SALUD PÚBLICA

MSP refuerza el abordaje de la sífilis ante aumento de casos

01.07.2026

MONTEVIDEO (Uypress) – El Ministerio de Salud Pública reforzó las estrategias de abordaje de la sífilis en todo el país, en un contexto de aumento sostenido de las notificaciones y preocupación por el impacto de la enfermedad durante el embarazo y en recién nacidos.

Según los datos del Boletín Epidemiológico correspondiente a la semana epidemiológica 23, en 2026 se registraron 3.669 notificaciones de sífilis, frente a 2.618 en igual período de 2025.

La diferencia confirma una tendencia creciente que Uruguay comparte con otros países de la región, pero también refleja una mayor capacidad de detección, seguimiento y registro de casos, a partir del fortalecimiento de la vigilancia epidemiológica y del acceso a pruebas diagnósticas.

La sífilis es una infección de transmisión sexual prevenible y tratable. Sin embargo, cuando no se diagnostica y trata a tiempo, puede provocar complicaciones graves. El riesgo es especialmente sensible durante el embarazo, porque la infección puede transmitirse al recién nacido y causar sífilis congénita.

Para el MSP, el aumento de las notificaciones debe leerse con una doble mirada. Por un lado, evidencia que la enfermedad continúa expandiéndose y requiere una respuesta sanitaria sostenida. Por otro, muestra que el sistema está detectando más casos, lo que permite iniciar tratamientos oportunos y cortar cadenas de transmisión.

Durante 2025 entró en vigencia la Ordenanza N.º 912/025 sobre Sífilis, Sífilis Congénita y Controles del Embarazo. La norma incorpora medidas orientadas a fortalecer el diagnóstico precoz, el acceso al tratamiento y la vigilancia epidemiológica.

Entre las acciones previstas se encuentra la ampliación del acceso a pruebas diagnósticas, con énfasis en los test rápidos. El objetivo es evitar oportunidades perdidas de diagnóstico y permitir el tratamiento inmediato, especialmente en puntos de atención donde la persona puede no volver a consultar.

También se fortaleció la notificación obligatoria y se designaron referentes técnicos institucionales en los prestadores de salud.

Actualmente, más de 120 referentes técnicos, tanto del subsector público como del privado, integran una red nacional articulada con el Ministerio de Salud Pública. Su tarea es asegurar que las medidas previstas en la ordenanza se implementen efectivamente en todo el territorio.

Esa red debe definir rutas críticas para gestionar resultados reactivos, asegurar continuidad asistencial, garantizar disponibilidad de pruebas rápidas y penicilina en los puntos de atención, establecer procedimientos para la captación y tratamiento de parejas sexuales y mejorar el seguimiento epidemiológico de los casos.

El énfasis en las embarazadas es central. La sífilis congénita es evitable si la infección se detecta y trata a tiempo. Por eso, el MSP busca reforzar los controles durante el embarazo y evitar que fallas en el diagnóstico o en el seguimiento terminen afectando al recién nacido.

Los datos previos ya mostraban un escenario preocupante. En 2024 se notificaron 7.035 casos de sífilis en Uruguay, con una tasa de 196,6 cada 100.000 habitantes. La enfermedad afectó particularmente a jóvenes de 15 a 24 años, con tasas superiores a los 300 casos cada 100.000 habitantes.

Ese mismo año se registraron 1.082 gestantes con pruebas positivas y alrededor de 200 recién nacidos por año con sífilis congénita. Para un sistema de salud con cobertura amplia y disponibilidad de tratamiento, esas cifras son una señal de alerta.

La situación no es exclusiva de Uruguay. La Organización Panamericana de la Salud viene advirtiendo sobre el aumento de la sífilis en las Américas y la necesidad de reforzar prevención, tamizaje, tratamiento oportuno y vigilancia, especialmente en atención primaria, servicios de salud sexual y reproductiva y controles prenatales.

El problema sanitario tiene varias dimensiones. La sífilis puede no presentar síntomas o generar lesiones que pasan inadvertidas. Muchas personas no consultan, no se testean o no completan tratamiento. También influyen el menor uso de preservativo, las barreras de acceso, el estigma para hablar de salud sexual y las dificultades para contactar y tratar a parejas sexuales.

Por eso, la respuesta no puede limitarse a contar casos. Requiere diagnóstico accesible, disponibilidad de tratamiento, equipos capacitados, información clara, seguimiento de contactos y controles durante el embarazo.

El MSP sostiene que una mayor detección constituye una oportunidad para intervenir más temprano. Cada caso identificado permite iniciar tratamiento, evitar complicaciones y reducir la transmisión.

El desafío está en que la respuesta llegue a todo el territorio, con especial atención a poblaciones vulnerables y a personas que enfrentan dificultades para acceder a servicios de salud.

El refuerzo de los test rápidos apunta justamente a acercar el diagnóstico. Cuando una prueba puede realizarse en el punto de atención y ofrecer un resultado en poco tiempo, se reducen las posibilidades de perder contacto con la persona y se acelera el inicio del tratamiento.

La disponibilidad de penicilina también es clave. La sífilis tiene tratamiento efectivo, pero la respuesta sanitaria depende de que el medicamento esté accesible donde se necesita y de que los equipos de salud actúen sin demoras.

La captación de parejas sexuales es otro punto sensible. Si una persona recibe tratamiento pero sus contactos no son diagnosticados ni tratados, la cadena de transmisión puede continuar y producir reinfecciones.

La sífilis pone en evidencia, además, la necesidad de hablar de salud sexual sin prejuicios. El estigma sigue siendo una barrera para consultar, testearse y recibir tratamiento oportuno. Por eso, las autoridades insisten en un abordaje basado en derechos, confidencialidad, información y acceso.

Uruguay cuenta con herramientas para enfrentar el problema: test diagnósticos, tratamiento, controles prenatales, red de prestadores y vigilancia epidemiológica. La preocupación actual es lograr que esas herramientas funcionen a tiempo, en todos los niveles de atención y para todas las personas.

La estrategia anunciada por Salud Pública busca pasar de la reacción a la prevención activa. No se trata solo de registrar más casos, sino de detectar antes, tratar mejor y evitar complicaciones.

La sífilis es una enfermedad conocida, prevenible y curable. Que siga creciendo la convierte en un problema de salud pública que exige respuestas concretas.

El aumento de notificaciones obliga a mirar el tema con seriedad, pero también con una perspectiva de oportunidad: cada diagnóstico temprano puede evitar nuevas infecciones y cada control oportuno durante el embarazo puede prevenir un caso de sífilis congénita.

El objetivo del MSP es claro: fortalecer la vigilancia, ampliar el diagnóstico, asegurar tratamiento y focalizar las interveciones donde más se necesitan.

Imagen: Ministerio de Salud Pública

Actualidad
2026-07-01T11:54:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias