MONTEVIDEO / MOVILIDAD Y SEGURIDAD VIAL

La IMM iniciará obras en la curva de Punta Gorda, uno de los puntos más riesgosos de la rambla

15.05.2026

MONTEVIDEO (Uypress) – La Intendencia de Montevideo comenzará a fines de mayo una intervención vial en la curva de la rambla de Punta Gorda, en la zona de Rambla República de México y José Cúneo Perinetti, donde en los últimos meses se registraron siniestros de tránsito reiterados.

La obra apunta a corregir un tramo considerado crítico para la seguridad vial de la capital. Según informó el director de Movilidad de la IMM, Germán Benítez, los trabajos tendrán una duración estimada de cinco meses y la intención de la comuna es que estén finalizados antes de fin de año.

La intervención incluye un cambio en la pendiente de parte de la calzada, modificaciones en los desagües, reconstrucción y elevación de la vereda, y reconstrucción del muro de contención de la rambla en un tramo aproximado de 400 metros. No se trata, por tanto, de una simple repavimentación, sino de una obra estructural sobre un sector donde la geometría vial y la velocidad han sido señaladas como factores de riesgo.

La inversión prevista ronda los 33 millones de pesos. La Intendencia adjudicó los trabajos a la empresa Emilio Díaz Álvarez S.A., en el marco de una licitación pública para corregir el peralte y mejorar las condiciones de circulación en esa curva de Punta Gorda.

El punto ya había sido intervenido parcialmente en noviembre, cuando la comuna instaló un radar de velocidad debido a la recurrencia de siniestros. La decisión generó debate público, pero también permitió constatar el nivel de exceso de velocidad en el lugar. En los primeros días de funcionamiento se registraron cifras muy elevadas de infracciones, que luego fueron descendiendo, aunque las autoridades siguen considerando que el volumen de multas continúa siendo alto.

La velocidad máxima permitida en ese tramo es de 60 kilómetros por hora. Sin embargo, la combinación de curva, pendiente, circulación intensa y conducción a velocidades superiores a las permitidas terminó convirtiendo el punto en uno de los más observados de la rambla montevideana.

La zona ganó notoriedad pública después de varios siniestros graves. En setiembre de 2025, un choque en la rambla de Punta Gorda dejó dos personas fallecidas y otras lesionadas. En diciembre, un siniestro múltiple entre tres vehículos volvió a encender las alarmas, con varios heridos, uno de ellos de gravedad. Esos episodios aceleraron reclamos vecinales y políticos para que la Intendencia avanzara con una solución más profunda.

La comuna sostiene que el radar fue una medida inmediata de control, pero que la respuesta definitiva debía incluir obra civil. La corrección de la pendiente y del peralte busca modificar el comportamiento físico del tramo, mejorar la trayectoria de los vehículos y reducir riesgos en condiciones de circulación normal o con pavimento mojado.

Benítez advirtió que la obra no será sencilla y que generará afectaciones en el tránsito. La Intendencia trabaja en un plan de desvíos que será comunicado oportunamente, ya que la rambla es una de las arterias más utilizadas para conectar el este de Montevideo con el centro y otros barrios costeros.

La intervención tendrá impacto sobre vecinos, conductores, transporte, peatones y circulación costera. Durante varios meses, quienes utilicen la rambla deberán prever demoras, desvíos o cambios temporales de circulación. La IMM busca completar los trabajos antes del cierre del año para evitar superposiciones con otras intervenciones previstas en la movilidad metropolitana.

El caso vuelve a colocar sobre la mesa un problema mayor: la seguridad vial en la rambla de Montevideo. La vía costera combina tránsito rápido, circulación recreativa, peatones, ciclistas, accesos barriales, curvas, tramos escénicos y zonas donde la conducción imprudente puede tener consecuencias graves. No es una ruta, pero muchas veces se conduce como si lo fuera.

La instalación de radares ha sido una herramienta creciente de fiscalización. La Intendencia defiende su uso como mecanismo para reducir velocidades y siniestros, mientras sectores críticos cuestionan su impacto recaudatorio o la falta de obras complementarias. En Punta Gorda, la propia evolución del caso muestra que el control electrónico puede ser útil, pero no suficiente cuando existe un problema de diseño vial.

La intervención proyectada reconoce precisamente esa doble dimensión. Por un lado, se necesita controlar la velocidad. Por otro, se requiere corregir la infraestructura. Una curva peligrosa no se resuelve solo con sanciones, ni solo con cartelería, ni solo con repavimentación. Requiere rediseño, drenaje adecuado, veredas seguras, contención y señalización clara.

La obra también tendrá una lectura urbana. La rambla es uno de los espacios públicos más emblemáticos de Montevideo y cualquier intervención en su estructura genera sensibilidad. El desafío será mejorar la seguridad sin afectar innecesariamente el valor paisajístico, peatonal y recreativo del borde costero.

Para la IMM, el objetivo es claro: llegar a fin de año con una curva más segura, menos siniestros y una infraestructura corregida. Para la ciudadanía, el resultado se medirá en hechos concretos: menos accidentes, circulación más ordenada y una rambla que pueda seguir funcionando como vía de movilidad y espacio público sin que determinados puntos se transformen en zonas de riesgo.

El tramo de Punta Gorda se convirtió en advertencia. Los siniestros mostraron que una combinación de diseño vial, velocidad y conducta imprudente puede transformar un punto cotidiano de la ciudad en un lugar peligroso. La obra que comenzará a fines de mayo busca corregir esa acumulación de riesgos antes de que vuelva a repetirse una tragedia.

Actualidad
2026-05-15T14:43:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias