Llega la primera encíclica de León XIV: "Permanezcamos humanos"
25.05.2026
CIUDAD DEL VATICANO (ANSA) – Con Magnifica Humanitas pide "desarmar la IA" y "promover la dignidad"
"La magnífica humanidad creada por Dios se enfrenta hoy a una elección decisiva: erigir una nueva Torre de Babel o construir la ciudad donde Dios y la humanidad convivan", reza el comienzo de "Magnifica Humanitas", la encíclica de León XIV, de más de 200 páginas y 5 capítulos, que demuestra que la justicia y la fraternidad son posibles.
"En la era de la inteligencia artificial, donde la dignidad humana corre el riesgo de verse eclipsada por nuevas formas de deshumanización, tenemos el deber urgente de seguir siendo profundamente humanos.
Debemos 'desarmar la IA'", insiste León XIV, para liberarla de la lógica de la competencia militar, económica y cognitiva.
El Papa apunta a la industria bélica, la carrera armamentística nuclear y el surgimiento de nuevos actores armados, incluidos los grupos yihadistas, que buscan perpetuar el conflicto como fuente de poder e ingresos.
Luego advierte claramente contra el uso de armas basadas en IA porque "no existe algoritmo que pueda hacer que la guerra sea moralmente aceptable".
En efecto, la tecnología "no libera al conflicto de su intrínseca inhumanidad; solo puede hacerlo más rápido e impersonal, reduciendo el umbral para recurrir a la violencia y transformando la defensa en pronóstico operativo, con las víctimas reducidas a datos. Así, nos acostumbra a la idea de que la violencia es inevitable y simplemente debe optimizarse", escribe el pontífice.
Por lo tanto, se necesitan estrictas restricciones éticas, compartidas internacionalmente, porque "cualquier tecnología que facilite atacar sin ver el rostro del otro reduce el umbral moral del conflicto".
El Papa también subraya que "la promoción del bien común nunca puede separarse del respeto al derecho de los pueblos a existir, a preservar su propia identidad y a aportar su singularidad a la familia de las naciones".
Por consiguiente, "cualquier intento o plan para eliminar o subyugar a una nación es gravemente inmoral y, por lo tanto, inaceptable", afirma sin rodeos León XIV en la encíclica Magnifica Humanitas.
El Papa advierte que la inteligencia artificial está creando una nueva forma de esclavitud, desde la minería de tierras raras hasta el trabajo con bases de datos. También se refiere a las formas de esclavitud del pasado: "No podemos negar ni minimizar la demora con la que la Iglesia y la sociedad han condenado el flagelo de la esclavitud", y "por ello, en nombre de la Iglesia, pido sinceramente perdón".
En referencia al advenimiento de las nuevas tecnologías, el Papa señala que "una parte significativa del funcionamiento de la economía digital se sustenta en el trabajo silencioso de millones de seres humanos, empleados en actividades poco visibles pero esenciales: etiquetado de datos, moderación de contenido -a menudo terrible- y formación de modelos. En muchos casos, se trata de jóvenes, en su mayoría mujeres, que trabajan arduamente por salarios mínimos".
"A este trabajo invisible se suma el trabajo aún más brutal -subraya el Papa en la encíclica- de extraer los recursos necesarios para producir los dispositivos y microprocesadores en los que se basa la IA. En algunas regiones del mundo, adolescentes y niños trabajan en condiciones peligrosas triturando los materiales de los que se extraen las tierras raras. Sus cuerpos son marcados, mutilados y desgastados para que el flujo de cálculos no se interrumpa".
"Además, las redes criminales utilizan plataformas de red, sistemas de mensajería, pagos anónimos y técnicas de elaboración de perfiles para reclutar, controlar y trasladar a víctimas de trata, a menudo menores de edad, transformando a hombres y mujeres en 'datos' para ser rastreados y 'paquetes' para ser transferidos en pocas horas. Circuitos que sustentan gran parte de la economía global. Esta realidad -concluye León XIV- desafía profundamente la conciencia moral de nuestro tiempo".
"En un contexto donde la riqueza de las naciones depende cada vez más del conocimiento y la tecnología, cuando estos activos permanecen concentrados en manos de unos pocos, sin mecanismos adecuados de acceso y distribución, se genera un nuevo desequilibrio", escribe, un mensaje sobre el poder excesivo de las grandes tecnológicas.
Se insta a los Estados y a las instituciones supranacionales a garantizar normas justas y protecciones efectivas para que todos puedan contribuir a las decisiones que impactan la vida de las personas.
"No podemos dejar que unos pocos actores dirijan los procesos por sí solos", advierte el pontífice, haciendo hincapié en el bien común.
Imagen: ANSA
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