VERSIÓN PARA IMPRESIÓN
19/07/19

Mis motivos para apoyar a Mario Bergara

H├ęctor Musto

Se aproximan momentos cruciales: el más importante, por ahora, son las elecciones internas para elegir los candidatos a Presidente por cada partido. Esto está generando la aparición de candidatos, de movimientos dentro de los partidos, de gente que se va de un lado para otro. Y siento que debo expresar lo que pienso. Entonces, voy a intentar resumir por qué voy a apoyar al FA, y dentro del FA, a Mario Bergara.

1) En primer lugar, porque soy frenteamplista. Por razones de edad, viví los '60s. Y los viví con toda su crudeza. La represión, los asesinatos de estudiantes, la clase obrera unida a los estudiantes en la calle. Y viví el nacimiento de la esperanza: la creación del FA. Viví el golpe, ocupé en la Facultad de Medicina, estuve en la manifestación del 9 de julio. Y sin ser ningún héroe ni nada que se le parezca, estuve en la resistencia clandestina y tengo muchos asesinados, presos, torturados que me duelen todos los días. A mi, aclaro, no me pasó nada: sólo el exilio. Y en todos esos años negros, tuve como esperanza al FA. Al General Seregni como una luz, como un ejemplo. O sea, me unen con el FA razones subjetivas, intransferibles. Pero además viví en el Uruguay entre 1985 y 2005. Dos décadas en las que colorados y blancos se turnaron para gobernar (cogobernar) el país. Y vi cómo se hacían razzias contra los jóvenes, cómo se fomentaba, apoyaba y consolidaba la impunidad a los criminales de la dictadura, cómo se desarmaba el aparato productivo del país, cómo se desconocían derechos de decenas de miles de trabajadores, cómo no se llamaban consejos de salarios, cómo se presionaba a la prensa, cómo se gestaba la "patria financiera" que terminó en la impune crisis del 2002, cómo los delincuentes de guante blanco hacían sus negociados... y tantas otras cosas que todos los uruguayos sufrimos. Y claro, viví a la única fuerza que se oponía a esas "lindezas" que llevaron, entre otras "hazañas" a que niños comiesen pasto y miles de compatriotas tuviesen que salir en carritos a recoger basura para vender o comer: el FA. O sea, me une al FA el haber sido la única fuerza que se opuso a esa línea de blancos y colorados de deshacer el país. Y claro, viví el triunfo del FA. Y los dos siguientes. Son casi 15 años. Y sin hacer una apología, se precisa ser ciego para no ver que el país es otro, y mucho mejor. No voy a mencionar todos los logros porque TODOS los vivimos. Desde la disminución de la pobreza y la indigencia y la mortalidad infantil hasta los niveles de ocupación, pasando por las leyes sociales, el acceso a la salud, la capacidad de negociación de los sindicatos, los derechos de los trabajadores rurales y las trabajadoras domésticas hasta el presupuesto a la enseñanza, la creación del MIDES, los controles estrictos a la banca... y tantas cosas más. O sea, me ata al FA sus logros. Claro, no dejo de ver (¡todo lo contrario!) que en el camino de estos casi 15 años cometimos errores graves y gravísimos: desde la ineficiencia en el uso del presupuesto para la enseñanza, hasta los horrores de Sendic (con sus mentiras sobre el título hasta la fiesta de ANCAP), pasando por los titubeos en cuanto a la protección del medio ambiente, la ineficiencia (ante un tema tan complejo) como es la seguridad, o la falta de una política clara ante Venezuela, que cada día es más una dictadura. No dejo de ver esas cosas. O sea, soy un frenteamplista crítico. Muy crítico. Por no hablar del aparatismo que reina en la interna del FA, donde entre el MPP y el PCU mandan. Todo esto lo veo y me duele, y mucho. Pero hago un balance. Y mi balance es que lo negativo pesa menos que lo positivo. Dicho con otras palabras, nada de lo positivo hubiese ocurrido sin el FA en el gobierno, y todo lo negativo (posiblemente mucho más) hubiese ocurrido con gobiernos blancos y colorados. O sea, y repitiéndome, soy muy crítico con el FA. Y así lo escribí en estas columnas. Pero tampoco dudo que el país estaría mucho peor si no fuese por el FA. Desde esa posición, frenteamplista crítico, es que voy a escribir lo que resta de esta columna. (Entre paréntesis, aclaro, como ya lo hice en alguna otra oportunidad en uy.press, que hay una línea divisoria: a la hora de los bifes, o se está con el FA con todos sus aciertos y errores, o se está con la alianza eterna blanqui-colorada con nuevos "socios"... esa es una opción sin grados intermedios. No me extiendo en esto porque ya lo expresé).

2) Se acercan las internas y tenemos que elegir. El FA tiene cuatro pre-candidatos. Los cuatro representan un cambio grande. Son un cambio generacional, lo cual no es menor. Pero, a su vez, los cuatro son distintos. No voy a escribir contra Andrade, Cosse o Martínez. No lo merecen. Son buenos compañeros de ruta, cada uno probado en su propia historia. Me voy a referir a Mario Bergara.

3) Mario es un Seregnista histórico. Fue un hombre de confianza del General durante muchos años. Fue un destacado integrante del "Centro de Estudios Estratégicos 1815″, creado por Seregni para realizar estudios de corto, mediano y largo plazo sobre el Uruguay y la región. Fue su "mano derecha" en lo que a economía se refiere. Y el General lo escuchaba. Pocos frenteamplistas de su generación, si es que hay alguno, puede hacer gala de tal distinción. Y ser un "seregnista" elegido por Seregni, para mi no es menor. Mario se hizo Político con mayúscula con el General. No es una garantía menor.

4) Tiene una gran formación política. Desde sus inicios en la UJC a la salida de la dictadura (generación '83) pasando por el "Centro de Estudios Estratégicos 1815″ y sus años de experiencia de gobierno, lo transforman en el pre candidato con una formación política más sólida y confiable. Y reitero, teniendo a Seregni como maestro.

5) Es, de todos los pre candidatos, quien más experiencia de gobierno real tiene. Arrancó en el 2001, bajo el gobierno de Jorge Batlle, pedido por éste y estimulado por Seregni, como director de la Unidad Reguladora de Servicios de Comunicaciones (con 36 años). Con el triunfo del FA, en el 2005 fue sub secretario de Economía (¡nada menos, y en qué años!). Y en estos casi 15 años, fue Ministro de Economía y Presidente del Banco Central. O sea, protagonista de primera línea de la política económica del FA, área crucial... y exitosa. Miremos a los países vecinos y su situación económica. Pensemos en lo que era la banca privada antes del 2005 y los controles que tiene hoy... teniendo en cuenta el rol crucial que el Banco Central tiene en este tema. Y lo hizo Mario. Claro que Astori tuvo que ver. Pero a cargo del Banco Central estuvo él. O sea, y resumiendo, 17 años de experiencia de gobierno real. No hay otro pre candidato con esa experiencia, y menos aún en un área neurálgica. Y siempre lo hizo respetando el programa del FA, llevando adelante sus lineamientos. No es poca cosa. Y, de acuerdo a lo que sé, se caracteriza por una enorme contracción al trabajo, sin descuidar el estudio. En definitiva, Mario es un cuadro. Comprometido. Intelectual orgánico. Como lo definía Gramsci.

6) Y ya que hablo de cuadro, de experto, de estudioso. Economista y Contador Público (títulos de la Udelar obtenidos en 1987 y 1990, respectivamente) y Dr. (Ph.D) en Economía nada menos que en la Universidad de Berkeley, en 1998. Pocos uruguayos tienen una educación formal equiparable. ¡Cuadro y medio! Me pregunto cuántos economistas de la oposición tienen esa formación. Y lo que me gusta, es que (me repito) toda esa formación académica la volcó al FA, al país. ¡Qué fácil hubiese sido para Mario, con todos esos títulos, ser un cuadro del FMI o del Banco Mundial o de algo por el estilo... ganando 10 o 15 veces lo que recibió aquí como salario. No, Mario volcó todo eso al paisito. Eso se llama ideología. Se llama compromiso con el FA, con los que lo necesitamos. ¡Ojalá tuviésemos 10 o 15 intelectuales orgánicos así!

7) Mario es el único de los cuatro pre candidatos que no tiene un aparato atrás. No digo que esté mal tenerlo, pero no es lo mismo contar con el apoyo del PS, FLS, VA, IR, Casa Grande, etc, como cuenta Martínez, o PCU como tiene Andrade, o MPP como tiene Cosse. No, no tiene casi nada atrás y solamente lo apoyan grupos pequeños. Y eso no le genera compromisos. No está atado a nadie. Mario salió a la intemperie. Porque cree que puede. Claro, esa "debilidad", "orfandad", también puede ser su fuerte. Porque algunos, como yo, creemos que de esa "falta de apoyo de grupos grandes" saldrá su fortaleza. Porque no tiene compromisos. No tiene por qué decir ni hacer lo que algún aparato resuelva. Es el único que tiene la capacidad de hacer volver al FA a tanto descontento que hay en la vuelta y que hoy no sabe qué hacer. El único.

8) Y terminando, intenté explicar dónde me paro y por qué apoyo a Mario. Llamo a todos los frenteamplistas y a los no frenteamplistas a que piensen. Mario es la opción para un cuarto gobierno del FA. No es tarea fácil. Pero se puede. Podemos. Pensemos. Con Mario a la cabeza, vamos que somos más de lo que las encuestas digan. ¡Viva el FA! ¡Vamos con Mario!

Héctor Musto

hmusto@gmail.com

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