VERSIÓN PARA IMPRESIÓN
20/01/21

Reflexiones sobre Covid-19 – Tercera parte

Luis Anastasia

Desde que se declaró la pandemia por la Organización Mundial de la Salud el 30 de enero de 2020, debido a que se consideró como una emergencia de salud pública de preocupación internacional por la enfermedad Covid 19 provocada por el Sars-Cov-2, muchos especialistas estuvieron en oposición a las estimaciones tanto respecto a la gravedad como a las consecuencias de la enfermedad.

El primero que escuché fue a Pablo Goldsmichdt, luego a John Ioannidis. Los siguieron muchos otros, pero no eran protagonistas de los medios de comunicación porque se oponían a la  corriente principal de pensamiento impuesto por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y difundido hasta el hartazgo por los medios de prensa. Nada más estimulante en las noticias para sembrar el terror que difundir el número de contagiados y de muertos en el mundo. Por esos mágicos números, sabemos al día 17 de octubre se registraron 39:899.868 de infectados y 1:113.439 de muertes. Con esa precisión hasta la unidad nos informan sobre las consecuencias del contagio y de la letalidad. Con mucho menos énfasis se difunde en las noticias que el total de recuperados es de 29:837.828.
 
Estos números como tales están sin contexto, no están discriminados por clase etaria, asintomáticos o quienes efectivamente desarrollaron la enfermedad, comorbilidades preexistentes, sistemas sanitarios de los países, entre otros aspectos que deberían ser considerados como estadísticamente relevantes.
 
De acuerdo a conceptos básicos, la tasa de mortalidad de infectados (Infectious Fatality Rate-IFR) se define simplemente como riesgo de muerte si está infectado mientras que la tasa de mortalidad de casos (Case Fatality Rate-CFR) es el porcentaje de muertes sobre casos confirmados. El primer error a destacar, entonces, es considerar el número de infectados, los que se registran cuando una persona es positiva al test PCR, como casos confirmados. No es así. Hay que diferenciar el resultado positivo del test del diagnóstico confirmado de quien efectivamente cursa la enfermedad. En este caso, en el reporte diario de números se confunde el IFR con el CFR. Si fuera cierto, tendríamos que el IFR y el CFR son iguales, entonces la letalidad del Covid-19 es 2,8 %.
 
Sin embargo, no se sabe en realidad cuál es el número de infectados porque los asintomáticos muchas veces no se detectan. Para tener una estimación se están haciendo estudios serológicos para detectar la existencia de anticuerpos para el virus y así poder conocer el porcentaje de la población en la cual el sistema inmunológico reaccionó ante determinada carga viral. En este caso, se realizan estudios para detectar la presencia de anticuerpos IgG, principalmente, en sangre pero el problema con esto es que se detecta entre el 20 al 80 % de los posibles infectados. Esto es porque más del 80 % de la población no presentan síntomas o son muy leves al neutralizar el efecto de los coronavirus por el sistema inmunitario de las mucosas o las células T.[1] En estos estudios, por ejemplo, se ha encontrado que quienes padecieron la pérdida temporal del olfato o el gusto - un supuesto típico síntoma de la Covid 19 - solo el 20 al 50 % presentó anticuerpos IgG detectables.
 
Basado en la información disponible recabada en los estudios realizados, en una sesión especial de la OMS en Ginebra, el lunes 5 de octubre, el Jefe de Emergencias de esa organización, Dr. Michael Ryan, declaró que la mejor estimación es que el 10 % de la población mundial está infectada. Más de 20 veces los casos confirmados.[2]
 
Otra vez se confunde el número de casos confirmados con los que han resultados positivos al test PCR, lo que no es cierto, algo que resulta inexplicable en un experto en ese puesto de la OMS. La buena noticia de esta declaración es que si en la mejor estimación de la OMS el 10 % de la población está o ha sido infectada, unos 780 millones de habitantes, entonces de acuerdo al número de muertes confirmadas, la mejor estimación del IFR es 0,14 %. Este resultado es 25 veces menor a la estimación de la OMS del IFR de 3,4 % por Covid 19 realizada en marzo.[3]
 
Sin embargo, si se considera que el registro de muertes por Sars-Cov-2 está exagerado por las mismas directivas de la OMS para completar los certificados de defunción, entonces se puede plantear que como mínimo el 50 % de los registros es verdadero[4], por lo que el IFR sería de 0,07 % en la población general. En comparación, la CFR es del 0,1 % en el caso de muertes por gripe en mayores de 65 años.[5]
 
Saquen sus propias conclusiones.
 
Luis Anastasía
17 de octubre de 2020.

 


[1] https://swprs.org/studies-on-covid-19-lethality/

[2] https://apnews.com/article/virus-outbreak-archive-united-nations-54a3a5869c9ae4ee623497691e796083

[3] https://www.sciencemediacentre.org/expert-reaction-to-who-director-generals-comments-that-3-4-of-reported-covid-19-cases-have-died-globally/

[4] El Centro para el Control de Enfermedades (CDC) reportó que de todas las muertes registradas en Estados Unidos solo el 6 % se explica únicamente por Covid 19. El resto tenía en promedio 2,6 comorbilidades. https://www.cdc.gov/nchs/nvss/vsrr/covid_weekly/index.htm

[5] https://www.statista.com/statistics/1127799/influenza-us-mortality-rate-by-age-group/

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias



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