Le dictaron pena de muerte; ahora buscan salvarla
01.10.2026
NUEVA YORK (ANSA/por Ariel Ferrero) – Sobrevive a dos inyecciones letales. Conmoción en Estados Unidos. Christa Pike iba a ser la primera mujer ejecutada en Tennessee en 200 años.
Tennessee intentó ejecutar a una mujer con dos dosis de una sustancia letal, pero horas después Christa Pike seguía viva, respiraba y fue trasladada de urgencia a un hospital, en un caso sin precedentes que reabrió en Estados Unidos el debate sobre la pena de muerte y llevó al gobernador del estado a suspender las ejecuciones por el resto del año. El caso despertó la atención nacional: una mujer de 50 años, la única condenada a muerte en Tennessee, iba a convertirse en la primera ejecutada por el estado en más de 200 años.
Pero la ejecución salió mal.
Pike recibió dos dosis de pentobarbital, la sustancia utilizada por Tennessee para la inyección letal, pero permaneció con vida. Testigos dijeron que continuaba respirando y roncando audiblemente más de una hora después de iniciado el procedimiento. Finalmente una ambulancia llegó a la prisión de máxima seguridad Riverbend, en Nashville, y la trasladó a un hospital.
Tras ser condenada a la pena de muerte, permanece en estado grave mientras recibe tratamiento para salvar su vida, según declaró hoy uno de sus abogados. Además, el letrado Randy Spivey solicitó al gobernador Bill Lee que conmutara la sentencia de Pike a cadena perpetua sin posibilidad de reducción. Lee ya rechazó esa solicitud en una ocasión. "En este momento desconocemos el pronóstico y tenemos muy poca información actualizada sobre su estado, pero sabemos que está viva y recibiendo atención médica vital", declaró Spivey. "Lo que ocurrió anoche no fue solo un fracaso: fue cruel, fue tortura. Y además, era previsible", añadió el abogado
"Esta noche el estado de Tennessee volvió a fracasar en llevar adelante una ejecución legal", afirmaron los defensores de la mujer. Los periodistas elegidos como testigos describieron una escena caótica dentro de la cámara de ejecución.
"Mi brazo parece que está a punto de explotar", escucharon decir a Pike durante el procedimiento. La mujer movió repetidamente las piernas hasta desplazar las sábanas que la cubrían y en distintos momentos la cortina que separaba la cámara de los observadores fue cerrada. "Nada de lo que ocurrió hoy fue normal", afirmó Tori Gessner, periodista de WKRN que ya había presenciado otras cinco ejecuciones en Tennessee.
La fallida ejecución comenzó después de una dramática batalla judicial que se extendió durante toda la jornada. Aproximadamente una hora antes del horario inicialmente previsto, la Corte de Apelaciones del Sexto Circuito suspendió temporalmente la ejecución para poder examinar los argumentos de la defensa sobre los abusos sexuales sufridos por Pike desde niña y el tratamiento de esos antecedentes durante su juicio.
Tennessee acudió entonces a la Corte Suprema, que horas más tarde levantó la suspensión y permitió continuar con la ejecución.
Las juezas Sonia Sotomayor, Elena Kagan y Ketanji Brown Jackson votaron en disidencia. Sotomayor cuestionó que el máximo tribunal interrumpiera el procedimiento normal de revisión judicial ante las "graves consecuencias de una decisión errónea".
Pike fue condenada a muerte por el asesinato en 1995 de Colleen Slemmer, de 19 años, compañera suya en un programa de capacitación laboral en Knoxville. Tenía apenas 18 años cuando cometió el crimen.
Pike y dos adolescentes llevaron a Slemmer hasta una zona boscosa, donde la golpearon, torturaron y finalmente mataron. El caso provocó conmoción por su extrema brutalidad: los investigadores encontraron un pentagrama tallado en el pecho de la víctima y determinaron que Pike había conservado un fragmento de su cráneo como "souvenir".
Pike nunca negó su responsabilidad.
Sus abogados y quienes reclamaban clemencia argumentaron, sin embargo, que al momento del asesinato era una adolescente con graves problemas psicológicos y antecedentes de abusos sexuales y violencia durante su infancia, circunstancias que, según la defensa, no fueron adecuadamente consideradas durante el proceso que terminó con su condena a muerte.
"Era una chica de 18 años con problemas mentales. Me llevó muchos años comprender siquiera la gravedad de lo que había hecho", había declarado Pike.
La madre de Slemmer, May Martinez, que presenció el intento de ejecución y apoyaba la aplicación de la pena capital, reaccionó con furia ante el fracaso del procedimiento.
"Intentaron ejecutarla y no murió", declaró a NBC News.
El episodio tiene además características excepcionales dentro de la historia moderna de la pena capital estadounidense.
Austin Sarat, especialista en ejecuciones fallidas, señaló que se registraron menos de diez ejecuciones verdaderamente frustradas en Estados Unidos durante los últimos 80 años. En los casos anteriores relacionados con la inyección letal, el procedimiento fue detenido antes de administrar las drogas, generalmente porque los encargados no lograban encontrar una vena.
En el caso de Pike, en cambio, el fármaco letal ya había sido administrado. Dos veces.
El gobernador republicano de Tennessee, Bill Lee, ordenó una "revisión integral e independiente" para determinar qué ocurrió y suspendió la única ejecución que quedaba programada en el estado durante 2026, la de Gary Wayne Sutton, prevista para el 3 de diciembre.
"Ejecutar una sentencia impuesta legalmente está entre las responsabilidades más serias del Estado, y los habitantes de Tennessee esperan que se haga de una manera que no solo sea legal y constitucional, sino también efectiva", afirmó Lee.
Imagen: ANSA
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