*

Agencia Uruguaya de Noticias
Loading
con firma
Ana Jerozolimski Ana Jerozolimski
La alianza impura contra los palestinos
Jorge Eiris Jorge Eiris
Prof. Delia Echegoimberry
Homero Bagnulo y Carlos Vivas Homero Bagnulo y Carlos Vivas
Cómo explicar el incremento de las pandemias y de los brotes infecciosos que han aparecido últimamente
Jorge Aniceto Molinari Jorge Aniceto Molinari
El partido moralista. (Abordando eso gris, que parece la teoría).
William Marino William Marino
El Golpe del 27 de Junio
Esteban Valenti Esteban Valenti
La bobera en política se paga
Mónica Xavier Mónica Xavier
Transparencia, sí. Macartismo, no.
Bertha Sanseverino Bertha Sanseverino
Uruguay y los avances en la agenda de derechos para la población trans
Adriana Marrero Adriana Marrero
La educación de paro
Pablo Mieres Pablo Mieres
No se puede mirar para el costado
Edgardo Sandoya Edgardo Sandoya
Ya se lo que tengo que hacer, pero.
Alma Sendeza Alma Sendeza
Homenaje a Juan Ramón Cabrera
Carlos Garramón Carlos Garramón
La República en marcha: aplastante mayoría
Eduardo Vaz Eduardo Vaz
20 de Junio de abrazos y recuerdos
Federico Arregui Mondada Federico Arregui Mondada
Estado de Situación
Milton A. Ramírez Milton A. Ramírez
Luis Lacalle Pou Presidente
Niles Lehman Niles Lehman
El mundo del ARN
Lilián Hirigoyen Lilián Hirigoyen
Otras Literaturas: Enrique Umbre
Jorge Ángel Pérez Jorge Ángel Pérez
¡Oh, los que entráis, dejad fuera toda esperanza!
José W. Legaspi José W. Legaspi
Otra izquierda es posible y necesaria
Ismael Blanco Ismael Blanco
“La necesidad de los muertos”
Luis C. Turiansky Luis C. Turiansky
El Jacobinismo en América
Juan Raúl Ferreira Juan Raúl Ferreira
Hasta muy Pronto
Carlos Visca Carlos Visca
Logística y Desarrollo de las FF.AA.
Joaquín Roy Joaquín Roy
El periplo de Trump*
Héctor Musto Héctor Musto
Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band
Fotografías de Germán Acosta Fotografías de Germán Acosta
¿Hasta cuándo los silencios?
Mauricio Zieleniec Mauricio Zieleniec
50 Años de la unificación de Jerusalem ¿Eterna y sagrada?
Manuel González Lago Manuel González Lago
De esto no se habla: el precio de los medicamentos
Hebert Abimorad Hebert Abimorad
Correcto, incorrecto, consenso
Mauricio Stelkic Mauricio Stelkic
El "macrismo", fenómeno no exportable
más columnistas



 
banner cablevision 300 x 138
banner argentino hotel 300 x 138
banner nicatel interna
Te encuentras en: Inicio | Columnas

Una discusión ética postergada, la obligatoriedad en las decisiones sanitarias

Homero Bagnulo y Carlos Vivas

21.04.2017

Cuando las autoridades sanitarias se plantean la obligatoriedad en algunas de sus decisiones, están enfrentando uno de los principios éticos más reconocidos socialmente en la atención médica, como es el de la autonomía de los pacientes. Por tanto, estas decisiones nunca debieran ser tomadas en forma apresurada siendo imprescindible la más amplia discusión de las razones por las cuales se debiera adoptar una decisión de obligatoriedad.

Se debe tener en cuenta, que contrariamente a lo que habitualmente se considera, quienes manifiestan su rechazo ante la obligatoriedad de una decisión sanitaria son personas informadas,  con criterios firmes y que  utilizarán los medios de prensa y las redes sociales para hacer conocer su posición, por lo que quienes proponen el criterio de obligatoriedad deberán estar preparados para controvertir argumentos de peso. El empoderamiento de los usuarios del sistema de salud, así como la información sanitaria ampliamente disponible, han determinado que hoy no resulte fácil que los ciudadanos acepten decisiones que no muestren beneficios indudables. Por otra parte, los daños objetivos de muchas intervenciones médicas, así como  los intereses comerciales que se han demostrado en determinadas  recomendaciones sanitarias, han determinado la necesidad que los ciudadanos dispongan de información suficiente y libre de sesgos comerciales o intelectuales.

El ejemplo más típico de estas discusiones está dado por los calendarios obligatorios vacunales. Las vacunas se han ido expandiendo, tanto en su número como en sus indicaciones. Debemos recordar que ya desde sus inicios con la vacuna de la viruela, estas estrategias, pese a su efectividad, fueron acogidas con un marcado escepticismo. Este escepticismo ha resurgido en ciertos sectores de la población, fundamentalmente en algunos países del Hemisferio Norte. Pero sin duda esta discusión también está llegando a estas orillas.

Cuando una enfermedad infecciosa es de fácil transmisibilidad interhumana o eventualmente inter especies, es mucho más fácil argumentar a favor de la obligatoriedad en la vacunación, aunque para ello se debe disponer de vacunas con una elevada efectividad, pongamos por ejemplo  una mayor cobertura vacunal mayor al 85% de la población en riesgo. ¿Pero que pasa, si por ejemplo, esta cobertura es de únicamente un 40%? ¿Estaría en este caso justificada la obligatoriedad de una vacuna con una pobre cobertura? Parece lógico que en estas situaciones la autoridad sanitaria, realice una recomendación dejando librado al buen entendimiento de la población la decisión última del ciudadano en cuanto a recibir o no dicha vacuna.

 Pongamos otro ejemplo: el caso de una vacuna a la cual se le han descrito algunos efectos colaterales significativos que provocan demostradamente alteraciones en la calidad de vida. ¿Es ético en estos casos obligar a la población a que reciba esta vacuna, cuando, independientemente de la frecuencia, exista la posibilidad de un efecto adverso mayor? ¿Qué responsabilidad institucional cabe en caso de presentarse el daño?

Todo esto además se complejiza cuando no se dispone de suficiente información sobre la duración de la protección que la supuesta vacuna brindará, y más aún si en el trascurso de los años las indicaciones de dosis e intervalos se  cambian sin explicar las razones,  introduciendo así incertidumbre que erosiona la confianza de la población.

Hay ejemplos actuales de las situaciones acá planteadas. Sin embargo, hemos evitado ponerles nombre y apellido para facilitar una discusión teórica del tema que por lo que apreciamos está ausente. Es conveniente evaluar en profundidad las razones que se ponen en cada platillo de la balanza antes de tomar decisiones apresuradas que luego resultan difíciles de sostener. Es muy obvia la obligatoriedad en vacunas contra la polio o el sarampión que han demostrado su efectividad frente a enfermedades con elevada morbi-mortalidad, ¿pero es igual la situación en caso de afecciones donde se disponen además de otras estrategias efectivas? Vale la pena sentarse a discutirlo sin apresuramientos.



Homero Bagnulo y Carlos Vivas


MVDCMS  Volver arriba    |    Contacto: uypress@uypress.net