Cuba sin energía ni combustible: Un joven fabrica paneles solares para triciclos y ayuda a sostener el trabajo
09.05.2026
LA HABANA (Uypress)- Con 21 años, Yadán Pablo Espinosa desarrolló un sistema artesanal que ya equipa más de 15 triciclos eléctricos, aumenta su autonomía y ofrece una solución concreta frente a la crisis energética que atraviesa Cuba, según informan agencias internacionales.
Cuba se encuentra sin combustible y sin energía, pero un joven de 21 años encontró una. Yadán Pablo Espinosa instaló un sistema casero de paneles solares que ya ha equipado a más de 15 triciclos eléctricos que circulan por las calles de la isla, aumentando la autonomía de los vehículos y salvando el sustento de los trabajadores que dependen de ellos para transportar mercancías. La instalación permite que el panel proporcione energía constante y directa al motor del triciclo mientras está en movimiento, y cuando el vehículo se detiene, la energía recibida carga la batería.
El proyecto nació de una pregunta sencilla: ¿cuál debería ser la autonomía de un triciclo? Espinosa se dio cuenta de que los paneles solares podían proporcionar suficiente energía para complementar el consumo del motor durante las horas de máxima luz solar, manteniendo los triciclos funcionando por más tiempo sin depender exclusivamente de la batería Con paneles de 550 a 650 W y soportes de hierro que se transforman en útiles cubiertas para los techos de los vehículos, el joven cubano creó una solución que el gobierno de la isla no ofreció.
Cómo funciona la instalación de paneles solares en triciclos
El sistema desarrollado por Espinosa es directo y eficiente. El panel solar se instala en el techo del triciclo sobre un soporte de hierro artesanal , creando una cubierta que protege al conductor del sol y la lluvia mientras genera energía . Durante las horas de máxima luz solar , la potencia suministrada es de aproximadamente 2600 W, dependiendo del tipo de panel , un valor que no cubre todo el consumo del motor , pero proporciona una fuente constante que reduce la demanda de la batería .
Cuando el triciclo está en movimiento, la energía del panel se dirige directamente al motor, complementando la batería. Cuando el vehículo se detiene, toda la energía captada por el panel se destina a recargar la batería, lo que significa que las paradas para realizar entregas o descansar se convierten en sesiones de recarga gratuitas. El resultado es un vehículo que funciona más horas al día, recorre mayores distancias y depende menos de las tomas de corriente en una isla donde los apagones son habituales.
El impacto para los trabajadores que dependen de los triciclos
Los triciclos eléctricos son una herramienta de trabajo esencial para miles de cubanos que transportan mercancías, alimentos y pasajeros en ciudades donde el transporte público es precario y la gasolina un bien de lujo. Sin suficiente autonomía de batería, muchos trabajadores se vieron obligados a terminar su jornada antes o a rechazar viajes y entregas largas , perdiendo así los ingresos que sus familias necesitaban.
Joanis Castro, uno de los clientes de Espinosa que trabaja en el transporte de mercancías, afirma que aceptó de inmediato la propuesta de instalación . Los usuarios informan que, gracias a los paneles, los vehículos funcionan mejor y la batería no se descarga durante las largas jornadas laborales. Para trabajadores como Castro, la diferencia entre un triciclo con y sin panel solar puede significar la diferencia entre mantener a su familia o quedarse sin ingresos.
Cuba enfrenta una de las peores crisis energéticas de su historia, con apagones constantes, escasez de combustible y una infraestructura eléctrica incapaz de satisfacer la demanda. La presión económica de Estados Unidos agrava la situación al dificultar la importación de petróleo y repuestos para centrales eléctricas , sumiendo a la isla en un ciclo de escasez que afecta a todo, desde hospitales hasta el transporte de alimentos.
En este contexto, el gobierno cubano comenzó a promover los triciclos eléctricos como alternativa al transporte a gasolina, pero la solución generó un nuevo problema: la energía eléctrica para cargar las baterías también es escasa. Fue esta carencia la que Espinosa identificó y convirtió en un negocio , ofreciendo una fuente de energía que no depende de la red eléctrica ni de combustibles fósiles, sino únicamente del sol que brilla sobre Cuba prácticamente todo el año.
Una empresa sin apoyo del gobierno
Espinosa no recibió financiación estatal, subsidios ni formación formal. La empresa funciona con el apoyo de su padre, tres hermanos y un amigo , quienes juntos fabrican los soportes de hierro, adquieren los paneles y realizan las instalaciones . La estructura es casera, pero los resultados son profesionales: más de 15 triciclos equipados y una creciente lista de clientes a medida que los trabajadores ven los beneficios en los vehículos de sus vecinos .
Esta iniciativa pone de manifiesto el espíritu emprendedor que perdura en Cuba a pesar de las restricciones económicas. Sin acceso a crédito bancario, importaciones libres ni una cadena de suministro organizada, un joven de 21 años logró crear una microempresa que resuelve un problema real para personas reales. Los clientes ya hablan de equipar triciclos con paneles desde el primer día, lo que indica que la demanda supera la capacidad de producción del pequeño taller familiar. La instalación permite que el panel proporcione energía constante y directa al motor del triciclo mientras está en movimiento, y cuando el vehículo se detiene, la energía recibida carga la batería.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias