La vieja fábrica Bao renace como barrio: viviendas transformarán un símbolo industrial de La Teja

29.08.2026

MONTEVIDEO (Uypress)- El histórico complejo fabril tendrá un nuevo destino residencial que prevé recuperar estructuras de la antigua Bao y entre los futuros residentes figuran una hermana de Edinson Cavani y las hijas de un exintegrante del MLN-Tupamaros, según informó diario El País.

 

Durante décadas, el nombre Bao estuvo asociado a una de las imágenes más fuertes de la identidad obrera de La Teja. Allí funcionó una fábrica que llegó a emplear a más de mil trabajadores y cuyo ritmo de producción acompañó buena parte de la historia industrial del oeste de Montevideo. Ahora, las viejas instalaciones comienzan a tener una segunda vida: dejarán atrás definitivamente su función fabril para convertirse en viviendas.

El proyecto supone algo más que una operación inmobiliaria. Se trata de intervenir uno de los espacios que mejor simbolizan la transformación experimentada por La Teja desde la desaparición de buena parte de su estructura industrial.

La Compañía Bao se había instalado en la zona a comienzos del siglo XX. En sus mejores tiempos llegó a ocupar varias manzanas y a emplear a más de 1.000 trabajadores en tres turnos. Su actividad estaba tan integrada a la vida cotidiana del barrio que el comienzo y el final de cada turno modificaban literalmente el movimiento de las calles y los comercios de los alrededores. 

Aquella época comenzó a quedar atrás con las sucesivas crisis de la empresa. En 1994 Bao debió vender varias de sus marcas más conocidas -entre ellas Astral, Bao y Cristal- a Colgate-Palmolive. La plantilla se redujo progresivamente hasta quedar en apenas unas decenas de trabajadores.

Parte de las instalaciones quedó después ocupada por comercios, depósitos y emprendimientos de diferente naturaleza. En 2022, incluso, un incendio afectó sectores de la antigua fábrica donde funcionaban un bar, un taller, un depósito y una cancha de fútbol 5. 

Del jabón a las viviendas

El cambio que comienza ahora pretende recuperar parte de aquellas construcciones en lugar de eliminarlas completamente.

Uno de los proyectos oficialmente registrados es Espacio Bao, ubicado en Laureles 578. El Ministerio de Vivienda lo define como un reciclaje de la antigua estructura industrial del que surgirán 15 viviendas: dos de un dormitorio, nueve de dos y cuatro de tres dormitorios. El complejo tendrá además espacios comunes abiertos y techados y estacionamientos para motos y bicicletas.

Las unidades tendrán entre 37 y 82 metros cuadrados y el proyecto está vinculado al programa Entre Todos, con posibilidades de financiación a través del Banco Hipotecario del Uruguay. La comercialización existente prevé la entrega durante el primer semestre de 2027.

El estudio de arquitectura responsable de Altos de Bao explica que la idea es precisamente reutilizar las instalaciones fabriles en desuso, conservando parte de la infraestructura y transformándola para uso residencial. La propuesta incorpora patios, terrazas, zonas comunes y diferentes tipos de viviendas.

La información publicada en el mencionado diario sobre el desarrollo más amplio del predio agrega además un elemento llamativo: entre quienes accederían a viviendas aparecen personas conocidas o vinculadas a figuras conocidas, entre ellas una hermana de Edinson Cavani y las hijas de un exintegrante del MLN-Tupamaros.

Un barrio construido alrededor de sus fábricas

Bao no fue una fábrica cualquiera para La Teja. Durante buena parte del siglo XX el barrio creció alrededor de industrias, talleres, frigoríficos y de la propia refinería de Ancap. La fábrica de jabón era uno de esos grandes centros laborales. En la década de 1980, Bao todavía llegó a tener alrededor de 1.300 trabajadores, según testimonios recogidos sobre la historia del establecimiento.

La actividad generaba además una economía paralela: bares, panaderías, tiendas, barracas y otros comercios dependían, en buena medida, de la enorme cantidad de trabajadores que entraban y salían diariamente.

Por eso el abandono progresivo del complejo representó también una imagen de la pérdida del viejo perfil industrial del barrio.

Ahora ocurre el proceso inverso: un espacio creado para producir jabón comienza a ser recuperado para que allí viva gente. El cambio tiene algo de símbolo de época. Donde antes sonaba la sirena que marcaba los turnos de cientos de obreros, empiezan a levantarse dormitorios, cocinas, patios y terrazas.

Bao ya no volverá a ser la fábrica que conocieron varias generaciones de tejanos. Pero sus edificios tampoco desaparecerán completamente. Más de un siglo después de instalarse en La Teja, el viejo complejo industrial comienza otra historia.

Foto: gub.uy

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2026-08-29T11:03:00

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