León XIV sacudió Casavalle: "Hay que despertar ante la violencia"

08.11.2026

MONTEVIDEO (Uypress)- El papa denunció la indiferencia frente a la pobreza y la inseguridad. Los vecinos pidieron que el padre Cacho sea reconocido como «santo de las periferias».

 

El papa León XIV protagonizó este sábado 7 de noviembre uno de los encuentros más significativos de su visita a Uruguay. En Casavalle, uno de los barrios más vulnerables de Montevideo, reclamó a la sociedad que abandone la indiferencia frente a la violencia, la pobreza y la exclusión, mientras los vecinos pidieron que el recordado padre Cacho sea proclamado santo.

Miles de personas se congregaron frente a la parroquia Nuestra Señora de Guadalupe para recibir al pontífice, quien recorrió calles del barrio, saludó a las familias y conoció iniciativas comunitarias destinadas a mejorar las condiciones de vida de sus habitantes.

La visita tuvo un carácter diferente al de las ceremonias oficiales. León XIV escuchó testimonios de vecinos que relataron experiencias de violencia, dificultades económicas y procesos personales de recuperación.

Un llamado contra la indiferencia

En su discurso, el papa cuestionó que la sociedad se acostumbre a convivir con situaciones de sufrimiento y exclusión. «No podemos pasar de largo cuando sabemos que hay niños en Uruguay que no van a la escuela por miedo a no volver», afirmó.

También se refirió a las familias que no consiguen asegurar la alimentación de sus hijos y a quienes viven bajo la amenaza permanente de la violencia. El pontífice sostuvo que un país con los recursos de Uruguay no debería aceptar que existan personas privadas de alimentación, educación o condiciones dignas de vida.

Reclamó una acción conjunta de la Iglesia, las organizaciones sociales y el Estado, y convocó a superar la pasividad frente a los problemas colectivos. Su mensaje estuvo inspirado en la parábola del buen samaritano, que utilizó para señalar la responsabilidad de quienes presencian el sufrimiento ajeno.

El padre Cacho, símbolo de las periferias

Uno de los momentos más emotivos ocurrió cuando Angélica Ferreira, vecina de Plácido Ellauri, recordó al sacerdote Rubén Isidro Alonso, conocido como padre Cacho. El religioso vivió durante años junto a familias de asentamientos de Casavalle, compartiendo sus condiciones materiales y promoviendo la organización comunitaria.

Ferreira recordó que el sacerdote eligió instalarse entre los sectores más pobres y que su trabajo contribuyó a recuperar la dignidad de personas frecuentemente ignoradas por la sociedad. La vecina pidió al pontífice que el padre Cacho sea reconocido como «santo de las periferias», una solicitud que provocó una prolongada ovación.

El cardenal Daniel Sturla también destacó el legado del sacerdote, fallecido en 1992, y la continuidad de las iniciativas sociales impulsadas en la zona.

Testimonios de violencia y superación

Katherine Silva, vecina del Marconi, relató una infancia marcada por dificultades familiares, situaciones de abuso y violencia. Contó que a los ocho años debió asumir responsabilidades por el cuidado de su madre, que posteriormente quedó sin hogar y que atravesó nuevas experiencias de violencia.

Su incorporación a las actividades de Tacurú le permitió encontrar acompañamiento y reconstruir su vida junto a su hija.

También habló Alan Bertaco, quien destacó el papel del liceo Jubilar en su formación y compartió la experiencia de su familia ante las graves dificultades de salud que enfrentó su hijo al nacer. Los testimonios fueron escuchados por el pontífice ante una multitud que respondió con muestras de emoción y solidaridad.

Viviendas y oportunidades para el barrio

Antes del encuentro, León XIV visitó el proyecto Familias de Guadalupe, que comprende doce viviendas destinadas a familias de escasos recursos. La iniciativa busca mejorar las condiciones habitacionales y fortalecer los vínculos comunitarios.

En el escenario se encontraba una cruz de madera confeccionada por cuatro jóvenes privados de libertad del Instituto Nacional de Inclusión Social Adolescente (Inisa), quienes participaron de la ceremonia. El papa también saludó a personas mayores y con discapacidad antes de retirarse.

La jornada dejó un mensaje que trascendió el ámbito religioso: la necesidad de enfrentar la violencia y la pobreza mediante políticas públicas, compromiso comunitario y solidaridad.

En Casavalle, León XIV recordó que la exclusión no puede convertirse en una realidad aceptada y que la dignidad humana debe ocupar el centro de las preocupaciones sociales.

Fotos: Mauricio Zina / adhocFOTOS

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2026-11-08T05:46:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias