China construye en Chile una represa de US$158 millones para impulsar la producción agrícola
31.10.2026
SANTIAGO DE CHILE (Uypress)- La obra permitirá regar 10.000 hectáreas y beneficiará a más de 2.000 productores. Con los canales asociados, la inversión alcanzaría los US$300 millones.
Una empresa estatal china avanza en la construcción de una de las obras hidráulicas más importantes del sur de Chile. Se trata del embalse Zapallar, ubicado en la Región de Ñuble, que demandará una inversión inicial cercana a los 158 millones de dólares y permitirá incorporar 10.000 hectáreas al sistema de riego agrícola.
El proyecto, cuya construcción comenzó formalmente en febrero de 2026, está a cargo de China International Water & Electric Corporation (CWE), empresa especializada en infraestructura hidráulica y energética, perteneciente a un conglomerado estatal chino.
La represa tendrá capacidad para almacenar 80 millones de metros cúbicos de agua y beneficiará directamente a más de 2.000 agricultores de las comunas de El Carmen y San Ignacio, una región donde la escasez hídrica ha condicionado durante décadas las posibilidades de expansión productiva.
Una inversión estratégica para enfrentar la sequía
El embalse Zapallar constituye una respuesta a una demanda histórica de los productores agrícolas de Ñuble, quienes desde hace casi siete décadas reclaman infraestructura que permita almacenar agua y asegurar el riego durante los períodos de escasez.
La obra forma parte del Plan Nacional de Grandes Embalses del Ministerio de Obras Públicas de Chile y busca fortalecer la seguridad hídrica en una región particularmente afectada por la variabilidad climática.
Además del riego agrícola, la infraestructura permitirá disponer de reservas para consumo humano, controlar crecidas de los ríos y facilitar el combate de incendios forestales.
El proyecto contempla también oportunidades de desarrollo turístico mediante actividades recreativas y deportivas vinculadas al aprovechamiento del embalse.
China amplía su participación en la infraestructura sudamericana
La construcción está a cargo de CWE, bajo la supervisión de la Dirección de Obras Hidráulicas del Ministerio de Obras Públicas chileno.
La participación de la compañía china se limita a la ejecución de la infraestructura. La propiedad del embalse y la administración del recurso hídrico permanecerán bajo jurisdicción chilena.
El emprendimiento constituye otro ejemplo de la presencia de empresas estatales chinas en grandes proyectos de infraestructura de América Latina, especialmente en sectores como energía, transporte, puertos y obras hidráulicas.
La inversión inicial de 158 millones de dólares corresponde a la construcción de la represa. Sin embargo, al incorporar los canales de distribución necesarios para aprovechar plenamente el agua almacenada, el costo total del sistema podría alcanzar los 300 millones de dólares.
Más de 2.000 agricultores beneficiados
Uno de los principales impactos esperados se concentra en la agricultura familiar y en los pequeños productores rurales. Según los datos difundidos por las autoridades chilenas, más del 84% de los agricultores comprendidos en el área de influencia del proyecto trabaja superficies inferiores a cinco hectáreas.
La disponibilidad de agua permitiría mejorar la productividad, diversificar los cultivos y reducir la dependencia de las precipitaciones. Entre las actividades productivas que podrían beneficiarse figuran el cultivo de trigo, avena, hortalizas y productos de temporada, además de la ganadería.
El plazo de construcción establecido es de 1.620 días, aproximadamente cuatro años y medio, y la entrada en funcionamiento está prevista para 2030.
El desafío de administrar el agua
Aunque el proyecto representa una inversión significativa, especialistas en infraestructura y recursos hídricos advierten que la construcción de grandes embalses no resuelve por sí sola los problemas derivados de las sequías prolongadas.
Su eficacia dependerá de la disponibilidad de agua en la cuenca, de la modernización de los sistemas de distribución y de una administración eficiente del recurso. También será necesario mantener controles ambientales, debido a las modificaciones que este tipo de infraestructura puede producir en los ecosistemas fluviales.
La experiencia chilena refleja un desafío que comparten numerosos países sudamericanos: ampliar la infraestructura necesaria para sostener la producción agropecuaria en un contexto de cambio climático, sin comprometer la sustentabilidad de los recursos naturales.
En ese escenario, la participación de China en el embalse Zapallar combina la expansión internacional de sus empresas constructoras con una inversión pública chilena destinada a fortalecer la seguridad hídrica y la producción de alimentos.
Fuentes: Ministerio de Obras Públicas de Chile, Gobierno Regional de Ñuble, INDAP y Radio Mitre, octubre de 2026.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias