SOCIEDAD / VIOLENCIA DE GÉNERO
Élida 360 ya monitorea 75 casos de violencia de género y apunta a llegar a 2.000 dispositivos
16.07.2026
MONTEVIDEO (Uypress) – El Ministerio del Interior informó que 75 víctimas de violencia de género ya cuentan en Montevideo con la protección del dispositivo electrónico Élida 360, una herramienta de monitoreo y asistencia que comenzó a funcionar en diciembre de 2025 y que el Gobierno proyecta ampliar hasta alcanzar 2.000 casos.
La directora nacional de Políticas de Género del Ministerio del Interior, July Zabaleta, explicó que el dispositivo se utiliza en situaciones en las que existen medidas cautelares de no acercamiento, pero el nivel de riesgo no amerita el ingreso al sistema de tobilleras electrónicas. También puede aplicarse en casos en los que una situación venía siendo monitoreada con tobillera, el riesgo bajó y se requiere una herramienta intermedia de seguimiento durante un período adicional.
Élida 360 funciona mediante un teléfono celular entregado por el Estado a la víctima. Según la información oficial, el acceso al programa requiere orden judicial y constituye una alternativa complementaria a la tobillera electrónica, no un reemplazo para situaciones de riesgo alto.
La herramienta permite ampliar denuncias desde el propio celular, mantener comunicación con los equipos de respuesta y activar pedidos de ayuda ante una emergencia. Presidencia informó que el dispositivo funciona en celulares de víctimas cuyos agresores tienen medidas cautelares de prohibición de acercamiento.
Zabaleta señaló que el programa se encuentra operativo en Montevideo y que el Ministerio del Interior inició la evaluación de la tecnología en otros departamentos, con vistas a una eventual extensión del mecanismo. También indicó que se trabaja en mejorar el servicio telefónico y el sistema de respuesta automática por chat.
La meta oficial es llegar a 2.000 dispositivos. En esta primera etapa, el Ministerio del Interior entrega los teléfonos a las víctimas para evitar que la responsabilidad de contar con saldo, conectividad o condiciones técnicas recaiga sobre ellas. En una etapa posterior, la cartera evalúa si la herramienta podría funcionar en los propios dispositivos de las usuarias, aunque esa definición todavía no está cerrada.
El punto central del programa es reforzar la protección en casos que no ingresan al sistema de tobilleras, pero que igualmente requieren seguimiento. La violencia de género no se expresa únicamente en situaciones de riesgo extremo. Muchas víctimas atraviesan amenazas, hostigamiento, incumplimientos de medidas cautelares o episodios de control que exigen una respuesta rápida antes de que la situación escale.
El Ministerio del Interior presentó la herramienta en 2025 como una tecnología complementaria para mujeres víctimas de violencia de género con medidas cautelares de no acercamiento. En aquel momento se informó que Élida 360 debe su nombre a Élida Pensado Graña, la primera mujer policía uniformada de Uruguay.
La Dirección Nacional de Políticas de Género ya había señalado que el dispositivo permite ampliar denuncias sin necesidad de concurrir a una comisaría, además de ofrecer otras funcionalidades de acompañamiento. Esa posibilidad es clave para víctimas que enfrentan dificultades de movilidad, temor a represalias o barreras para acudir presencialmente a una dependencia policial.
Zabaleta recordó además que las denuncias por violencia doméstica y de género pueden realizarse de forma presencial en cualquier comisaría del país, en las comisarías especializadas, en forma virtual mediante denuncia en línea, por teléfono a través del 0800 5000 o mediante la aplicación 911 Emergencias. El Observatorio de Violencia de Género del MIDES también identifica esos canales como vías de denuncia y asistencia.
La jerarca subrayó que las denuncias pueden realizarse de forma anónima y que los llamados al 911 por violencia doméstica y de género son calificados como prioridad uno, lo que implica el envío del recurso policial más cercano.
La implementación de Élida 360 se inscribe en una política más amplia de monitoreo, prevención y respuesta ante la violencia doméstica y de género. El Ministerio del Interior publica informes específicos sobre violencia doméstica, delitos sexuales, homicidios a mujeres, femicidios y programa de tobilleras electrónicas, a través de la Dirección Nacional de Políticas de Género.
El Observatorio de Violencia de Género del MIDES, creado por la Ley 19.580, recuerda que la violencia basada en género comprende violencia psicológica, física, patrimonial o sexual en ámbitos como la pareja, la expareja, la familia, el trabajo, la educación, el espacio público, la infancia y la adultez mayor.
En ese marco, el desafío para el Estado no es solo sumar tecnología, sino asegurar que cada herramienta llegue a tiempo, sea fácil de usar y esté respaldada por equipos de respuesta capaces de intervenir con rapidez. Un dispositivo sin conectividad, sin seguimiento o sin reacción policial efectiva pierde gran parte de su valor protector.
La decisión de entregar celulares propios del programa apunta justamente a evitar que la protección dependa de los recursos de la víctima. En situaciones de violencia, la conectividad, el acceso al teléfono o incluso el control del aparato pueden formar parte del problema. Por eso, que el Estado asuma ese soporte técnico y operativo es una condición relevante para que la herramienta funcione.
Élida 360 aparece así como un dispositivo intermedio dentro de la política pública: más intenso que una medida judicial sin seguimiento tecnológico, pero menos restrictivo que la tobillera electrónica. Su utilidad dependerá de la correcta evaluación del riesgo, la coordinación con el Poder Judicial, la capacidad de respuesta policial y la expansión territorial del sistema.
El objetivo de llegar a 2.000 casos muestra una apuesta de escala. Si el programa logra extenderse fuera de Montevideo, mejorar sus canales de comunicación y sostener una respuesta rápida, puede convertirse en una herramienta relevante para proteger a víctimas que hoy quedan en una zona gris: tienen medidas de no acercamiento, pero no siempre cuentan con un monitoreo permanente.
La violencia de género exige respuestas jurídicas, sociales, económicas y policiales. Élida 360 no sustituye esas políticas, pero puede aportar un elemento concreto: una vía directa de alerta, seguimiento y ampliación de denuncia para mujeres que necesitan protección antes de que el riesgo vuelva a crecer.
Imagen: Presidencia de la República / Ministerio del Interior
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias