Guerra por las mamparas: el sindicato del taxi rechaza la propuesta patronal

18.10.2026

MONTEVIDEO (Uypress)- La Gremial Única presentó dos vehículos con separadores alternativos y cámaras de seguridad. El sindicato advierte que no ofrecen protección suficiente y exige pruebas balísticas antes de modificar la normativa.

 

La disputa por la eliminación de las mamparas de seguridad en los taxis de Montevideo sumó un nuevo enfrentamiento entre empresarios y trabajadores. El Sindicato Único de Automóviles con Taxímetro y Telefonistas (SUATT) rechazó los modelos alternativos presentados por la Gremial Única del Taxi y cuestionó que se pretenda modificar un sistema de protección sin estudios técnicos que garanticen la seguridad de los conductores.

El presidente de la gremial empresarial, Oscar Dourado, presentó el viernes 16 de octubre dos vehículos equipados con separadores de acrílico o policarbonato y cámaras de seguridad, como alternativa a las mamparas convencionales utilizadas desde 1994.

La patronal solicitó formalmente a la Intendencia de Montevideo y a la Junta Departamental que el uso de la mampara deje de ser obligatorio. Sin embargo, los vehículos exhibidos no están habilitados para transportar pasajeros mediante el servicio de taxímetro, porque la normativa vigente exige mantener el sistema de protección actual.

«Hace agua por todos lados»

El dirigente sindical Damián Fernández calificó la presentación empresarial como un espectáculo sin respaldo técnico. «Lo que vimos es que es un chiste», declaró a El Observador. Fernández cuestionó especialmente los materiales utilizados y las dimensiones de los nuevos separadores.

Según explicó, el acrílico no ofrece una protección adecuada frente a disparos, mientras que el policarbonato requiere especificaciones técnicas y pruebas balísticas que permitan determinar su resistencia. También señaló que los modelos presentados no cuentan con una separación completa entre conductor y pasajeros.

«Hace agua por todos lados», afirmó. El dirigente recordó que las mamparas actuales fueron incorporadas después de estudios técnicos, pruebas de resistencia y consultas a especialistas, incluida la Facultad de Ingeniería.

Su diseño procura impedir agresiones con armas de fuego o armas blancas mediante una barrera que se extiende desde el piso hasta la parte superior del vehículo.

El sindicato no descarta modernizar el sistema

Pese al rechazo, el SUATT aclaró que no se opone a estudiar modificaciones. Fernández recordó que el sindicato ha propuesto sustituir los materiales tradicionales por otros más livianos, delgados y flexibles, siempre que mantengan niveles equivalentes de protección.

Esa posición fue presentada el 2 de octubre ante la Comisión de Movilidad de la Junta Departamental. La diferencia central radica en que los trabajadores reclaman estudios previos y ensayos de seguridad antes de autorizar nuevos dispositivos.

Fernández también cuestionó la disposición de los empresarios a financiar las modificaciones necesarias. A su entender, el principal obstáculo es el costo de incorporar sistemas verdaderamente seguros.

La patronal reclama comodidad y competitividad

Dourado sostiene que las mamparas convencionales perjudican tanto a pasajeros como a conductores. Entre sus argumentos menciona las dificultades para utilizar adecuadamente la calefacción y el aire acondicionado, la incomodidad dentro del vehículo y las lesiones que pueden producirse durante determinados accidentes.

La gremial también afirma que los pagos electrónicos redujeron considerablemente el manejo de efectivo, uno de los factores asociados históricamente con las rapiñas contra taxistas. Según la patronal, más del 90% de la recaudación diaria se realiza sin dinero en efectivo.

Los empresarios consideran, además, que las plataformas de transporte por aplicaciones compiten en condiciones diferentes, porque sus vehículos no están obligados a instalar mamparas. Por esa razón, proponen que cada propietario pueda optar por mantener el sistema tradicional o incorporar otras soluciones de seguridad.

La Intendencia exige un acuerdo

La Intendencia de Montevideo ha señalado que no impulsará modificaciones mientras no exista un entendimiento entre la patronal y el sindicato. La Junta Departamental, por su parte, comenzó a estudiar las propuestas de cambio normativo.

La controversia enfrenta dos prioridades: mejorar el confort y la competitividad del servicio, como reclaman los empresarios, y preservar las condiciones de seguridad de los trabajadores, como exige el sindicato. Por ahora, las mamparas convencionales continúan siendo obligatorias.

Cualquier sustitución deberá superar tanto la discusión técnica sobre su eficacia como el debate político sobre las condiciones de seguridad que deben garantizarse en el transporte público.

Actualidad
2026-10-18T04:25:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias