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¿Por qué Montevideo?

Daniel Vidart

16.07.2018

Antes de que se fundara la ciudad de Montevideo ya el Cerro tenía nombre. Se desconoce el indígena. Se debe tener en cuenta que el nombre del cerro le fue dado también a la ciudad: no se trata de que la ciudad haya dado su nombre a Montevideo y su cerro, sino que del Cerro denominado hoy Montevideo  la ciudad recibió  su nombre.

Los topónimos que sobreviven, como posibles, deformadas o fantasiosas etimologías , son los que se enumeran a continuación de una interesante y tal vez para muchos sorprendente noticia.

En efecto, todo indica que el primer nombre dado a nuestro heráldico y paterno cerro fue el de Pinaculo Detentio, al tiempo que el futuro Rio de la Plata fue llamado Rio Jordán. Ello sucedió en el 1502 y el autor de tales denominaciones, como lo dice en una de sus cartas al famoso florentino Lorenzo de Medici, fue el italiano Américo Vespucci. Este se había embarcado en la expedición del portugués Gonzalo Coelho, la que parece haber llegado hasta las costas patagónicas. Y todo ello en secreto, pues hoy es posible afirmar, según serios investigadores, que los portugueses se adelantaron a los españoles en el conocimiento del Nuevo Mundo, ya que la confesión de un nauta desconocido de tal nacionalidad, -o natural de Huelva, pero marinero de una nave lusitana-, hecha a Colón antes de expirar así lo indicaría. Y esto va dicho sin tener en cuenta los arribos de vikingos, que se establecieron en varios puntos de América del Norte, asi como la seguramente llegada anterior de los chinos a las costas del Pacífico en la arqueológicamente llamada América Nuclear, que va desde México al Perú. También deben contarse como visitantes precolombinos los pescadores vascos y gallegos de ballenas y bacalao que, luego de sus redadas y arpone amientos en el Banco Grand Sole , rico en merluzas, navegaron hacia el oeste, tras la ruta de las ballenas en procura de ellas. Arribados a desconocidas tierras desembarcaron por algunas semanas para secar el bacalao en Terranova y el Labrador. También los vascos comerciaron con los esquimales, entendiéndose con ellos mediante un pidgin de su invención. En el curso inferior del Rio San Lorenzo existe una Ile des basques, cuyo nombre habla por si solo. Hoy sólo restan las lápidas de quienes murieron en la futura América mientras sus compañeros regresaban a los puertos europeos de partida.

Volvamos ahora a Vespucci. Pinaculo Detentio en latin significa "pico o altura de la detención" y eso hace pensar que fue en la bahía del futuro Montevideo donde las naves portuguesas anclaron.

Y ahora si vamos al recuento, por orden cronológico, de los nombres posvespucianos que recibió el emblemático cerro.

1 La denominación que ha circulado con tanta fortuna como craso error es la que figuraba en los viejos libros escolares de historia: MONTE VIDE EU. Asi habría exclamado un marinero de la expedición de Magallanes (1520), y para certificar esta invención se dice que fue dicha en un portugués arcaico.

  1. En el año 1520 Francisco de Albo,contramaestre de la expedición de Magallanes escribió en su Diario de Navegación que vieron : "una montaña hecha como un sombrero al cual le pusimos nombre Monte Vidi"

  2. En el Diario de Viaje del portugués Pero Lopes de Sousa(1531) puede leerse Monte de San Pedro. La descripción del ascenso de la marinería y del paisaje desde allí contemplado es memorable. No debe olvidarse que ese joven capitán de 20 año se había formado en la famosa Escuela Marítima de Sagres, fundada por el infante Enrique el Navegante, que, ¡ oh ironía!, jamás se hizo a la mar.

  3. Hernando de Montalvo, en el año 1576 le llama Monte de Santo Ovidio

  4. En el 1599 en el Diario de Viaje de unos navegantes holandeses aparece la denominación Monte Seredo

  5. Hernandarias en escritos fechados entre el 1607 y 1608 emplea sucesivamente las voces Monte Vidio, monte vidio y Montevidio.

  6. En el año 1626 en un documento originado en Buenos Aires por vez primera figura el nombre Montevideo.

  7. Concolorcorvo en su ameno libro Lazarillo de Ciegos Caminantes (1773) estimó que derivaba de la frase latina, Montem video, que asi habría exclamado un analfabeto marino de la flota de Magallanes al divisar una altura de 136 metros, idéntica a la del la Cúpula del Vaticano, si mal no recuerdo.

HIPOTESIS ECHADAS A RODAR EN EL SIGLO XX a- Buenaventura Caviglia: de la voz guaraní ibiti que significa monte puntiagudo.

b- Baltasar Mezzera: del español monte y la voz criolla video, "que es una modificación de vicheo...que corresponde al verbo también criollo vichar"

c- Una travesura anónima, bien urdida pero disparatada. En un diario de bitácora se habría escrito al descubrir el Cerro lo siguiente: Monte VI D.E.O., es decir Monte Sexto Dirección Este Oeste.

d- Para ampliar lo ya expresado acerca del primer nombre del cerro tutelar propuesto por un europeo transcribo de la publicación LaRed21, que figura en la web , el fragmento de un artículo dedicado a la opinión del historiador coronel Rolando Laguarda Trias, quien ofreció "la" solución, según los datos que propone como verosímiles, al controvertido origen de la denominación Montevideo

"El primero en llegar al Río de la Plata en 1502 fue Américo Vespucci, navegante nacido en Florencia, que en el calendario florentino era 1501, porque comenzaba dos meses y 25 días después que el nuestro, el 25 de marzo, fiesta de la Anunciación de la Virgen.

Vespucci ejerció el mando superior de la armada portuguesa durante dos meses, del 15 de febrero al 15 de abril de 1502. El capitán mayor portugués aceptó la sustitución por el extranjero Vespucci en forma transitoria mientras la flota portuguesa estuviera en el hemisferio español, fuera del límite del Tratado de Tordesillas.

Américo Vespucci conocía el latín y el nombre Vidi está en consonancia con las inscripciones romanas que Vespucci debió contemplar en su país natal. De modo que la inscripción Vidi encontrada en el Cerro de Montevideo por hombres de la expedición de Magallanes, como Andrés de San Martín, que había sido discípulo de Vespucci, le permitió a este descifrar su significado: V (Espucci) I (nvenit) Di (501), es decir, "Vespucci descubrió 501″.

Los viajeros acostumbraban grabar sus nombres y la fecha en que estuvieron en el lugar, y en las faldas o en la cima del Cerro de Montevideo aparecieron muchas inscripciones.

Tiempo después los portugueses atribuyeron el Vidi a Santo Ovidio, de la catedral de Braga y por dislocación popular del hiato de Vidio se produjo la forma Video como de cambio, cambeo.

Laguarda regresó de Europa en 1948 y aclaró: "La prensa local me atribuyó que yo sostenía que Montevideo derivaba de Monte Santo Ovidio, cuando yo sólo había dicho que había estudiado la historicidad del santo milagrero de Braga". Punto final y muchas gracias.

Despedida

Luego de este largo y por momentos divertido nomenclátor, cuando divisemos a nuestro familiar y heráldico pináculo de rocas arcaicas recordemos qué difícil se hace muchas veces descubrir la verdad factual, deformada algunas veces, o en casi todas, por narraciones y "pruebas" que en vez de aclarar confunden los orígenes de los nombres y de las cosas.

Existe, como a mi me gusta decir, una praxeohistoria, o sea historia factual organizada según el transcurso de hechos o acontecimientos incontrovertibles: la Tierra tiene una órbita elíptica y se traslada en ella alrededor del Sol a lo largo de un año; Artigas murió en el Paraguay; el campeonato mundial de futbol del año 1930 fue ganado por un team uruguayo.

Hay también, con el mismo y despistador nombre historia, una grafohistoria, que es la escrita. Ella puede o no coincidir con la realidad de los hechos. Y aún puede hablarse de una lalohistoria, esto es la oral, contada por "los viejos de la tribu" de todos los tiempos.

Aceptemos sin inquietudes acerca de los orígenes de su nombre la presencia de nuestro pétreo guardián: Ya los dados están echados desde el cubilete de las hipótesis plausibles o descabelladas. Y ahora , también, punto final, que ya la carne está asada.



Daniel Vidart. Antropólogo, docente, investigador, ensayista y poeta.

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