Histórico cambio: los Testigos de Jehová modificaron su postura respecto a las transfusiones de sangre

22.09.2026

NUEVA YORK (Infobae) – El Cuerpo Gobernante renovó por primera vez su posición desde 1945 sobre uno de los temas sanitarios más controvertidos. Ahora, trasladó esa responsabilidad a cada miembro de forma individual

 

El Cuerpo Gobernante sostuvo que la Biblia no regula de forma explícita el uso médico de componentes y fracciones de la sangre

El Cuerpo Gobernante de los Testigos de Jehová, la máxima autoridad, tomó una decisión que reordena décadas de doctrina sobre uno de los temas más sensibles para esa comunidad: los cuatro componentes principales de la sangre -glóbulos rojos, glóbulos blancos, plasma y plaquetas- dejan de ser materia de postura colectiva y pasan a ser una decisión de conciencia personal de cada creyente. De esta forma, se genera un cambio en la postura religiosa que mantenían desde 1945.

La determinación quedó plasmada en el Informe 2 del año 2026 y establece, además, que ningún miembro de la congregación puede juzgar ni presionar a otro por la elección que haga frente a un tratamiento médico que implique esos productos derivados de la sangre de un donante.

La postura histórica de los Testigos de Jehová sobre la sangre se asienta en el mandato del libro de Hechos, capítulo 15, que exhorta a los cristianos a abstenerse de ella. Desde ese principio, la organización sostuvo durante décadas que sus miembros no deben consumir sangre completa, transfundírsela ni donarla, y esa misma lógica se extendía a los cuatro componentes principales. La novedad del informe de 2026 es que, precisamente sobre ese último punto, la conducción máxima de la organización introduce un cambio de enfoque.

El argumento que sostiene la decisión es de orden exegético. La Biblia, según señala el comunicado del Cuerpo Gobernante, "no dice nada sobre el uso de nuestra propia sangre al recibir atención médica y quirúrgica", ni regula de forma explícita los componentes o fracciones que se obtienen de ella. Ante ese silencio de las Escrituras, el organismo invoca Primera de los Corintios 4:6 para reconocer que no está autorizado a ir más allá de lo que la Biblia establece de manera concreta.

 "Los cristianos no estamos bajo la ley mosaica, pero sí seguimos el mandato del libro de Hechos de abstenernos de sangre. Por lo tanto, igual que con otras decisiones sobre la salud, cada cristiano debe tomar su decisión sobre cómo se usará su propia sangre en cualquier tratamiento o procedimiento médico y quirúrgico", indica el comunicado. Esa declaración previa, de hecho, fue el antecedente directo de la ampliación que se anuncia ahora.

Tras continuar "orando" y estudiando el tema, el Cuerpo Gobernante decidió extender ese mismo principio -el de la decisión personal de conciencia- a los cuatro componentes de la sangre completa cuando provienen de otra persona. En términos prácticos, cada cristiano deberá determinar por sí mismo si acepta o rechaza glóbulos rojos, glóbulos blancos, plasma o plaquetas de un donante dentro de un procedimiento médico. Cada uno decidirá si dona o no esos componentes o fracciones de su propia sangre.

El organismo fue enfático en aclarar que esta apertura no implica restarle peso al asunto. "El Cuerpo Gobernante sigue pensando que es un tema muy, muy serio", se afirma en el informe. Aun así, apela a Segunda de los Corintios 1:24 para subrayar que su rol no es el de árbitro de la fe de los creyentes: "No digo que nosotros seamos amos de la fe de ustedes, porque ustedes están firmes por su fe, sino que somos colaboradores para que ustedes estén felices".

 

Imagen: Infobae


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2026-09-22T19:26:00

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