede aumentar la actividad con la misma plantilla, así se hace para buscar un equilibrio que les permita un resultado empresarial razonable.

A su vez, el gobierno tiene un margen de maniobra muy estrecho porque ha permitido una loca expansión del gasto público en los tiempos de gran bonanza  cuya inercia le impide ahora  reducir el déficit fiscal, a pesar de haber realizado ya varios mini ajustes que incluyeron aumentos impositivos y tarifarios con objetivos fiscales.

Mientras tanto, el motor del crecimiento es el consumo, enancado en un constante aumento del salario real, pero que no está sustentado en un crecimiento productivo genuino, lo que determina el límite de este proceso. A su vez, el gobierno expande su endeudamiento de manera permanente para financiar el déficit, lo que en el mediano plazo puede convertirse en un problema importante.

Así las cosas, los dos frentes de discusión que se abren para el gobierno son cruciales, ya no sólo para lo que resta de este gobierno, sino para la situación que habrá de recibir el próximo gobierno.

En ese contexto resultan muy preocupantes las posturas asumidas por el PIT-CNT, reclamando aumentos de impuestos que el aparato productivo y los sectores medios de este país ya no resisten y, al mismo tiempo, relativizando o subestimando la importancia del déficit fiscal.

Desde esta perspectiva, resulta claro que para el movimiento sindical la prioridad sigue siendo seguir aumentando el salario de los trabajadores privados que tienen empleo y de los funcionarios públicos que son inamovibles, aunque ello inevitablemente signifique afectar a los desempleados, aumentar el número de trabajadores que se quedan sin empleo y poner en riesgo el equilibrio macroeconómico del país.

En esa misma línea, de grave irresponsabilidad fiscal y falta de sustento del equilibrio macroeconómico, se suman las declaraciones recientes del Ministro de Trabajo, Ernesto Murro, relativizando el cuidado sobre la magnitud del déficit. En tal sentido, además, su posicionamiento alimenta una gran preocupación sobre los verdaderos balances existentes en el gobierno.

En efecto, los esfuerzos de sensatez promovidos desde el Ministerio de Economía que advierte sobre la ausencia de margen fiscal parecen enfrentarse a una sumatoria de aquellos que, también en el gobierno, no tienen conciencia de que la "fiesta terminó" y, cálculo electoral estrecho mediante, no tienen problema en "patear la pelota para adelante" para satisfacer a sus apoyos político electorales.

La sensación que tenemos es que la línea de la irresponsabilidad y la demagogia se impondrá nuevamente y que la propia conducción económica, como tantas otras veces en los últimos años, aceptará resignadamente su derrota, tratándola de "venderla" como un éxito.

El antecedente más inmediato de este tipo de desenlace fue lo ocurrido con respecto a la solución legislativa alcanzada para el problema de los "cincuentones", en donde finalmente se impuso la alianza del PIT-CNT con el Ministro de Trabajo y los sectores mujiquistas que son, al fin y al cabo, los que mandan en el gobierno, haciéndole gastar al país el doble de recursos de los que podrían haberse logrado con una solución razonable.

Ojalá nos equivoquemos, porque si los hechos evolucionan de la forma que parece, nuestro país enfrentará momentos cada vez más complicados y, particularmente, los que no tienen empleo o están en situación laboral precaria, junto a los pequeños empresarios y trabajadores por cuenta propia, serán los que paguen la cuenta de los corporativismos irresponsables, los cálculos electorales menores y los posicionamientos ideológicos anacrónicos.



Pablo Mieres

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias



MVDCMS  Volver arriba    |    Contacto: uypress@uypress.net