INFRAESTRUCTURA HÍDRICA / SISTEMA METROPOLITANO
OSE construirá una planta potabilizadora de US$ 200 millones en Aguas Corrientes
12.08.2026
MONTEVIDEO (Uypress) – Obras Sanitarias del Estado construirá una nueva planta potabilizadora en Aguas Corrientes, Canelones, con capacidad para producir 200.000 metros cúbicos adicionales de agua potable por día y una inversión global superior a los US$ 200 millones.
El presidente de OSE, Pablo Ferreri, destacó que la nueva instalación incorporará tecnología de ozonización, un sistema de desinfección que permitirá mejorar la calidad del tratamiento y disminuir la formación de trihalometanos.
La precisión resulta relevante porque en la información inicialmente difundida se mencionó un procedimiento de “ionización”. Las fuentes consultadas sobre el proyecto identifican la tecnología seleccionada como ozonización.
El ozono posee una elevada capacidad de oxidación y permite eliminar microorganismos y degradar determinados compuestos orgánicos sin recurrir exclusivamente al cloro durante esa etapa del tratamiento. Según Ferreri, el nuevo proceso de desinfección no generará trihalometanos.
Estos compuestos pueden formarse cuando el cloro utilizado para desinfectar el agua reacciona con materia orgánica o bromuros. Su concentración también depende de variables como la temperatura, el pH, la cantidad de cloro y el tiempo durante el cual el agua permanece dentro de la red.
Durante el verano de 2026, OSE detectó mediciones puntuales de trihalometanos por encima del límite establecido por la normativa nacional. El organismo y el Ministerio de Salud Pública aseguraron entonces que el agua distribuida era potable y segura para el consumo humano.
OSE informó posteriormente que los valores descendieron y volvieron a situarse dentro de los parámetros vigentes, después de las precipitaciones registradas en la cuenca del río Santa Lucía, el descenso de la temperatura y los ajustes realizados en los procesos de tratamiento.
La futura planta se instalará en las proximidades de la actual usina de Aguas Corrientes y tomará agua de la cuenca del río Santa Lucía. Su producción se incorporará al sistema que abastece a unos 1,8 millones de habitantes de Montevideo y Canelones.
La infraestructura se complementará con la construcción de una séptima línea de bombeo, una nueva estación eléctrica, instalaciones para el tratamiento de lodos y diferentes adecuaciones en las redes existentes.
Las descripciones públicas del proyecto sitúan la extensión de la principal tubería aductora hasta Cuchilla Pereira en unos 40 kilómetros. La cifra de 60 kilómetros difundida inicialmente parece corresponder a la distancia aproximada entre Aguas Corrientes y Montevideo, y no pudo confirmarse como longitud de la nueva conducción.
La séptima línea permitirá aumentar la capacidad de transporte del agua producida y reforzar el abastecimiento hacia localidades de Canelones, especialmente las ubicadas en áreas donde la población y la demanda crecieron durante los últimos años.
La nueva instalación aportará 200.000 metros cúbicos diarios adicionales a la producción de la planta histórica. Según las proyecciones oficiales, ambas infraestructuras permitirán cubrir la demanda metropolitana estimada hasta 2045.
La obra surgió de la reformulación del contrato del proyecto Neptuno, originalmente diseñado para captar agua del Río de la Plata en Arazatí, departamento de San José. El gobierno de Yamandú Orsi resolvió trasladar la planta a Aguas Corrientes y mantener la cuenca del Santa Lucía como fuente principal.
El contrato fue renegociado con el consorcio Aguas de Montevideo, integrado por Berkes, Saceem, Ciemsa y Fast. La operación de la planta permanecerá a cargo de OSE, mientras que el contratista asumirá su diseño, construcción y mantenimiento en las condiciones establecidas.
El Tribunal de Cuentas observó la modificación contractual por considerar que introducía cambios sustanciales en el objeto de la licitación original. El directorio de OSE resolvió reiterar el gasto y continuar con el proyecto, alegando razones de interés público y conveniencia técnica y económica.
En julio, CAF aprobó un préstamo de hasta US$ 85 millones para respaldar la construcción. La operación movilizará además recursos procedentes de inversores institucionales uruguayos y permitirá completar el esquema financiero de la infraestructura.
OSE informó que los trabajos comenzarán en setiembre de 2026. La planta forma parte de un programa más amplio que también incluye la represa de Casupá y las obras previstas en el arroyo Solís Chico para reforzar el suministro de la Costa de Oro.
Imagen: Portal del Ministerio de Ambiente
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias