VERSIÓN PARA IMPRESIÓN
22/05/19

Tantos como yo, con Mario

H├ęctor Musto

Tantos como yo votamos al FA desde 1971.

Tantos como yo vivimos la legalidad desde el 71 al 73 militando para el FA viendo lo que se venía, pero aguantando. Porque el FA era la única esperanza democrática de verdad, sin concesiones.

Tantos como yo fuimos frenteamplistas durante la dictadura, en la clandestinidad. Y algunos cayeron, fueron torturados, desaparecidos, por ser del FA. Otros tuvimos más suerte y solamente vivimos el exilio.

Tantos como yo volvimos y seguimos votando al FA en el '84, a pesar de los proscriptos, encarcelados.

Tantos como yo seguimos y seguimos y seguimos... en el 89, en el 94, en el '99. Siempre perdiendo las "nacionales", pero siempre siguiendo el sueño y las enseñanzas del General. Aunque claro, desde el '89, festejando el triunfo en Montevideo de tener la Intendencia de la capital del país. Que es y seguirá siendo nuestra, frenteamplista.

Tantos como yo, lloramos cuando se nos murió Seregni, que se nos fue el último día de julio del 2004 pero nos dejó el triunfo de noviembre de ese año en las nacionales.

Tantos como yo, lloramos nuevamente por haber ganado en noviembre del 2004, en primera vuelta, y llevamos a Tabaré a la Presidencia. Y en nuestras lágrimas estaba el General, y estaban nuestros otros muertos, desaparecidos, presos, torturados...  y quizás en forma contradictoria, estaba nuestra vida.

Tantos como yo, festejamos ese triunfo, como el del 2009 y el del 2014 por lo que habían hecho nuestros mártires, porque los niños pudiesen tener un futuro, porque nuestros hijos, nuestros nietos... por los trabajadores rurales, por las empleadas domésticas, por la justicia. Y como siempre, por el General.

Y tantos como yo, que nos creíamos puros y más allá de cualquier pecado, vimos que pecábamos.

Y tantos como yo nos calentamos vimos que los pecados eran grandes. Que nuestro Vice Presidente había mentido con su título y había usado su lugar para promocionarse despilfarrando los dineros de todos. Algunos saltamos con eso y nos dieron palos.

Y tantos como yo, vimos los errores en la enseñanza, los problemas en la seguridad, la ambigüedad con Venezuela.

Tantos como yo, nos enojamos con el aparatismo del FA.

Y en consecuencia, tantos como yo, pensamos en irnos del FA. En votar en blanco, anulado y hasta alguno, en aliarse con gente que siempre estuvo en contra del FA.

Pero tantos como yo, tenía una esperanza. Pequeña... pero esperanza al fin. Quizás aparezca alguien que rescatando todo lo bueno que hizo el FA, sin compromiso con aparato alguno, pueda resucitar "eso" que fue el Seregnismo. Que no le tenga miedo al "aparato". Que tenga lo que hay que tener para resucitar lo que es ser izquierda. Sin promesas inútiles. Que sepa lo que es el gobierno. Que tenga experiencia, formación, compromiso, historia, capacidad intelectual, ganas de escuchar a todos y tomar de cada uno lo mejor. Y que surja, claro, de lo más profundo del Seregnismo, del frenteamplismo puro.

Y surgió Mario. Y tantos como yo cambiamos nuestro enojo, nuestra bronca, por ganas de militar. Por ganas de seguir adelante con el FA.

Tantos como yo vemos en Mario Bergara eso. No le quito méritos a ningún otro precandidato. Pero Mario es distinto. Alcanza con ver su trayectoria. Es el único que tuvo la completa confianza del General. Que la pelea sin aparato detrás. Que solamente cuenta con los frenteamplistas simples, de a pié. Sin un mango.

Por eso, tantos como yo hemos resuelto sin dudas nuestro voto de nuevo al FA. Con fuerzas, con ganas. Porque sabemos que se puede. Que podemos. Por un cuarto gobierno del FA. Que Mario es la cabeza visible. Pero con él estamos muchos. Tantos.

Tantos, como yo.

Héctor Musto

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias



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