NACIONALES / INFRAESTRUCTURA HÍDRICA

OSE colocará el 30 de setiembre la piedra fundamental de la nueva planta de Aguas Corrientes

15.09.2026

MONTEVIDEO (Uypress) – OSE colocará el próximo 30 de setiembre la piedra fundamental de la nueva planta potabilizadora de Aguas Corrientes, una de las principales obras previstas por el Gobierno para aumentar la capacidad y la seguridad del sistema de abastecimiento de agua potable del Área Metropolitana.

El presidente del organismo, Pablo Ferreri, señaló que el proyecto forma parte de una estrategia integral que incluye la construcción de la represa de Casupá y una nueva línea de bombeo desde Aguas Corrientes.

Según la información oficial, se trata de la séptima línea de bombeo. La infraestructura tendrá unos 60 kilómetros de extensión y llegará hasta la ruta 8, en las inmediaciones de Pando.

El objetivo es reforzar el transporte de agua hacia distintas zonas de Canelones y reducir la presión sobre la quinta línea, que actualmente cumple un papel central en el suministro a Ciudad de la Costa.

Una planta con capacidad para producir 200.000 metros cúbicos diarios

La nueva planta tendrá capacidad para producir unos 200.000 metros cúbicos de agua potable por día y será construida dentro del complejo de OSE en Aguas Corrientes, departamento de Canelones.

La inversión prevista ronda los 200 millones de dólares y el plazo estimado para completar los trabajos es de entre 24 y 30 meses. Las autoridades esperan que la infraestructura entre en funcionamiento antes de que finalice el actual período de Gobierno.

El proyecto incorporará un sistema de tratamiento y desinfección más moderno. Ferreri explicó que la tecnología prevista incluye un proceso de ionización destinado a mejorar la calidad del agua y evitar la generación de trihalometanos durante la potabilización.

La planta ampliará la capacidad del principal sistema que abastece a Montevideo y buena parte de Canelones, cuya fuente de agua bruta es la cuenca del río Santa Lucía.

Una estrategia con tres componentes

OSE sostiene que la seguridad hídrica metropolitana no depende de una única obra, sino de la combinación de infraestructura para almacenar, potabilizar y transportar el agua.

La represa de Casupá aumentará la reserva disponible en la cuenca del Santa Lucía y permitirá contar con una fuente adicional para enfrentar períodos prolongados de déficit hídrico.

La nueva planta de Aguas Corrientes ampliará y modernizará la capacidad de tratamiento, mientras que la séptima línea de bombeo reforzará el traslado del agua potabilizada hacia las áreas de mayor demanda.

“Cuando estas obras estén terminadas, junto con la represa de Casupá y una nueva solución para el este de la Costa de Oro, vamos a tener un sistema muchísimo más robusto”, había señalado Ferreri al presentar los principales componentes del proyecto.

La estrategia también comprende la rehabilitación del sistema de rebombeo de la cuarta línea, la instalación de nuevas tuberías troncales y de distribución desde el recalque de Unión y obras para el tratamiento de los lodos generados durante la potabilización.

El antecedente de la crisis hídrica

Las inversiones fueron definidas luego de la crisis hídrica de 2023, cuando una sequía prolongada redujo considerablemente las reservas de Paso Severino y obligó a incrementar la salinidad del agua distribuida en el Área Metropolitana.

Ese episodio expuso la vulnerabilidad de un sistema que depende principalmente de la cuenca del río Santa Lucía y reabrió el debate sobre la necesidad de aumentar las reservas, la capacidad de tratamiento y las vías de conducción.

La nueva planta de Aguas Corrientes surgió de la renegociación del contrato del proyecto Neptuno, originalmente concebido para instalar una toma de agua y una potabilizadora en Arazatí, sobre el Río de la Plata.

El acuerdo alcanzado por el actual Gobierno con el consorcio Aguas de Montevideo sustituyó aquella propuesta por un conjunto de obras concentradas en Aguas Corrientes y en el sistema metropolitano existente.

Para las autoridades, esta solución permitirá aprovechar la infraestructura ya instalada, mantener la gestión de la planta en manos de OSE y complementar la producción con el agua almacenada en Casupá.

Acto previsto para el 30 de setiembre

La colocación de la piedra fundamental marcará el comienzo formal de la etapa de construcción. El acto está previsto para el 30 de setiembre en las instalaciones de Aguas Corrientes.

Ferreri destacó que las obras deben ser evaluadas como partes de un mismo sistema y aseguró que su ejecución permitirá mejorar tanto la cantidad como la calidad del agua disponible para la población.

La nueva potabilizadora, la represa de Casupá y la séptima línea de bombeo constituyen el núcleo de la estrategia oficial para reducir el riesgo de nuevas crisis y garantizar el abastecimiento de Montevideo y su zona metropolitana.

Actualidad
2026-09-15T09:40:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias