*

Agencia Uruguaya de Noticias
Loading
con firma
Héctor Musto Héctor Musto
La polarización en las internas del FA, falso dilema
Esteban Valenti Esteban Valenti
Corrupción: ¿por qué a nosotros no?
Ana Jerozolimski Ana Jerozolimski
A recordar, ahora que comenzó la respuesta de Israel
Ernesto Nieto Ernesto Nieto
Democracia: sangre y poder hace 2600 años
Pablo Mieres Pablo Mieres
La oscuridad de la información del gobierno
Carlos Wuhl Carlos Wuhl
Francia: Macron ¿porqué no un Estado de Sitio ?
William Marino William Marino
26 de Marzo
Luis Fernández Luis Fernández
Un paseo por la historia reciente
Marcelo Marchese Marcelo Marchese
El piso secreto por donde camina y el manto de silencio que cubre a UPM
Jorge Aniceto Molinari Jorge Aniceto Molinari
El rumbo. (Abordando eso gris, que parece la teoría).
María Noel Pardo María Noel Pardo
Emigrar en América Latina
Fernando Gil Díaz Fernando Gil Díaz
Ella, mujer y policía
Jorge Ángel Pérez Jorge Ángel Pérez
Un país es como una casa
Jorge Jauri Jorge Jauri
Reforma de Estado y utilidad de la libertad
Luis E. Sabini Luis E. Sabini
Relevamiento o más bien destitución de Guido Manini Ríos
Ismael Blanco Ismael Blanco
El latido libre
Jaime Secco Jaime Secco
El Partido Nacional tiene debilidad de liderazgos
Milton A. Ramírez Milton A. Ramírez
El mundo al revés pro-chorros y anti-chorros
Carlos Vivas; Homero Bagnulo Carlos Vivas; Homero Bagnulo
Historias de mujeres
Juan Santini Juan Santini
Ha parido el Bolsonaro oriental
Daniel Vidart Daniel Vidart
Carta a mi sangre (1973)
Selva Andreoli Selva Andreoli
ANECDOTARIO: El agua ya no moja, contamina.
Juan Raúl Ferreira Juan Raúl Ferreira
31 años sin Wilson y 100 con él a nuestro lado
Juan Manuel Otero Ferres Juan Manuel Otero Ferres
“Decretos Express”: Prepotencia Institucional
Daniel Mordecki Daniel Mordecki
Se podría hacer
Alejandro Domostoj Alejandro Domostoj
Ministerio de Defensa: Ya no hay flores ahora quedan los floreros
Michael Añasco Michael Añasco
Tiny House
Felipe Michelini Felipe Michelini
Examen Periódico Universal y desafíos de las políticas públicas en derechos humanos.
Alvaro Fierro Alvaro Fierro
El proyecto UPM2: incertezas de la mayor inversión de la historia (PARTE II)
Hebert Abimorad Hebert Abimorad
¿La historia se repite?
Rodolfo Martin Irigoyen Rodolfo Martin Irigoyen
La extranjerización de la tierra
Edmundo Roselli Edmundo Roselli
Inseguridad. El Partido Nacional pone luz donde el FA quiso dejar oscuridad
Emin Ibrahimov Emin Ibrahimov
LA MASACRE DE JODYALÍ: CONSTANTE LLAMAMIENTO POR JUSTICIA Y PAZ
Jorge Balseiro Savio Jorge Balseiro Savio
Un Presidente que lidera con verdades, "militantes" virtuales que mienten
Fernando López D’Alesandro Fernando López D’Alesandro
El seregnismo y sus supuestos
Roberto Savio Roberto Savio
Un Partido Mundial
Javier Bonilla Javier Bonilla
Uruguayos….. Mediocres, Cobardes y Corruptos
Roberto Sansón Mizrahi Roberto Sansón Mizrahi
Las “fiestas” las disfrutan los acaudalados, no los sectores populares
Lic. Mabel Moreno Lic. Mabel Moreno
CABO POLONIO, BALIZAS Y SU ENTORNO: HiSTORIA DE UN PAISAJE NATURAL Y HUMANO A PROTEGER
Daniel Herrera Daniel Herrera
Qué funciona mal en la ciencia, y cómo mejorarlo
más columnistas



 
banner argentino hotel 300 x 138
Te encuentras en: Inicio | Internacionales
imagen del contenido Kirchner y Río Gallegos: una historia de nacimiento, amor y traiciones

MINUTO POLÍTICO

Kirchner y Río Gallegos: una historia de nacimiento, amor y traiciones

ARGENTINA, 29 Oct (MINUTO POLÍTICO)-Los restos del ex presidente serán depositados en la ciudad donde nació, donde se creó como mito provincial y donde, también, tensó la cuerda en 2009. El vínculo de “Lupo” con los vecinos que siempre lo vieron como uno de ellos.

De la redacción de Minuto Político, desde Santa Cruz

Los riogalleguenses no ven ni vieron nunca en Néstor Kirchner a un intendente, a un gobernador ni a un presidente. Mucho menos a un estadista. Para ellos es un vecino. Para ellos es, simplemente, Lupo. Un joven de convicciones fuertes y alma de líder que supo suplantar sus deficiencias deportivas para ganarse un lugar entre sus amigos con otra cosa: con carisma.

Kirchner nunca dejó de caminar por su ciudad. Y a eso le sacó rédito. Hacía obras con una buena administración de las regalías petroleras y salía a la calle a recibir los agradecimientos. Así construyó una foto que hasta el último día de su vida pudo sostener para gran parte del país: si el poder lo tenía él, el poder lo tenía el pueblo.

Eso lo capitalizó como nadie. Apuntó a las rutas. Conectó toda la provincia tras largos años de cientos de kilómetros de ripios, una provincia con grandes distancias entre sus ciudades. Un vecino contó que vivió más de 40 años en El Calafate, a sólo 80 kilómetros del glaciar Perito Moreno, pero nunca lo había conocido. Las “rutas de Kirchner” ahora hacen que cualquier lugareño acceda a las mismas e impresionantes imágenes que los turistas mejor acomodados.

Está claro que Santa Cruz se benefició y mucho con la llegada de su hijo pródigo a la Casa Rosada. Si hubo una característica que marcó la distribución de fondos a la gestión kirchnerista, fue la discrecionalidad. Así no sólo siguió con el avance de obras de infraestructura en una provincia olvidada por décadas, sino que lanzó planes especiales para conectarla al corazón energético del país. De Santa Cruz para abajo, aunque continental, el país era una isla. Él la ató con lazos firmes.

Tal vez por eso fue más duro el golpe el 28 de junio de 2009 con las noticias que llegaban desde Santa Cruz que la derrota en manos de Francisco De Narváez, un hombre que representa todos los intereses que Néstor decía combatir, posición que heredó y profundizó su mujer, enfrentando a las grandes corporaciones, aunque beneficiando a algunos amigos. Fue verle la espalda a la provincia, a la que trataba como su familia. Pero Santa Cruz, a su vez, primero había visto como el padre de esa familia les dio la espalda cuando se “mudó” a Buenos Aires a pelear una guerra que perdió, como un desterrado.

Río Gallegos vivió un jueves desolado aunque atolondrado. Los cambios de planes que llegaban desde Buenos Aires –primero se esperaba que traigan sus restos el sábado, luego se adelantó al viernes- hizo que ni los vuelos, ni los micros, ni los hoteles alcancen. En otra parte de la ciudad, algunas cosas vivían otros cambios. Como la bóveda de los Kirchner en el cementerio Municipal, reacondicionada de apuro por un grupo de pintores, brocha y pincel en mano, dejando bonita la casilla que acogerá el cuerpo sin vida del santacruceño más famoso.

A pocas cuadras de allí, el Boxing Club era sólo visitado por algunos vecinos que elegían mantenerse en forma en el gimnasio del primer piso. Ese no es un lugar cualquiera. Es un gigante de cemento, ubicado calle abajo, donde Néstor Kirchner agita a la platea. Ahí realizó la gran parte de los actos que hizo en su provincia como presidente.

El Boxing representa un hecho paradójico. Justo enfrente, funciona la agencia Chevrolet de Eduardo Costa, el candidato vinculado al radicalismo que le ganó al kirchnerismo en su propia tierra. En los actos K, este empresario suele organizar situaciones de “contrainteligencia” para desbaratar el populismo kirchnerista. a Kirchner no le preocupaba. Jugaba como nadie el juego de la confrontación mano a mano, ganando o perdiendo, y de sabía de memoria eso de que al enemigo es mejor tenerlo cerca.



Minuto Político (www.minutopolitico.com.ar)

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias



MVDCMS  Volver arriba    |    Contacto: uypress@uypress.net