Irán condena a Jafar Panahi y ordena confiscar todos sus bienes
28.10.2026
TEHERÁN (Uypress) - El cineasta, ganador de la Palma de Oro de Cannes, recibió una pena de cinco años y un mes de prisión. Su abogado denuncia que fue juzgado sin conocer la audiencia.
La Justicia iraní condenó en rebeldía al reconocido cineasta Jafar Panahi a cinco años y un mes de prisión, ordenó la confiscación de todos sus bienes y le prohibió abandonar el país y utilizar las redes sociales durante dos años. La sentencia constituye un nuevo episodio en la prolongada confrontación entre el director, internacionalmente reconocido por su obra cinematográfica, y las autoridades de la República Islámica.
La resolución fue dictada por la Sala 26 del Tribunal Revolucionario de Teherán, según informó su abogado, Mostafa Nili, en declaraciones al periódico iraní Etemad.
La defensa denunció que Panahi no fue notificado de la celebración de la audiencia y que conoció la existencia de la sentencia después de que sus cuentas bancarias fueran congeladas.
Nili explicó que acudió a la Fiscalía de Cultura y Medios de Comunicación para conocer las razones del bloqueo financiero y descubrió que se había dictado una nueva condena contra su cliente.
El expediente judicial sostiene que el cineasta se encontraba en el extranjero y que las autoridades no habían podido localizarlo. Sin embargo, su abogado aseguró que Panahi había regresado a Irán el 30 de marzo y que incluso había comparecido ante instancias judiciales durante los meses siguientes.
La defensa señaló que el 20 de mayo se emitió una orden de detención contra el director cuando este se encontraba precisamente en el Tribunal Revolucionario de Teherán por otro procedimiento.
Actualmente, Panahi enfrenta tres causas judiciales abiertas. No se han precisado públicamente los cargos concretos que fundamentan esta última sentencia.
Una larga historia de prohibiciones y encarcelamientos
Jafar Panahi, de 66 años, es una de las figuras más importantes del cine iraní contemporáneo y uno de los realizadores que más conflictos ha mantenido con las autoridades de su país. Su trayectoria judicial incluye detenciones, condenas y restricciones que han afectado tanto su libertad personal como su actividad artística.
En 2010 fue condenado a seis años de prisión y recibió una prohibición de veinte años para realizar películas, escribir guiones y viajar al extranjero.
En julio de 2022 fue encarcelado en la prisión de Evín, en Teherán, para cumplir aquella condena. Recuperó la libertad en febrero de 2023, después de permanecer aproximadamente siete meses detenido.
En diciembre de 2025 recibió otra sentencia de un año de prisión por actividades consideradas de propaganda contra el sistema político iraní.
La nueva condena se suma a estos antecedentes y amplía las restricciones sobre su patrimonio, sus desplazamientos y su participación en las redes sociales.
Un director reconocido en los principales festivales
La trayectoria artística de Panahi contrasta con las limitaciones impuestas a su trabajo dentro de Irán. En 1995 obtuvo la Cámara de Oro del Festival de Cannes por El globo blanco, una película que marcó el comienzo de su reconocimiento internacional.
Cinco años después ganó el León de Oro del Festival de Venecia con El círculo, una obra centrada en las restricciones que enfrentan las mujeres en la sociedad iraní.
En 2015 recibió el Oso de Oro de Berlín por Taxi, filmada pese a las prohibiciones que pesaban sobre su actividad cinematográfica.
Su reconocimiento más reciente llegó en 2025, cuando obtuvo la Palma de Oro de Cannes por Un simple accidente, película que también recibió dos nominaciones a los premios Óscar de 2026.
Buena parte de su filmografía aborda las tensiones entre el individuo y las instituciones, las limitaciones de las libertades civiles y las contradicciones de la vida cotidiana bajo sistemas de control político y social.
A pesar de las restricciones judiciales, Panahi continuó realizando películas mediante procedimientos de producción alternativos y recursos narrativos que le permitieron mantener su actividad artística.
Libertad de expresión y garantías judiciales
La nueva sentencia plantea interrogantes sobre las garantías procesales, especialmente por la denuncia de que el director fue condenado sin haber recibido notificación de la audiencia. La confiscación de sus bienes y la prohibición de utilizar redes sociales extienden, además, las consecuencias de la decisión judicial más allá de la privación de libertad.
El caso vuelve a colocar en discusión las condiciones en que artistas, escritores y cineastas pueden ejercer su actividad en Irán, así como las restricciones impuestas a quienes expresan posiciones críticas respecto del sistema político.
Panahi ha sostenido a lo largo de su carrera su decisión de continuar trabajando en su país, aun cuando esa elección ha significado enfrentar prohibiciones, procesos judiciales y períodos de encarcelamiento.
Su situación adquiere particular relevancia por la distancia entre el reconocimiento internacional de su obra y las limitaciones que enfrenta para desarrollarla dentro de las fronteras iraníes.
La nueva condena deberá atravesar las instancias judiciales que correspondan, mientras permanece abierta la cuestión de su eventual ejecución.
Por ahora, el cineasta que conquistó los principales premios de Cannes, Venecia y Berlín enfrenta una nueva sentencia de prisión y la pérdida de su patrimonio, en un conflicto que se prolonga desde hace más de dos décadas.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias