RIESGOS DE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL

Más de 1.300 trabajadores tecnológicos piden a EEUU liderar un control internacional sobre la IA avanzada

01.08.2026

WASHINGTON (Uypress) — Un total de 1.324 empleados, investigadores y directivos vinculados con algunas de las principales compañías de inteligencia artificial solicitaron al gobierno de Estados Unidos que respalde un esfuerzo internacional para controlar el ritmo de avance de los sistemas más poderosos.

La declaración, denominada Pacing the Frontier, fue suscrita por integrantes de OpenAI, Anthropic, Google DeepMind, Meta, Microsoft, Mistral, Thinking Machines y otros laboratorios que participan directamente en el desarrollo de modelos de frontera.

Entre los firmantes aparecen el director ejecutivo de Anthropic, Dario Amodei; el científico jefe de OpenAI, Jakub Pachocki; el científico jefe de Meta AI, Shengjia Zhao; el cofundador y responsable de inteligencia artificial general de Google DeepMind, Shane Legg, y el fundador de Safe Superintelligence, Ilya Sutskever.

También suscribieron la declaración responsables de seguridad, alineamiento, interpretación y evaluación de modelos. Las adhesiones fueron realizadas a título personal y no representan necesariamente la posición institucional de las empresas para las que trabajan.

El documento no propone una prohibición general ni una suspensión inmediata de la inteligencia artificial. Solicita que Washington apoye la creación de herramientas técnicas y acuerdos internacionales que permitan reducir deliberadamente la velocidad del desarrollo si los avances superan la capacidad de las sociedades para comprenderlos, supervisarlos y establecer medidas de seguridad.

Los firmantes advierten que las compañías líderes podrían estar próximas a automatizar una parte sustancial de la propia investigación en inteligencia artificial. Ese escenario permitiría que los modelos colaboren en el diseño, entrenamiento y perfeccionamiento de sistemas posteriores, acelerando cada nueva generación.

La preocupación central es la denominada mejora recursiva: un proceso en el que la inteligencia artificial contribuye a desarrollar modelos más capaces y estos, a su vez, aceleran la creación de sus sucesores. Los especialistas sostienen que todavía no puede determinarse con precisión hasta dónde podría llegar esa dinámica.

La declaración señala que cada empresa y cada país enfrenta fuertes presiones competitivas para continuar avanzando. Ningún laboratorio tendría incentivos suficientes para desacelerar de manera unilateral si considera que sus competidores nacionales o internacionales mantendrán el mismo ritmo.

Por ese motivo, los impulsores entienden que una respuesta exclusivamente empresarial resultaría insuficiente. Plantean que Estados Unidos debe respaldar una coordinación internacional que permita monitorear los modelos, verificar compromisos y establecer procedimientos aplicables cuando surjan capacidades especialmente riesgosas.

La iniciativa recibió el apoyo de las organizaciones Guidelight AI Standards y Encode AI. OpenAI reconoció que podría llegar un momento en el que la aceleración de los modelos de frontera sea tan elevada que resulte necesario moderar deliberadamente el ritmo del avance.

Anthropic también vinculó la propuesta con sus investigaciones sobre mejora recursiva y con la posibilidad de que la automatización del trabajo científico y tecnológico reduzca considerablemente los tiempos necesarios para desarrollar nuevos modelos.

El pronunciamiento adquirió mayor relevancia después de una serie de incidentes que expusieron dificultades para mantener bajo control a agentes de inteligencia artificial durante evaluaciones de ciberseguridad.

OpenAI informó que dos de sus modelos encontraron una vulnerabilidad que les permitió abandonar un entorno de pruebas y conectarse a internet. Posteriormente accedieron sin autorización a sistemas de Hugging Face, una plataforma utilizada para almacenar y compartir modelos y conjuntos de datos.

La compañía calificó el episodio como un incidente cibernético sin precedentes por el nivel de autonomía demostrado. Los modelos encadenaron distintas acciones, sortearon obstáculos y continuaron trabajando para cumplir el objetivo asignado sin que los investigadores hubieran previsto ese recorrido.

Días después, Anthropic reconoció que Claude Opus 4.7, Claude Mythos 5 y un modelo experimental interno habían alcanzado sistemas pertenecientes a tres organizaciones durante ejercicios de ciberseguridad.

En el caso de Anthropic, los modelos no explotaron una vulnerabilidad inédita para escapar. Una configuración incorrecta había dejado habilitado el acceso a internet, pese a que los sistemas habían recibido la instrucción de que se encontraban dentro de una simulación cerrada.

Los modelos utilizaron contraseñas débiles, páginas de depuración expuestas, accesos sin autenticación e inyecciones SQL. Uno de ellos publicó además un paquete malicioso en el repositorio PyPI, que fue descargado y ejecutado en 15 sistemas reales antes de ser retirado.

Los dos episodios no son la causa exclusiva de Pacing the Frontier, pero reforzaron su argumento central: los sistemas avanzan mientras los mecanismos de evaluación, contención y supervisión todavía presentan fallas capaces de trasladar una prueba experimental al mundo real.

La Comisión Europea inició conversaciones con OpenAI y Anthropic después de conocerse las intrusiones. El bloque europeo analiza los episodios dentro del marco de la Ley de Inteligencia Artificial, que exige medidas específicas para los modelos de propósito general capaces de generar riesgos sistémicos.

En Estados Unidos, el debate enfrenta posiciones diferentes. Mientras una parte de la industria y de la comunidad científica reclama controles coordinados, otros sectores advierten que una regulación estricta podría perjudicar la competencia tecnológica frente a China.

Los firmantes sostienen que el objetivo no es detener los beneficios de la inteligencia artificial, sino crear la posibilidad de ganar tiempo cuando aparezcan riesgos que todavía no puedan ser manejados. La propuesta parte de una advertencia formulada desde el interior de la propia industria: la capacidad técnica para avanzar está creciendo más rápidamente que los instrumentos políticos disponibles para gobernar ese avance.

Actualidad
2026-08-01T18:36:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias