Divulgan carta inédita de Perón donde narra lo que sintió al reencontrarse con el cuerpo profanado de su esposa Evita

27.07.2026

MONTEVIDEO (Uypress) – El documento está fechado en setiembre de 1971 en Madrid, y deja al descubierto las emociones de Perón al reencontrarse con el cuerpo de su esposa Evita, que había sido profanado.

 

Este 26 de julio se cumplieron 74 años del fallecimiento de María Eva Duarte de Perón, "Evita", fallecida a los 33 años a causa de un cáncer.

En la ocasión apareció una carta mecanografiada y privada, hasta ahora inédita, a la que tuvo acceso y divulgó El Observador a través de nota de Alejandra Lazo.

Se trata de una conversación familiar en la que Juan Domingo Perón relata sus sentimientos pocos días después de reencontrarse con el cuerpo profanado de su esposa, poniendo fin a un calvario de casi dos décadas.

Luego del golpe de Estado de 1955, el cuerpo de Eva Perón fue embalsamada por el anatomista español Pedro Ara, y permaneció en la sede de la CGT hasta que la autodenominada Revolución Libertadora secuestró sus restos. Tras un largo derrotero, los militares resolvieron sacarla del país y en 1957 fue enterrada clandestinamente en un cementerio de Milán, bajo el nombre falso de María Maggi de Magistris.

Recién en 1971, durante la dictadura de Alejandro Lanusse y en el marco de una negociación política con Perón, se concretó el denominado "Operativo Devolución".

En diálogo con El Observador el historiador Pablo Vázquez recorre la secuencia que enmarca la redacción de esta carta, mientras la tiene en sus manos: "En las negociaciones con Perón, a través de Rojas Silveira, embajador argentino durante la dictadura de Lanusse, pactan la devolución del cuerpo. Lo exhuman el primero de setiembre, lo trasladan por tierra y el 3 llega a Puerta de Hierro, en Madrid".

Impactado por el reencuentro, Perón comenzó a escribir a personas de su círculo más cercano. "Hace diversas cartas. A determinadas personas que habían estado en contacto con él les cuenta lo sucedido, especialmente a quienes habían conocido a Evita", explica Vázquez, quien se desempeña como secretario del Instituto Nacional de Investigaciones Históricas Juan Manuel de Rosas.

(Imagen del sobre divulgada por El Observador)

Esta misiva en particular está dirigida a Raquel Perón y, además de su valor histórico, permitió despejar una antigua confusión genealógica: María Raquel Perón Moltedo y Raquel Perón de Peñalba Torino eran la misma persona, hija de Conrado Eduardo Perón -tío del ex Presidente- y de María Victoria Moltedo.

Los historiadores coinciden en que Perón mantenía una estricta distancia formal incluso con personas cercanas. El tratamiento de "usted" formaba parte de su construcción de autoridad.

Sin embargo, esta carta rompe ese esquema desde la primera línea: "Querida Raquel: Acabo de recibir tu carta del 6 pasado y te agradezco el recuerdo y el saludo que retribuyo con mi mayor afecto".

En la carta, Perón describe el estado en que encontró el cuerpo de Evita después del largo peregrinaje clandestino y sostiene que los restos habían pasado "las mil y quinientas" deambulando.

"En cuanto a la devolución de los restos de Evita, como tú dices ha sido para nosotros un hecho positivo pero, aunque los gorilas han querido dar 'un golpe' con ello, todo se les va a venir abajo cuando el Pueblo pueda ver cómo han dejado el cadáver como producto de la profanación y ensañamiento".

"Por un verdadero milagro hemos podido restaurar totalmente el cuerpo embalsamado y cubierto por una capa de parafina que, en último análisis, ha sido lo que ha impedido su destrucción después de estar en la tierra, que pudrió totalmente la madera del cajón y la hojalata interior del mismo", relata Perón.

A medida que avanza la carta, la indignación va tomando cuerpo, y responsabiliza directamente a quienes participaron de la profanación del cadáver: "Uno no puede sino pensar que los marinos y militares que se han prestado para semejantes actos son individuos que no sólo deshonran a su profesión sino también a su Patria", escribe a su prima.

(Imagen de la carta divulgada por El Observador)

Y agrega una de las frases más contundentes conocidas de su correspondencia: "Y todavía creen estos cochinos que yo anhelo vestir el mismo uniforme de los que han sido capaces de semejante bajeza. Se pueden guardar su uniforme deshonrado, su título y su grado que a mí no me interesa. Yo no puedo volver a ser camarada de semejantes monstruos".

La carta, además, enlaza con otro episodio de la historia argentina.

Años después, Raquel Perón de Peñalba Torino se convirtió en una de las principales testigos durante la demanda de filiación iniciada por Martha Holgado, quien sostenía ser hija de Perón.

Raquel declaró que, cuando era niña y frecuentaba la Casa Rosada, un edecán presidencial le había susurrado que Martha era "la hija del coronel". Su testimonio siempre fue cuestionado por tratarse de un relato indirecto.

La aparición de esta carta no demuestra que Holgado fuera hija de Perón ni modifica las conclusiones judiciales del caso. Sí permite, en cambio, dimensionar el grado de confianza que existía entre ambos.

La mujer que años después declaró sobre los supuestos secretos familiares del expresidente era, como demuestra esta correspondencia, una de las muy pocas personas con las que Perón compartía recuerdos íntimos, confesiones personales y sentimientos que nunca trasladó a sus discursos públicos.

 

 

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2026-07-27T13:27:00

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