ECONOMÍA / PUERTO DE MONTEVIDEO
MSC deja otra línea en Montevideo y reabre alarma por costos portuarios
16.06.2026
MONTEVIDEO (Uypress) – La naviera Mediterranean Shipping Company (MSC) comunicó a Terminal Cuenca del Plata (TCP) y a las autoridades portuarias que dejará de operar otra línea en el Puerto de Montevideo, en una nueva señal de tensión sobre la competitividad de la principal terminal de contenedores del país.
La decisión afecta al servicio Montevideo-USA, una conexión semanal con la costa atlántica de Estados Unidos que operaba en la terminal especializada. Según informó Búsqueda, la línea pasará a recalar con importaciones en Río de Janeiro y a cargar mercadería de exportación en Santos.
El servicio representó para TCP 14.764 movimientos en 2025 y era el octavo en volumen de actividad dentro de la operativa de la terminal. La decisión fue comunicada como temporaria, pero la razón expuesta por la naviera volvió a poner el foco en un problema recurrente: los altos costos operativos en Montevideo.
La salida se suma a una serie de señales negativas para el puerto uruguayo. En el último año, MSC ya había derivado parte de su operativa hacia Navegantes, en Brasil, y trasladado tránsitos provenientes de Paraguay hacia Buenos Aires, donde también cuenta con terminal propia.
El movimiento no es menor. La conectividad marítima depende de la cantidad de servicios regulares que incluyen a Montevideo en sus rutas. Cada línea que deja de escalar reduce opciones para exportadores e importadores, encarece alternativas logísticas y debilita la posición del puerto como plataforma regional.
Los datos oficiales de la Administración Nacional de Puertos muestran el tamaño del deterioro. En 2024, el Puerto de Montevideo movilizó 634.506 contenedores. En 2025, el volumen bajó a 479.392. La caída fue de 24,5% en un año.
La baja fue todavía más fuerte en la terminal especializada de contenedores. TCP pasó de 466.795 contenedores movilizados en 2024 a 331.437 en 2025, una caída cercana al 29%.
El golpe más severo se observa en los trasbordos, una actividad clave para el rol regional del puerto. Según los datos de ANP, los contenedores bajo régimen de trasbordo pasaron de 355.412 en 2024 a 182.915 en 2025. La baja fue de casi 49%.
Ese dato ayuda a explicar la preocupación de operadores, exportadores y agencias marítimas. Montevideo no solo perdió volumen propio, sino parte de la carga regional que durante años alimentó su aspiración de consolidarse como hub logístico del Río de la Plata.
En el primer cuatrimestre de 2026 aparece una recuperación parcial frente al mismo período de 2025. ANP informó 166.625 contenedores movilizados entre enero y abril, por encima de los 154.163 del primer cuatrimestre del año anterior. Sin embargo, el volumen todavía está 24% por debajo del registrado en enero-abril de 2024.
En TCP, el contraste es más claro: entre enero y abril de 2026 se movilizaron 116.409 contenedores en la terminal especializada, prácticamente igual que en el mismo tramo de 2025, pero 30% menos que en el primer cuatrimestre de 2024.
La discusión combina varios factores. Las navieras señalan costos operativos y condiciones contractuales. Los exportadores cuestionan tarifas que consideran elevadas. Los operadores logísticos advierten por la pérdida de tránsitos regionales, en particular cargas paraguayas que migraron hacia Buenos Aires o puertos brasileños.
También hay problemas de infraestructura y operación. El dragado volvió a quedar en el centro del debate luego de episodios de inactividad de la única draga operativa de ANP y demoras en tareas de profundización y mantenimiento. Para competir con puertos regionales, Montevideo necesita calado, previsibilidad y capacidad de recibir buques de mayor porte sin restricciones.
A eso se suman dificultades en otros segmentos de la actividad portuaria. La flota pesquera extranjera denunció interrupciones en el suministro de gasoil por parte de ANCAP, lo que generó preocupación por posibles desvíos de embarcaciones y pérdida de servicios asociados en el puerto.
El trasfondo político y empresarial también pesa. TCP, concesionada a Katoen Natie con participación minoritaria de ANP, está en plena obra de ampliación y al mismo tiempo negocia un nuevo convenio colectivo con sus trabajadores. La empresa sostiene que la expansión permitirá mejorar capacidad y eficiencia, pero los clientes observan el costo total de operar en Montevideo frente a alternativas regionales.
La pregunta central es si el puerto puede retener y recuperar cargas en tránsito. Durante años, Montevideo apostó a captar mercadería de Paraguay, sur de Brasil y Argentina. Esa estrategia requiere tarifas competitivas, servicios frecuentes, dragado suficiente, estabilidad laboral, eficiencia operativa y reglas claras.
La salida del servicio Montevideo-USA no significa por sí sola una crisis irreversible, pero sí confirma una tendencia que ya venía siendo advertida. Cuando las navieras reordenan sus rutas, no miran discursos ni aspiraciones nacionales: comparan costos, tiempos, terminales propias, productividad y conectividad.
Para Uruguay, el desafío es urgente. Cada escala perdida reduce la densidad operativa del puerto y erosiona su atractivo como centro regional. Recuperarla después puede ser más difícil que evitar su salida.
La decisión de MSC vuelve a encender una señal de alerta. El Puerto de Montevideo tiene obras en marcha, ubicación estratégica y experiencia logística. Pero esos activos no alcanzan si las cargas eligen otros destinos.
El debate ya no pasa solo por una línea marítima. Pasa por definir si Uruguay quiere sostener a Montevideo como hub regional competitivo o resignarse a un puerto con menos tránsitos, menos escalas y menor peso en el comercio marítimo del Cono Sur.
Imagen: Terminal Cuenca del Plata en el Puerto de Montevideo / archivo.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias