Faltan controladores y peligran vuelos a Salto y Rivera

09.09.2026

MONTEVIDEO (Uypress)- Turismo admite preocupación por las irregularidades. Paranair suspendió Salto en setiembre y redujo Rivera a una frecuencia semanal.

 

La falta de controladores aéreos encendió la preocupación del gobierno por la continuidad de los vuelos comerciales entre Montevideo, Salto y Rivera, según informa diario El País. El problema se combina con dificultades operativas de Paranair, factores climáticos y una demanda irregular, en momentos en que el Ministerio de Turismo procura acelerar las negociaciones para estabilizar las rutas.

La situación se agravó a partir de las mayores necesidades de personal generadas por la implementación en el Aeropuerto Internacional de Carrasco del ILS CAT III B, un avanzado sistema de aterrizaje instrumental que permite operar con niveles muy reducidos de visibilidad. Su funcionamiento requiere una mayor dotación de controladores y terminó ejerciendo presión sobre los recursos disponibles para los aeropuertos del interior. 

El gerente de la Cámara Aeronáutica, José Luis Hernández, sostuvo que no se formaron suficientes controladores para atender simultáneamente todas las operaciones y fue categórico sobre las consecuencias: sin un controlador disponible, determinados vuelos simplemente no pueden realizarse.

Salto sin vuelos durante setiembre

Paranair suspendió sus vuelos a Salto durante setiembre. Su gerente, Jaime Cassola, confirmó que la compañía espera restablecerlos en octubre, pero condicionó el retorno a que existan las condiciones necesarias para garantizar una operación regular.

Rivera también sufrió modificaciones. La aerolínea redujo temporalmente su programación de dos vuelos semanales a una frecuencia por semana, los miércoles, mientras opera con una sola aeronave.

Cassola explicó que durante los últimos meses hubo cancelaciones en Rivera relacionadas con las condiciones de funcionamiento de la torre de control, aunque aclaró que también incidieron decisiones comerciales, cuestiones operativas propias de la compañía y la demanda de determinados vuelos.

La falta de previsibilidad constituye uno de los principales problemas. Una compañía necesita saber de antemano que dispondrá de las condiciones necesarias para despegar y aterrizar antes de comercializar regularmente una ruta.

Hernández mencionó un episodio reciente ocurrido en Salto como ejemplo de la fragilidad del sistema: el único controlador disponible se sintió mal y tuvo que retirarse, dejando al aeropuerto sin ese servicio. A su juicio, con la cantidad actual de funcionarios no es posible cubrir adecuadamente todos los aeropuertos que necesitan control aéreo.

El gobierno admite preocupación

El ministro de Turismo, Pablo Menoni, reconoció que la escasez de controladores incidió en las irregularidades, aunque señaló que no constituye la única explicación. A la falta de personal agregó problemas operativos de Paranair, las condiciones meteorológicas y el mantenimiento preventivo de una de las aeronaves de la compañía.

El Ministerio de Turismo sigue especialmente el problema porque existe un acuerdo con Paranair destinado a garantizar la conectividad aérea de Salto y Rivera.

Hace aproximadamente un mes se realizó una reunión en Salto de la que participaron el intendente Carlos Albisu, el CEO de Aeropuertos Uruguay, Diego Arrosa, representantes de Paranair, autoridades de la Dirección Nacional de Aviación Civil e Infraestructura Aeronáutica (Dinacia), el Ministerio de Turismo y autoridades departamentales.

En ese encuentro, la falta de controladores apareció como uno de los principales obstáculos para garantizar la continuidad de los vuelos. También se planteó que el sindicato aeronáutico venía reclamando la incorporación de nuevos funcionarios y que estaba previsto realizar un llamado para formar personal, aunque la capacitación requerirá tiempo. 

Menoni aseguró que el gobierno está "sumamente preocupado", no solamente por las cancelaciones sino por sus consecuencias sobre la consolidación de las rutas. La irregularidad, explicó, dificulta que los habitantes de Salto y Rivera incorporen el avión como una alternativa habitual de transporte. Si los pasajeros no pueden tener certeza de que las frecuencias se cumplirán, resulta más difícil generar una demanda estable que permita sostener comercialmente las conexiones.

Turismo busca acelerar una nueva reunión

Ante el deterioro de la situación, el Ministerio de Turismo pretende adelantar una nueva reunión con todos los involucrados. La cartera había previsto que estos encuentros fueran periódicos, pero Menoni señaló que ahora quiere acelerar la próxima instancia para volver a analizar el problema y buscar soluciones.

Todavía no existe una fecha definida, aunque el ministro espera realizarla después del 19 de setiembre, cuando regrese de una feria turística en Las Palmas. 

Carrasco absorbe más controladores

El problema tiene además una dimensión estructural relacionada con Carrasco. El ILS CAT III B proporciona una guía electrónica durante la aproximación final de los aviones y permite realizar aterrizajes con condiciones de visibilidad considerablemente más adversas que los sistemas convencionales.

Pero la incorporación de esa tecnología aumentó las necesidades de personal en el principal aeropuerto del país. Según Hernández, la cobertura de Carrasco se convirtió en una prioridad y los aeropuertos del litoral, que registran menor cantidad de operaciones, resultaron especialmente afectados por la distribución de los controladores disponibles. 

Rivera ya había sufrido el problema durante julio. La Dinacia comunicó entonces cierres de la torre de control durante extensas franjas horarias por falta de personal, lo que afectó las operaciones de Paranair. 

Para Hernández, la solución definitiva pasa necesariamente por aumentar la cantidad de controladores aéreos. Mientras eso no ocurra, el sistema seguirá obligado a distribuir una dotación limitada entre Carrasco y los aeropuertos del interior.

La situación deja así una paradoja para la política de conectividad aérea: mientras Uruguay modernizó aeropuertos del interior y Carrasco incorporó tecnología para operar en condiciones meteorológicas más exigentes, la escasez de recursos humanos amenaza con impedir que parte de esa infraestructura pueda utilizarse con regularidad.

Actualidad
2026-09-09T03:49:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias