INTERNACIONALES / DROGAS SINTÉTICAS

Drogas sintéticas: la alerta de la ONU también interpela a Uruguay y al Cono Sur

03.07.2026

MONTEVIDEO (Uypress) – La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) advirtió sobre el avance global de las drogas sintéticas y la transformación acelerada de los mercados ilegales, un fenómeno que también alcanza al Cono Sur y coloca a Uruguay dentro del mapa regional de vigilancia y prevención.

El Informe Mundial sobre las Drogas 2026 señala que los grupos criminales están aprovechando nuevas tecnologías, rutas más flexibles y contextos de inestabilidad para introducir sustancias novedosas, modificar compuestos químicos y expandir mercados de alto riesgo sanitario.

Uno de los factores que aceleró ese reordenamiento fue la caída de la producción de opio en Afganistán tras las restricciones impuestas por el régimen talibán. Según UNODC, ese cambio abrió espacio a la expansión de opioides sintéticos y otras sustancias de laboratorio, que pueden ser más potentes, más fáciles de transportar y más difíciles de detectar.

La advertencia fue leída con preocupación en Argentina, donde el debate público se concentró en la circulación de sustancias como “tusi”, ketamina, MDMA, metanfetaminas y mezclas adulteradas. Sin embargo, el fenómeno no se limita a un solo país: la propia arquitectura regional de monitoreo incluye a Uruguay dentro de los sistemas de alerta temprana sobre drogas sintéticas y nuevas sustancias psicoactivas.

UNODC señala que el Sistema de Alerta Temprana de las Américas compila y difunde información sobre amenazas emergentes planteadas por drogas sintéticas a escala regional, con datos y alertas presentados por países que cuentan con sistemas nacionales, entre ellos Argentina, Chile, Colombia y Uruguay.

La precisión es relevante: el comunicado global de UNODC no individualiza a Uruguay como foco específico de alerta, pero el país forma parte del sistema regional que permite detectar nuevas sustancias, identificar riesgos sanitarios y compartir información entre organismos especializados.

En Uruguay, la Junta Nacional de Drogas cuenta desde hace años con un Sistema de Alerta Temprana orientado a detectar nuevas drogas y formas de consumo, con el objetivo de reducir daños, riesgos y contraindicaciones mediante respuestas oportunas. Presidencia informó en 2014 que Uruguay fue el primer país de América Latina en aplicar una red de este tipo.

El país también actualizó recientemente sus lineamientos de política pública en la materia. La Junta Nacional de Drogas presentó la Estrategia Nacional de Drogas 2026-2030, una hoja de ruta que busca ordenar metas, acciones y líneas de intervención frente a un escenario más complejo en consumo, mercados ilegales, salud pública y crimen organizado.

La preocupación central de los organismos especializados no pasa solo por la aparición de nuevas sustancias, sino por las mezclas impredecibles. En el mercado ilegal, productos vendidos bajo un mismo nombre pueden contener composiciones muy distintas: MDMA, ketamina, cafeína, metanfetaminas, opioides sintéticos, benzodiacepinas u otros adulterantes.

Ese es el caso del llamado “tusi” o “cocaína rosa”, una sustancia que suele presentarse como droga recreativa, pero que generalmente no contiene cocaína y puede estar integrada por combinaciones variables de compuestos. Esa incertidumbre aumenta el riesgo para los usuarios y complica la respuesta de los servicios de emergencia ante intoxicaciones.

En Uruguay, investigaciones policiales recientes ya han mostrado la presencia local de drogas sintéticas y mezclas vinculadas al menudeo. En la operación Damasco, el Ministerio del Interior informó la incautación de metanfetamina cristal, éxtasis, MDMA, LSD y tusi, además de la desarticulación de una cocina clandestina dedicada a la manufactura y distribución de drogas sintéticas.

El avance de este tipo de sustancias plantea un desafío distinto al de los mercados tradicionales de drogas. Las drogas sintéticas no dependen necesariamente de grandes extensiones de cultivo ni de rutas estables de producción agrícola. Pueden fabricarse en laboratorios clandestinos, modificarse químicamente para eludir controles y trasladarse en volúmenes pequeños con alta rentabilidad.

Para el Cono Sur, la alerta combina varias dimensiones: seguridad pública, aduanas, salud, educación, tratamiento, prevención y cooperación internacional. La región sigue siendo relevante en el mercado global de cocaína, pero al mismo tiempo enfrenta la aparición de nuevas sustancias y mezclas que requieren sistemas de detección más rápidos.

UNODC advierte que el mercado ilegal de drogas se está volviendo más dinámico y tecnificado. La venta a través de plataformas digitales, canales encriptados y redes sociales facilita la distribución minorista, en especial entre jóvenes, y obliga a los Estados a fortalecer sus capacidades de monitoreo, análisis químico y respuesta sanitaria.

La situación de Uruguay debe leerse en ese contexto. No hay una alerta específica de UNODC que coloque al país como epicentro del fenómeno, pero sí hay evidencia de que integra el sistema regional de vigilancia y que ya enfrenta episodios concretos de circulación de drogas sintéticas.

La advertencia de Naciones Unidas, por tanto, también interpela a Uruguay: no como alarma aislada, sino como parte de una tendencia regional que exige anticipación, coordinación institucional y políticas públicas capaces de responder a sustancias cada vez más variables, potentes e impredecibles.

Actualidad
2026-07-03T11:25:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias