Hackeo, bienes y una falsa extorsión: la trama contra un médico
12.09.2026
MONTEVIDEO (Uypress)- La expareja de un empresario de la salud fue imputada por una maniobra que involucró más de US$ 500.000, un ciberataque y una falsa negociación con hackers.
Una investigación penal reveló una trama que combina ciberdelito, maniobras patrimoniales, violencia doméstica y una supuesta intoxicación contra un médico de 78 años, accionista de una empresa privada de salud, según informa diario El Observador.
El caso comenzó en setiembre de 2025, cuando el empresario inició una relación con una mujer de 47 años a la que había conocido a través de redes sociales. Pocas semanas después, ella se mudó a su apartamento de Punta Carretas y, según la denuncia, comenzó a instalar a personas de su entorno en una vivienda contigua.
A partir de entonces, el médico declaró que fue progresivamente aislado y comenzó a realizar gastos importantes en beneficio de la mujer y de personas cercanas a ella.
Entre las operaciones investigadas aparecen dos automóviles Mercedes Benz, uno por US$29.000 y otro por US$120.000, un Mini Cooper por US$70.000, una moto por US$10.000 y un apartamento en Punta Carretas valuado en US$320.000 que quedó escriturado a nombre de los hijos de la mujer. En total, la denuncia refiere a movimientos por alrededor de US$545.000.
El hackeo a las empresas
El episodio más complejo ocurrió en marzo de 2026, cuando dos empresas privadas de salud sufrieron un ataque informático.
Los atacantes exigieron US$ 400.000 en criptomonedas bajo amenaza de divulgar información sensible obtenida durante la intrusión. La Dirección General de Cibercrimen comenzó entonces a investigar las conexiones utilizadas.
La pesquisa permitió identificar a un hombre del entorno de la mujer. Cuando fue citado por Fiscalía, reconoció haber realizado la intrusión y enviado los mensajes extorsivos. También admitió haber creado conversaciones falsas en Telegram con un supuesto hacker para simular una negociación que en realidad nunca había existido. La falsa negociación tuvo un objetivo adicional.
Según la investigación, la mujer le aseguró al médico que había pagado aproximadamente US$900.000 en criptomonedas para resolver el ataque y evitar la divulgación de información. Después le planteó que ese supuesto desembolso debía compensarse con el dinero que ella le debía por los vehículos y el inmueble, transformando así el saldo patrimonial en una deuda del propio médico.
La transferencia, sin embargo, nunca existió. Los investigadores comprobaron que el código presentado como prueba pertenecía a otra operación de criptomonedas. El hombre que ejecutó el hackeo declaró además que actuó a pedido e instigación de la mujer y que el objetivo era presentarla ante la víctima como la persona que había logrado solucionar el problema.
La denuncia por intoxicación
La causa tomó otra dimensión cuando el médico denunció a su expareja por violencia doméstica, tanto física como psicológica y patrimonial. Según su declaración, durante la convivencia habría recibido de manera subrepticia anfetaminas y benzodiacepinas que no le habían sido prescriptas y que él no consumía voluntariamente.
El 22 de abril fue internado en el Hospital Británico con hiponatremia severa y alteraciones hormonales. Los informes médicos incorporados al expediente describieron un cuadro compatible con una intoxicación crónica por administración de fármacos, aunque esa hipótesis forma parte de los hechos que todavía deberán determinarse judicialmente.
Testigos también declararon haberlo visto en distintas oportunidades somnoliento, desorientado o en un estado que describieron como inusual.
Una jueza de Familia dispuso posteriormente la prohibición de acercamiento de la mujer mediante tobillera electrónica, luego de que un equipo técnico del Poder Judicial señalara que no podía descartarse un riesgo vital elevado para el denunciante.
Imputados y prisión preventiva
La mujer fue imputada el 19 de agosto por estafa, extorsión y delitos vinculados al acceso ilícito y vulneración de datos informáticos. El hombre que realizó el hackeo ya había sido imputado en junio por extorsión y delitos informáticos.
La Justicia dispuso prisión preventiva para la mujer hasta el 4 de octubre debido al riesgo de que pudiera obstaculizar la investigación o eliminar pruebas. Su defensa apeló la medida y sostuvo que no existen pruebas suficientes para afirmar que haya sido la ideóloga de toda la maniobra.
Esta semana, sin embargo, el Tribunal de Apelaciones en lo Penal de 2º Turno confirmó por unanimidad la prisión preventiva. Los magistrados consideraron que existen elementos suficientes, en esta etapa procesal, para presumir la participación de ambos imputados y que el riesgo para la investigación no podía neutralizarse con una medida menos gravosa.
El caso continúa bajo investigación y las imputaciones no equivalen a una condena. Pero la causa ya reconstruye una maniobra de enorme complejidad: un vínculo personal que derivó en desplazamientos patrimoniales, un hackeo real utilizado para montar una extorsión ficticia y una disputa judicial que ahora intenta determinar hasta dónde llegó la planificación y quiénes participaron en ella.
Foto: Mauricio Zina / adhocFOTOS
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias