Bautismo del buque Francisco Papa
López Mena: “Los empresarios no somos amantes del dinero, es una herramienta para lograr objetivos”
01.10.2013
BUENOS AIRES (Uypress / De nuestro enviado especial) – En la noche del lunes se procedió a bautizar la nueva nave de Buquebus, que unirá las dos capitales del Plata en 2 horas y 12 minutos, con el nombre de Francisco, en honor y homenaje al Papa.
Con la presencia de autoridades de los dos países, encabezados por la presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, y el presidente uruguayo, José Mujica, se procedió a bautizar, en el puerto de Buenos Aires, al nuevo buque estrella de la empresa Buquebus, que unirá Montevideo con Buenos Aires en 2 horas y 12 minutos. La nave lleva, a partir del lunes, el nombre de Francisco, en honor al papa Jorge Bergoglio.
La ceremonia, que comenzó sobre las 20 horas, contó con la presencia, además de nuestro Presidente, de altas autoridades nacionales, entre quienes se destacaban la ministra de Turismo y Deporte, Liliam Kechichian; el secretario de la Presidencia, Homero Guerrero; el ministro de Transporte y Obras Públicas, Enrique Pintado; los intendentes de Colonia, Walter Zimmer y de Maldonado, Óscar De los Santos (que debió retirarse temprano); el embajador Julio Baráibar; el presidente de UTE, Gonzalo Casaravilla y el Director Nacional de Turismo, Benjamín Liberoff.

El presidente de Buquebus, Juan Carlos López Mena, destacó el emprendimiento, las características del buque, el compromiso con el desarrollo de ambos países, con la apuesta a la provisión de diferentes componentes hechos en Argentina, y la consiguiente generación de fuentes de trabajo.
Recalcó también el compromiso de los trabajadores de la empresa y su organización sindical: "en 34 años que tiene la empresa, nunca hemos tenido una huelga".
Preguntado por Uypress sobre la inversión que demandó la construcción de la nave, que rondó los 150 millones de dólares, dijo López Mena que el estimado para la recuperación de la misma es de aproximadamente 20 años, pero que ello también depende de factores externos a la empresa, como ser la situación económica y las características de las temporadas turísticas.
Destacando también el deseo de, no solo ganar dinero, sino hacer las cosas bien, enmarcado en la política de responsabilidad social de la empresa y su compromiso con el medio ambiente, el principal de Buquebus sostuvo que "los empresarios no somos amantes del dinero, es una herramienta para lograr objetivos".
La bendición de la nave estuvo a cargo del arzobispo de Montevideo, Monseñor Nicolás Cotugno.
El buque
El barco fue construido en un astillero de Nueva Zelanda, y viajó a Montevideo totalmente vacío, para alivianarlo en la travesía. Todo lo que es asientos, alfombras, cubrimiento de techos, así como las diferentes comodidades que presenta fueron realizadas en Montevideo.
La nave, ejemplar único en el mundo, por su concepción y diseño, podrá trasladar 978 pasajeros sentados, 150 vehículos y dispone de cuatro clases.
La clase económica tiene capacidad para 324 pasajeros, y se puede apreciar una excelente vista, en la popa, de la propulsión del buque.

El combustible que moverá la nave será gas licuado. Se pensó en este para hacerlo amigable con el medio ambiente, ya que produce una enorme disminución de elementos contaminantes. La firma contará con su propia planta de gas licuado, en la ciudad de Buenos Aires, para autoabastecerse.
Todo el buque está construido con materiales súper livianos, similares a los usados en aviones, y está impulsado por turbinas fabricadas por la multinacional General Electric. El barco comienza a andar con diesel, y al alcanzar el 20% de su potencia, pasa a gas. Según explicó el Capitán del buque, lo maravilloso de la tecnología que usará es que permite usar gas licuado, natural, que no está comprimido. Para pasarlo a estado gaseoso, que es lo que se envía a las tomas de aire de las turbinas, el propio barco tiene una planta de regasificación, que se mueve con glicol sobrecalentado, controlado por un sistema de nitrógeno que también se produce a bordo. El barco también dispone de un sistema de protección controlado automáticamente, para evitar el ingreso de partículas sólidas.
Podrá desarrollar unos 50 nudos de velocidad, lo cual es equivalente a unos 96 kilómetros por hora.
Dispone de un free shop de dimensiones nunca vistas hasta ahora en ninguna de las naves que operan la travesía entre las dos capitales.
La clase turista, que seguirá en precio a la económica, dispone de comodidades para 301 pasajeros, mientras que la clase business, que le sigue, podrá recibir a 250 pasajeros.
Finalmente, se dispone de la primera especial, una clase de alto refinamiento, con asientos de diseño especial y un cómodo restaurante con vista a la proa.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias