CÁMARA DE LA CONSTRUCCIÓN

La construcción reclama acelerar las obras: inversión, la próxima batalla

03.10.2026

MONTEVIDEO (Uypress)- Con el convenio laboral resuelto hasta 2030, las empresas ponen ahora el foco en proyectos que mejoren infraestructura y competitividad.

 

La construcción uruguaya dejó atrás uno de los principales factores de incertidumbre que tenía para los próximos años: la negociación laboral. Con un convenio colectivo vigente durante cinco años, el sector empresarial comienza a desplazar su preocupación hacia otro terreno: que los proyectos de infraestructura previstos se transformen efectivamente en obras y que la inversión vuelva a dinamizar la actividad. 

El acuerdo entre las cámaras empresariales, el Sunca y el Poder Ejecutivo garantiza un horizonte laboral hasta 2030 e incorpora una reducción gradual de la jornada semanal, que pasará de 44 a 40 horas sin reducción salarial.

La Cámara de la Construcción del Uruguay (CCU), presidida por Alejandro Ruibal, ha planteado que la discusión que viene no debería limitarse al volumen de recursos destinados a infraestructura, sino incluir qué obras se seleccionan y cuánto contribuyen a mejorar la productividad general de la economía.

La posición de la gremial es que carreteras, ferrocarriles, puertos y otras grandes infraestructuras deben ser consideradas no solamente como fuentes de empleo durante su construcción, sino como inversiones capaces de disminuir costos logísticos y mejorar posteriormente la competitividad del país. Ruibal ha defendido expresamente la necesidad de seleccionar proyectos cuyo efecto pueda medirse en menores tiempos de traslado, mejores fletes o mayor eficiencia portuaria. 

La discusión adquiere peso por la propia dimensión económica del sector. Según datos de la CCU, la construcción genera aproximadamente 8% de la población ocupada del país y representa cerca del 70% de la inversión total de la economía. Dos tercios de la inversión en construcción provienen del sector privado y aproximadamente un tercio del sector público. 

Paralelamente, empresas y trabajadores comenzaron a discutir productividad. En septiembre fue relanzada una comisión bipartita destinada a analizar incorporación tecnológica, capacitación, organización del trabajo, certificación de competencias y seguridad laboral. 

La CCU desarrolla además, junto con Inefop, el Proyecto RET, orientado a innovación, digitalización y sostenibilidad de las empresas constructoras. 

Con la negociación salarial despejada, por tanto, el centro de la discusión cambia. La estabilidad laboral está acordada; ahora el sector espera que la planificación pública, la Agencia de Infraestructura y los diferentes organismos estatales conviertan los proyectos anunciados en inversión ejecutada.

Para la construcción, la cuestión de los próximos meses será menos cuánto cuesta trabajar y más cuánto, dónde y para qué decide invertir Uruguay.

Foto: Pablo Vignali / adhocFOTOS

Actualidad
2026-10-03T04:09:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias