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Las redes sociales

William Marino

11.05.2018

Desde que hizo irrupción las “redes sociales”, que de redes tiene mucho y de sociales casi nada.

Redes que ayudaron mucho a “destruir”, el contacto ese si social, de sentarnos a tomar un café con charla mediante, pero siempre mirándonos a los ojo y sabiendo con quien hablábamos. Estas “redes sociales” lo que dieron de poder es si acumular, recopilar y saber cosas de la realidad de las personas jamás pensadas antes. Llegamos a un punto que el común de la gente ni se imagina lo que el poder, político, social y económico sabe de nosotros. Lo que antes demoraba semana, meses y aun años en descifrar datos, hoy se demora, segundos. Basta con poner una palabra para que la “maquina”, te vaya encasillando en un lado u otro. Un periódico Ingles decía hace unos meses: “que las relaciones que establecemos con otras personas van dando la pauta de lo que queremos. Que juego aplicamos, que me gusta damos o que es que compartimos, todo ese compendio de cosas lleva a deducir que calzado usamos. Si somos trasnochadores, o nos gusta madrugar y hasta que marca de atún nos gusta”. A la larga o corta, también ellos saben nuestro nombre real y aun nuestro sobrenombre. Porque todo ese cambio en las relaciones sociales que estos nuevos medios de comunicación nos van imponiendo, llegan más a los estratos más bajos de las poblaciones del mundo, que se lo apropian, sin que ello signifique que el resto de la sociedad no se los apropie también. Allí entra el consumismo de estos nuevos medios electrónicos, llámense celulares, tables, nokbut, pero eso es otro tema.

Las redes sociales en general y facebook en particular, por lo menos por estos lares, las más conocida y popular, tiene problemas, pues el paso del tiempo nos va dando la pauta de cómo funcionan las redes sociales, como nos “roban” datos de nuestras vida particular e intima. Hace unos días la empresa Inglesa Cambridge Analytica, propiedad, según parece de Mark Zuckerberg fundador de Facebook, que es lo mismo que decir WhatsApp o Instagram , anuncio su cierre de inmediato aunque no se sabe si definitivo. Dieron si quiebra económica, pero no quiebra moral, pues “sus actividades no solo fueron legales, sino también ampliamente aceptadas como un componente estándar de la publicidad, tanto en el área política, como en el área comercial” dice en un mensaje dado por la empresa, cuando se declara en quiebra económica en Inglaterra y también expresa que lo realizara en EE.UU.

Seguro que nada surge de la nada y los problemas comienzan a surgir cuando al elecciones en los EE.UU. que resulto electo como presidente Donald Trump. Allí tras una serie de acusaciones, es acusada esta empresa, Cambridge Analytica, de vender datos de ciudadanos de determinados estados, que influyen en forma puntual a quién votar. Por eso, Trump, gano en estados claves en votos en el consejo electoral y perdió en la votación general. La información proporcionada fue de unos 87 millones de ciudadanos usuarios de facebook, según la información que proporciono Zuckerberg al Congreso de los EE.UU. Luego del escando de las elecciones de los EE.UU., muchos grupos de DD.HH., periodistas, políticos y aun gobiernos del mundo largaron un alerta: Nos espían a través de las redes sociales y los celulares. Seguro que era ir contra grandes intereses económicos y políticos. En dichos estudios y observaciones se comenzó a ver que todo lo que hables y fotos que saques con tu celular y/o cámaras inteligentes son importantes para estas corporaciones que son las que “digitan” las redes sociales. Todo eso va marcando tu perfil y el “algoritmo” lo recoge y asimila enviándolo a un sistema que tiene un documento que informa, llamado “metadato” y es el que da y guarda la información de en qué lugar se saco una determinada foto, la hora, el minuto y el segundo. Sin descontar que el lugar se dará en que ciudad y su ubicación exacta. Con los me gusta sucede lo mismo, con el reenvió de una nota o noticia. Las inocentes cámaras, no solo las de reconocimiento facial, sino las inocentes cámaras que están puestas en las calles y dentro de los negocios, en especial los supermercados y las grandes superficies como lo son los shopping, están más para espiar a los potenciales clientes de determinados productos. Con este sistema ellos saben con que frecuencias compras determinados productos. Ellos saben todo lo que sucede, es decir lo que se escribe, lee, reenvía, tus gustos, con quien sales o dejas de salir, lo que comes y aun las zapatillas que te gusta, tu color favorito, qué opinas del gobierno, nacional o departamental, si vas al cine o al teatro, a qué partido piensas votar o por lo menos las tendencias que tienes. Es bastante alocado decir todo esto, pero es lo real, es lo que sucede con las redes, es el resultado de meter todo lo que se dice y escribe en una bolsa y el “algoritmo” lo clasificara. Luego vendrá la etapa de vender toda esa información, que al decir del comunicado de Cambridge Analytica, es legal y ampliamente aceptada en los medios políticos y comerciales. Pues esta información, que casi siempre, consciente o inconscientemente, se le da el permiso para la interconexión entre las empresas o compañías, vale oro en polvo, más que nada si pensamos que facebook tiene unos 2.000 millones de usuarios en todo el mundo, más que nada conectados a través de sus celulares. Nos queda mucho más para seguir hablando, lo realizaremos en próximas notas.





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