ACTUALIDAD / BIENESTAR ANIMAL

Diputados analiza regular la tenencia de perros “potencialmente peligrosos”, pero descarta prohibirlos

10.07.2026

MONTEVIDEO (Uypress) – El Parlamento volvió a abrir el debate sobre la tenencia de perros considerados “potencialmente peligrosos”, a partir de una serie de proyectos de ley que se estudian en la Comisión Especial de Tenencia Responsable y Bienestar Animal de la Cámara de Representantes.

La discusión incluye tres iniciativas: dos orientadas a reforzar la regulación vigente y una tercera que propone avanzar hacia la prohibición de la cría, reproducción, comercialización, transferencia, adopción e importación de perros potencialmente peligrosos. Sin embargo, según el estado actual del debate parlamentario, la tendencia mayoritaria no apunta a prohibir razas, sino a establecer controles más estrictos sobre los propietarios y las condiciones de tenencia.

La comisión tiene a estudio un proyecto de los diputados colorados Felipe Schipani y Elianne Castro, que plantea modificar el artículo 10 de la Ley N.º 18.471, y otra iniciativa del frenteamplista Javier Umpiérrez sobre tenencia responsable, obtención de licencia y régimen aplicable. Ambos textos buscan agregar obligaciones y mecanismos de control sin alterar el núcleo de la normativa vigente.

En paralelo, se analiza un proyecto presentado por la diputada colorada Nibia Reisch, que propone prohibir la cría, reproducción, comercialización, transferencia, adopción e importación de perros potencialmente peligrosos. Ese texto es el que, por ahora, genera mayores resistencias dentro de la comisión.

La propia página del Parlamento identifica los tres asuntos dentro de la Comisión Especial de Tenencia Responsable y Bienestar Animal. Allí figuran el proyecto de Schipani y Castro, el de Reisch y la iniciativa de Umpiérrez, junto a otros temas vinculados al bienestar animal, sanciones por maltrato, refugios, protección de animales de compañía y creación de institucionalidad específica.

En la sesión del pasado martes, legisladores de distintos partidos cuestionaron la opción prohibicionista. El diputado colorado Walter Verri afirmó que, a su juicio, la comisión no está pensando en prohibir, sino en encontrar una fórmula común entre los proyectos de regulación. También propuso unificar los textos de Schipani-Castro y Umpiérrez por entender que tienen objetivos compatibles.

La orientación sería mantener la Ley N.º 18.471, que regula la protección, bienestar y tenencia de animales, y complementarla con nuevas exigencias para quienes tengan perros de razas consideradas de riesgo o animales entrenados para defensa y ataque.

La normativa vigente ya establece que los tenedores de perros de razas potencialmente peligrosas, o de perros entrenados para defensa y preparados para atacar, deben tomar precauciones para reducir riesgos de mordeduras, transmisión de enfermedades y ataques a otros animales. También dispone que el uso de bozal, collar y correa de seguridad son condiciones necesarias para la permanencia y movilidad de esos animales en la vía pública.

Uno de los puntos en discusión es la creación de un registro obligatorio de tenedores de perros de razas potencialmente peligrosas, a cargo del Instituto Nacional de Bienestar Animal. Según informó El País, el incumplimiento de esa obligación podría habilitar multas de 50 unidades reajustables, equivalentes a más de 95.000 pesos.

La iniciativa de Umpiérrez, por su parte, incorpora la exigencia de una licencia previa para la tenencia de estos animales. Entre los requisitos figuran la acreditación de aptitud psicológica y la contratación de un seguro de responsabilidad civil por daños a terceros que puedan causar los perros.

El debate no se limita a una discusión por razas. El director del Instituto Nacional de Bienestar Animal, Álvaro Buscarons, dijo a El País que existe una necesidad real de regular la tenencia por razones de seguridad y salud pública, tomando en cuenta características físicas de determinados animales, como fuerza mandibular, peso, inercia y capacidad de provocar lesiones.

Buscarons también matizó ese enfoque al señalar que el comportamiento del animal depende en gran medida de la socialización, el manejo y la responsabilidad del tenedor. En esa línea, sostuvo que un animal no es malo por pertenecer a una raza, aunque determinadas características físicas pueden aumentar el daño potencial si hay falta de control, socialización o supervisión.

La discusión parlamentaria intenta ubicarse precisamente en esa tensión: cómo proteger a personas y animales sin caer en una prohibición general por raza que, para varios legisladores y especialistas, podría ser difícil de aplicar y discutible desde el punto de vista técnico.

El artículo 10 de la Ley N.º 18.471 ya impone obligaciones a los tenedores de animales, entre ellas mantenerlos en condiciones adecuadas, no abandonarlos, no dejarlos sueltos en espacios públicos, cumplir normas sanitarias, reparar daños que puedan provocar y prevenir perjuicios a otras personas, animales o al ambiente.

Las nuevas propuestas buscan agregar herramientas de trazabilidad y prevención: registros de propietarios, licencias especiales, seguros obligatorios, requisitos de aptitud y mayores sanciones ante incumplimientos. La idea de fondo es desplazar el eje desde la prohibición hacia la responsabilidad del tenedor.

El tema vuelve al Parlamento en un contexto de preocupación social por ataques de perros que generan lesiones graves y reabren periódicamente el debate sobre seguridad pública, convivencia barrial y bienestar animal. También aparece en un momento en que Uruguay viene ampliando su marco normativo sobre protección animal, castración obligatoria, identificación, registro y sanciones por maltrato.

La comisión aún no cerró un texto común. El próximo paso será definir si los proyectos de regulación pueden armonizarse en una sola iniciativa que mantenga la ley vigente, agregue controles específicos y deje de lado la prohibición planteada por Reisch.

La señal política, por ahora, es clara: Diputados discute cómo regular más, no cómo prohibir. El desafío será construir una norma que reduzca riesgos reales, mejore la fiscalización y no transforme el debate sobre convivencia y seguridad en una estigmatización automática de determinadas razas.

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2026-07-10T18:33:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias