VERSIÓN PARA IMPRESIÓN
24/06/19

TESTIMONIO

Jorge Vinciguerra, el Pastor Manzana

MONTEVIDEO (Uypress/Juan Pedro Ribas) - Las Madres y Abuelas de Asentamientos y Barrios del Norte me han honrado designándome para presentar al 'Manzana' a la opinión pública.

El Manzana sería el segundo en el Movimiento Preocuparse por la Gente que lidera 'Pelusa', Shirley Medina, trabajadora  domestica a quien el colectivo de Preocuparse por la Gente eligió para que encabezara una propuesta al Parlamento.

Que trabajo más difícil me han encargado.

El Pastor Manzana, Jorge Vinciguerra, es un hombre a típico, lleno de luz, a quien conozco desde hace más de veinte años y a quien  he oído predicar como el Padre Cacho, bajo un árbol, en una cárcel, con los enfermos de SIDA y acercarse a todas las miserias a las que el ser humano está expuesto, sin horarios, sin día, sin noche, rescatando gurises de la droga, encaminándolos por la senda del trabajo.

Manzana recorre el Borro, luchando contra su propia soberbia y orgullo, que lo ha llevado desde que encontró el camino a Dios a cambiar las bandoleras con balas y las escopetas de caño recortado que lo erigieron como un líder pesado de la droga en el Borro a ser perseguido en Estados Unidos por el FBI y a culminar en la cárcel parte de su vida.

Lo que ayer eran revólveres y armas, fueron después la elaboración de plumeros y monederos que sirvieron para vender y sustentar a la familia para que los guapos de la esquina se rieran del otrora pesado del barrio.

Y el Manzana siguió, siguió su lucha venciendo su demonio y los demonios del que dirán.

Pero es una persona tan especial que yo minimizaría su alcance si tratara de explicarlo. Sus misas de humildad será suficiente para que el uruguayo empiece a conocerlo.

“Ustedes van a perdonar, porque yo aprendí a leer con la Biblia, todavía me cuesta escribir, por eso yo de vez en cuando, cuando me atropello o no entiendo, me mando alguna sanata. Pero Dios me perdona.”

Hablando con los hurgadores:

"Ustedes no se avergüencen de ser pichis y juntar basura, es un trabajo noble que hay que hacerlo con dignidad. Dios es un pichi como nosotros, así se los dije a los Curas y a los Pastores. Porque Dios junta la basura como yo y como muchos de ustedes y la recicla, nos hace buenos y al servicio de la gente.”

Hablando con los muchachos de la droga:

“Miren que Dios no es gil, no se la pasan por el moño, ustedes vienen lloran y dicen que se arrepintieron pero dan la vuelta y se van al faso o a la coca. Pero Dios sabe todo y al que lo quiere pasar no lo perdona. Más vale que cada vez que caen lo admitan y empiecen de nuevo la lucha”.

Hablándole a los violentos:

“Yo fui violento y pague por eso, trafique la droga en el barrio y en Estados Unidos me persiguió el FBI. Estuve en la cárcel, fui patotero de los Partidos Políticos para los encuentros de futbol y basquetbol. Fui boxindanga al mejor postor. Y yo les digo que la violencia es una forma de estar en el infierno en vida”.

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias



Más información en:
https://www.uypress.net/auc.aspx?74654