POLÍTICA / SEGURIDAD
Negro acusó a la oposición de debilitar el Estado de derecho
16.06.2026
MONTEVIDEO (Uypress) – El ministro del Interior, Carlos Negro, cuestionó este martes a dirigentes de la oposición por el tono de las críticas hacia su gestión y advirtió que ciertos discursos sobre seguridad pública pueden terminar favoreciendo al crimen organizado.
En entrevista con Arriba Gente, de Canal 10, el jerarca dijo que le preocupan personalmente los comentarios negativos que recibe desde la oposición, no solo por su contenido político, sino porque, a su entender, pueden afectar la confianza en las instituciones.
“Me preocupan porque son un debilitamiento del Estado de derecho”, sostuvo Negro, al referirse a expresiones que califican a Uruguay como un “Estado fallido”.
Para el ministro, utilizar ese tipo de concepto en el debate partidario no tiene fundamento y resulta peligroso cuando se aplica a un tema tan sensible como la seguridad pública.
Negro afirmó que las organizaciones criminales se benefician cuando el sistema político escala la confrontación y presenta una imagen de fragilidad institucional. Según dijo, cuanto más crece el conflicto partidario, “más recoge el crimen organizado y más cómodo se siente”.
El ministro apuntó directamente al uso electoral de la seguridad. “Yo sé que las encuestas preocupan y la oposición hace mal en elegir estos temas para conseguir un repunte”, expresó.
La declaración se produce en un contexto de fuerte debate político sobre la gestión del Ministerio del Interior, los cambios recientes en la Policía Nacional y la implementación del Plan Nacional de Seguridad Pública.
Negro defendió que no corresponde hablar de una crisis institucional ni de ausencia de Estado. A su juicio, Uruguay enfrenta problemas graves de criminalidad, especialmente vinculados al narcotráfico, pero mantiene instituciones sólidas, capacidad operativa y una estrategia en marcha.
El ministro también fue consultado por los movimientos recientes dentro de la estructura policial. Señaló que no se trató de una remoción generalizada de la cúpula, sino de ajustes puntuales para fortalecer áreas clave de la gestión.
Entre esos cambios figura el traslado de Alfredo Clavijo, hasta ahora subdirector de la Policía Nacional, a la Jefatura de Policía de Montevideo. Negro no descartó nuevos movimientos, aunque remarcó que desde su llegada al ministerio hubo pocos relevamientos.
El gobierno sostiene que el Plan Nacional de Seguridad Pública busca ordenar la política de seguridad sobre bases técnicas, con foco en prevención de homicidios, control territorial, inteligencia policial, combate al crimen organizado y mejora de la investigación criminal.
Uno de los ejes planteados por el Ministerio del Interior es el uso de evidencia científica para orientar recursos, priorizar zonas de mayor incidencia delictiva y fortalecer la capacidad de respuesta frente a homicidios, armas de fuego y redes criminales.
La oposición, en cambio, cuestiona los resultados y acusa al gobierno de falta de rumbo, errores de conducción y deterioro de la seguridad. Algunos dirigentes han utilizado expresiones duras para describir la situación, entre ellas la idea de “Estado fallido”, rechazada de plano por el ministro.
Para Negro, ese tipo de lenguaje supera el intercambio político razonable. El jerarca entiende que una cosa es controlar al gobierno, exigir resultados o plantear alternativas, y otra muy distinta es instalar la percepción de que el Estado perdió el control.
La seguridad pública se ha convertido en uno de los principales campos de disputa entre el gobierno de Yamandú Orsi y la oposición. La discusión combina cifras de delitos, percepción ciudadana, homicidios, narcotráfico, cambios policiales y evaluación de la gestión.
El ministro intenta sostener una línea argumental: reconocer la gravedad del problema, pero rechazar diagnósticos que, según él, alimentan el miedo y dañan la autoridad institucional.
La frase sobre el “Estado fallido” abrió así un nuevo capítulo en el debate político. Para la oposición, se trata de una crítica legítima al manejo de la seguridad. Para Negro, es una expresión irresponsable que puede ser funcional a las organizaciones criminales.
El cruce muestra que la seguridad seguirá ocupando el centro de la agenda pública. El desafío para el gobierno será mostrar resultados concretos del plan en marcha. El desafío para la oposición será fiscalizar sin quedar atrapada en discursos que el oficialismo presenta como alarmistas.
En el fondo, la advertencia de Negro apunta a una tensión mayor: cómo discutir seguridad en democracia sin convertir el miedo en herramienta electoral ni debilitar la confianza en las instituciones encargadas de enfrentar al delito.
Imagen: Carlos Negro en el Ministerio del Interior / Ministerio del Interior.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias