Ciudad Vieja perdió dos tercios de su población y busca renacer
17.10.2026
MONTEVIDEO (Uypress)- De casi 40.000 habitantes en 1963 pasó a 13.598 en 2023. Inmobiliarios reclaman seguridad, viviendas y recuperación edilicia para revertir décadas de despoblamiento.
Ciudad Vieja, el núcleo histórico de Montevideo, perdió aproximadamente dos tercios de sus habitantes durante las últimas seis décadas. La inseguridad, el deterioro de edificios, la transformación del mercado inmobiliario y el desplazamiento de las actividades económicas aparecen entre las principales causas de un fenómeno que ahora el gobierno y los operadores privados intentan revertir.
Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), el barrio tenía casi 40.000 habitantes en 1963, mientras que el censo de 2023 registró apenas 13.598. Aunque hubo una leve recuperación respecto de los 12.555 residentes contabilizados en 2011, la pérdida de población continúa siendo considerable.
La ministra de Vivienda y Ordenamiento Territorial, Tamara Paseyro, advirtió recientemente que Ciudad Vieja perdió más del 60% de su población en cinco décadas.
La ciudad que se fue hacia otros barrios
En declaraciones a El País, el presidente de la Cámara Inmobiliaria Uruguaya, Matías Medina, explicó que el despoblamiento estuvo acompañado por una reducción de las personas que diariamente llegaban al barrio para trabajar, estudiar o realizar compras.
La expansión de oficinas hacia Carrasco, Buceo y otras zonas, junto con el desarrollo de complejos empresariales como Aguada Park y el crecimiento del teletrabajo, contribuyó a modificar la actividad económica.
También influyó el traslado de familias hacia Cordón, Centro, Tres Cruces, La Blanqueada y Ciudad de la Costa. Medina señaló que existen apartamentos atractivos y a precios competitivos, pero que las condiciones del entorno dificultan su comercialización. Entre los problemas mencionó la inseguridad, el alumbrado insuficiente, los inmuebles deteriorados y la pérdida de dinamismo comercial.
Recuperar viviendas y atraer estudiantes
Fabián Kopel, director de la desarrolladora Kopel Sánchez, considera que el despoblamiento puede revertirse mediante una política específica de promoción residencial. Una de sus propuestas consiste en recuperar edificios históricos para instalar centros universitarios, capaces de atraer estudiantes, docentes y trabajadores.
También planteó desarrollar proyectos habitacionales de gran escala, con incentivos estatales para la construcción y rehabilitación de viviendas. Kopel destacó el patrimonio arquitectónico, la ubicación costera y la conectividad de Ciudad Vieja como ventajas que podrían aprovecharse. «Todos queremos que Ciudad Vieja vuelva a nacer», afirmó.
Por su parte, Luis Silvera, director de Siab Inversiones, reclamó una intervención más activa del Estado para recuperar propiedades abandonadas y mejorar la seguridad. También mencionó la posibilidad de transformar la calle Buenos Aires en peatonal, una iniciativa discutida desde hace años.
Un proyecto de US$ 40,7 millones que quedó detenido
En mayo, la Intendencia de Montevideo presentó un proyecto de revitalización de Ciudad Vieja que contemplaba una inversión de US$ 40,7 millones. Sin embargo, la propuesta fue retirada en junio debido a la falta de respaldo político en la Junta Departamental.
En julio, el intendente Mario Bergara confirmó su intención de volver a presentarla. El proyecto buscaba impulsar mejoras urbanas y recuperar espacios del barrio, aunque su concreción continúa pendiente.
Los operadores inmobiliarios sostienen que las inversiones públicas deberían acompañarse de incentivos para la vivienda, mayor vigilancia y medidas destinadas a reactivar el comercio. También reclaman aprovechar mejor el turismo, especialmente la llegada de cruceros, cuyos pasajeros recorren el barrio sin generar necesariamente un movimiento comercial significativo.
El desafío de recuperar un barrio habitado
La discusión sobre Ciudad Vieja plantea un problema que trasciende al mercado inmobiliario. La recuperación de edificios y espacios públicos puede mejorar su atractivo, pero el objetivo de repoblar el barrio exige garantizar condiciones de vida para residentes permanentes.
Eso supone viviendas accesibles, servicios, transporte, seguridad y oportunidades de trabajo. También implica evitar que una eventual valorización inmobiliaria termine desplazando a quienes todavía viven allí.
Ciudad Vieja conserva buena parte del patrimonio histórico, cultural e institucional de Montevideo. Sin embargo, su recuperación dependerá de que vuelva a ser, además de un lugar de oficinas, comercios y turistas, un barrio donde las personas quieran vivir.
Foto: Mauricio Zina / adhocFOTOS
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias