En Uruguay: nueve de cada diez ciudadanos afirman haber sufrido los impactos de eventos climáticos extremos

20.09.2026

URUGUAY (Uypress) - Una nueva encuesta coordinada por el Ministerio de Ambiente y Equipos Consultores revela que, si bien la preocupación por el cambio climático sigue siendo alta, el tema cede espacio frente a urgencias como la inseguridad.

El estudio también devela marcadas brechas de género y educativas en la vulnerabilidad cotidiana.
El impacto del cambio climático dejó de ser una proyección teórica para convertirse en una vivencia cotidiana de la inmensa mayoría de los uruguayos. Así lo confirma la segunda edición de la Encuesta sobre la percepción social del impacto y de las respuestas frente al cambio climático en Uruguay, un relevamiento coordinado por el Ministerio de Ambiente y ejecutado por Equipos Consultores -con el respaldo de la Unión Europea y el PNUD-, que arroja que nueve de cada diez habitantes perciben haber sufrido de manera directa las consecuencias de eventos climáticos extremos en los últimos cuatro años.
El estudio, basado en 1.500 casos relevados telefónicamente entre enero y febrero de 2026 en cumplimiento de los compromisos asumidos ante el Acuerdo de París, detalla que el 61% de la población se encuentra "muy" o "bastante" preocupada por la crisis climática, mientras que un reducido 3% se ubica dentro de posturas negacionistas. No obstante, al indagar sobre las prioridades nacionales de manera espontánea, el ambiente queda relegado al fondo de la tabla (con un 2%), superado ampliamente por las preocupaciones vinculadas a la inseguridad pública y los problemas económicos.

Brechas sociales y sentimientos de impotencia

Uno de los aportes más relevantes del informe radica en la identificación de asimetrías en la afectación poblacional. Durante la presentación oficial del estudio, la directora de Cambio Climático, Fernanda Souza, remarcó que las consecuencias no golpean a todos por igual: las mujeres y las personas de menor nivel educativo experimentan de manera más aguda los efectos negativos del fenómeno en su vida cotidiana, poniendo en riesgo dimensiones básicas asociadas a la dignidad, la salud y el acceso a la vivienda.
Asimismo, el relevamiento advierte sobre un incremento de los sentimientos negativos asociados al problema, destacándose la "impotencia" como la sensación predominante ante la percepción de estar frente a una problemática que escapa al control individual. En paralelo, al evaluar las amenazas globales para las próximas décadas, el cambio climático (23%) desplazó el primer puesto que ostentaba en 2021, quedando ahora por detrás de las guerras (31%).

Responsabilidades y crítica hacia la gestión estatal

Al momento de repartir culpas y deberes, el 71% de los encuestados atribuye inequívocamente el cambio climático a la actividad humana, respaldando el consenso científico internacional. Sin embargo, al consultar sobre quién recae la mayor responsabilidad para mitigar sus efectos, un 32% apunta a la ciudadanía en general y un 22% al gobierno nacional.
En este plano, el informe expone una mirada marcadamente crítica de la ciudadanía hacia las políticas públicas: el 73% de los consultados considera que el Estado ha hecho "poco" o "nada" para generar soluciones efectivas. Pese a este escepticismo institucional, el estudio registra una alta predisposición a la acción colectiva y al activismo, especialmente entre los menores de 30 años, un segmento etario que, si bien muestra niveles de preocupación ligeramente inferiores a la media, lidera la disposición a comprometerse con causas ambientales de cara al futuro. 

 

Foto: Alessandro Maradei

Actualidad
2026-09-20T10:18:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias