Un grito más

CUBA: un mensaje desde un barrio

15.03.2026

MONTEVIDEO (Uypress)- Nos entregaron este mensaje y lo publicamos, es nuestro deber. Y comentamos con el cubano residente aquí, que teníamos filmaciones con gente manifestando en “Morón” incendiando una sede del Partido Comunista y frente a una comisaría. Le dije que me parecía insólito y me contestó no, es nuevo. La policía ya no quiere reprimir.

 

Escribo esto porque ya no me queda de otra. Te lo mando a ti para que le des visibilidad y que la gente se entere de lo que hay.

Aquí ya estamos en las últimas de verdad. Ya perdí la cuenta de cuántas horas de apagón nos meten un día sí y el otro también. El frío (refrigerador) ya está de adorno, y total, si tampoco hay nada que echarle adentro.

Mi vieja ya no encuentra ninguna de las tres pastillas que tiene que tomarse fijo. Yo, que he sido maestro toda la vida, ya ni a la escuela puedo ir. Me dolió en el alma porque esa es mi vocación, pero no hay en qué moverse, el transporte está muerto. Este año cumplo 32 años dando clases; he tenido miles de alumnos y, si te digo la verdad, ya no sé ni cuántos quedan todavía en Cuba y cuántos se han mandado a correr.

Mi hermano tampoco está yendo a la fábrica. Antes lo pasaban a buscar, pero eso está parado, igual que medio país; si no hay corriente, no se produce nada.

Aquí en San Miguel del Padrón la cosa está "de espanto y brinco" por no decirte algo peor. Con la comida y los medicamentos estamos pasando las de Caín. Un vecino mío bajó al campo y dice que allá, al menos, se defienden con su puerquito, sus gallinas y lo que siembran. Pero aquí en La Habana la cosa está fea de verdad.

Yo estuve en la guerra de Angola, ¿sabes? En Cuito Cuanavale nos fajamos duro contra la UNITA y contra los sudafricanos. Estuve casi dos años allá y todavía tengo las marcas en el cuerpo. Por eso me sube la presión cuando veo a Díaz-Canel con el uniforme ese tan planchado y tan limpiecito, mientras yo lo que tengo son dos camisas viejas y en la guerra andaba con el fango hasta las orejas.

Tengo dos hijos. Ninguno quiso saber nada del Partido, pero por lo menos no se han ido del país. Aunque te digo algo: la familia que tiene a alguien afuera que le mande sus pesitos es la que va tirando.

Hace dos años yo era el presidente del CDR, pero tiré la toalla y renuncié. Ahora eso allí está cerrado hace meses, no queda ni el rastro.

Te mando esto, mi hermano uruguayo, para que lo sueltes por allá, que yo sé que Cuba tiene mucha gente que nos quiere en Uruguay. Pero quiero pedirles un favor: si van a mandar algo, comida, medicinas o lo que sea, que no pase por manos del Gobierno. La ayuda que mandó México la terminaron vendiendo en las tiendas en MLC (dólares); yo no conozco a un solo cubano de a pie al que le haya llegado un grano de arroz de eso.

No estoy pidiendo nada para mí ni para los míos en particular. Manden lo que puedan para el pueblo, que nos hace falta de todo, pero de todo de verdad.

Te adjunto esta foto para que me veas. Antes me decían "el gordito", ahora estoy así.

 

Actualidad
2026-03-15T10:21:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias