MONTEVIDEO (Uypress) – La incorporación de inteligencia artificial en las empresas no está provocando, por el momento, una reducción generalizada del empleo, pero sí está modificando quiénes acceden a las nuevas oportunidades laborales.
Una investigación de Bharat Chandar, del Stanford Digital Economy Lab, y Bouke Klein Teeselink, del King’s College de Londres y el AI Objectives Institute, encontró que las empresas que adoptaron herramientas de IA aumentaron su empleo total más que otras compañías comparables.
El crecimiento, sin embargo, se concentró en los trabajadores con mayor experiencia y responsabilidad. Durante los cinco años analizados, esos puestos aumentaron 6,7%, mientras que el empleo en las posiciones de menor experiencia retrocedió 3%.
La participación de los empleos iniciales dentro de las plantillas de las empresas que incorporaron IA disminuyó, además, 1,9 puntos porcentuales.
Una investigación en 41 países
Los investigadores analizaron unos 154 millones de registros laborales, 1.250 millones de ofertas de empleo y aproximadamente 396.000 empresas y filiales.
La información abarca el período comprendido entre enero de 2021 y marzo de 2026 y procede principalmente de las bases de datos laborales de Revelio Labs y de anuncios publicados en LinkedIn.
Alrededor de 15,4% de las empresas estudiadas fueron clasificadas como adoptantes de inteligencia artificial.
La investigación no identifica la adopción únicamente mediante las declaraciones de las compañías. Los autores también observaron la contratación de especialistas, la búsqueda de habilidades relacionadas con IA y otros indicios de incorporación de estas tecnologías.
En términos generales, el empleo en las empresas que utilizaron IA aumentó 3,3% frente a compañías comparables que todavía no habían incorporado esas herramientas.
El resultado muestra una aparente paradoja: una empresa puede ampliar su plantilla y, al mismo tiempo, reducir la presencia relativa de trabajadores que ocupan los primeros escalones de la estructura laboral.
Menos puestos de entrada
Los investigadores definen los empleos de menor experiencia según su nivel de responsabilidad dentro de la empresa. Por lo tanto, no se trata necesariamente de trabajadores jóvenes, aunque las posiciones iniciales suelen estar ocupadas por personas que recién ingresan a una profesión.
La reducción de 3% tampoco significa que todas las empresas hayan despedido trabajadores de menor experiencia. El resultado puede explicarse por una combinación de factores: menos contrataciones iniciales, falta de reposición de vacantes, crecimiento más lento de esos puestos y una expansión más intensa de los cargos superiores.
Los empleos de mayor responsabilidad aumentaron 6,7% en las compañías que adoptaron IA. En cambio, la cantidad de trabajadores en los niveles iniciales disminuyó frente a la evolución observada en empresas comparables.
El patrón apareció en diferentes regiones y sistemas laborales. De los 31 países para los cuales los investigadores obtuvieron estimaciones consideradas suficientemente sólidas, en 23 disminuyó la proporción de empleos de entrada.
La reducción fue estadísticamente significativa en siete mercados: Estados Unidos, Reino Unido, España, Polonia, Brasil, México y Arabia Saudita.
Las tareas iniciales son más fáciles de automatizar
Una explicación posible es que los trabajos de entrada suelen incluir tareas repetitivas, documentadas y relativamente fáciles de transformar en instrucciones para un sistema informático.
Clasificar información, preparar documentos preliminares, escribir código básico, elaborar resúmenes o realizar controles rutinarios son actividades que las herramientas de IA generativa pueden ejecutar o acelerar.
Los puestos superiores, por el contrario, requieren con mayor frecuencia conocimiento acumulado sobre la empresa, toma de decisiones, supervisión, negociación y relaciones con clientes o integrantes de otros equipos.
Parte de ese conocimiento es difícil de codificar y no suele encontrarse en los datos utilizados para entrenar los sistemas de inteligencia artificial.
Los autores describen por eso a la IA como una tecnología que puede ahorrar trabajo en los niveles de menor experiencia y, al mismo tiempo, complementar o expandir el empleo de los trabajadores con mayor trayectoria.
Informática y matemáticas también crecieron
La tendencia no significa que estén desapareciendo todas las profesiones expuestas a la inteligencia artificial.
En las empresas que adoptaron estas herramientas, la participación del empleo en ocupaciones vinculadas con informática y matemáticas aumentó 0,8 puntos porcentuales.
También dentro de esas actividades, sin embargo, el crecimiento favoreció a los profesionales con mayor experiencia.
El resultado sugiere que la IA no necesariamente elimina una profesión completa. Puede modificar la distribución de tareas y reducir la necesidad de contratar trabajadores para las funciones más elementales, mientras aumenta la demanda de personas capaces de supervisar sistemas, revisar resultados y tomar decisiones.
El riesgo para la formación profesional
Los puestos iniciales cumplen una función que excede su contribución inmediata a la producción. Son el espacio en el que los trabajadores adquieren experiencia, aprenden procedimientos y desarrollan conocimientos que luego les permiten asumir mayores responsabilidades.
Si las empresas reducen esas posiciones, podrían obtener mejoras de productividad en el corto plazo, pero debilitar su propia capacidad para formar a los profesionales que necesitarán en el futuro.
El fenómeno plantea además un problema para quienes terminan sus estudios. Las compañías pueden solicitar experiencia para ocupar puestos superiores mientras reducen las vacantes que permiten adquirirla.
La Organización Internacional del Trabajo advirtió que los cambios tecnológicos exigen políticas de capacitación y transición laboral que permitan distribuir sus beneficios y evitar que determinados grupos queden excluidos de las nuevas oportunidades.
Las limitaciones del estudio
Los resultados no permiten afirmar que toda la reducción del empleo inicial haya sido causada exclusivamente por la inteligencia artificial.
Las empresas que adoptan estas tecnologías pueden diferenciarse de las demás por su tamaño, actividad, capacidad financiera, ubicación o estrategia de crecimiento.
Además, los datos de Revelio Labs y LinkedIn representan mejor a las grandes compañías, las multinacionales y los empleos profesionales que a las pequeñas empresas o los trabajos informales.
Los autores compararon empresas similares para reducir esas diferencias, pero reconocieron que una investigación basada en registros laborales y anuncios de empleo no puede controlar todos los factores posibles.
Por esa razón, los resultados deben interpretarse como evidencia de una transformación en la composición del empleo y no como una medición definitiva de todos los puestos creados o eliminados por la IA.
La investigación muestra, de todos modos, que la principal consecuencia laboral de esta tecnología podría no ser una desaparición inmediata del empleo, sino una modificación de la puerta de entrada al mercado de trabajo.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias
