Patrullas oceánicas: Defensa negocia con Francia mientras evalúa otras dos ofertas
29.10.2026
MONTEVIDEO (Uypress)- Autoridades uruguayas recibieron a representantes del grupo naval francés. El gobierno analiza propuestas de Francia, Corea del Sur y Colombia y prevé definir la compra antes de fin de año.
El gobierno uruguayo continúa avanzando en las negociaciones para adquirir nuevas patrulleras oceánicas destinadas a la Armada Nacional. Este miércoles 28 de octubre, autoridades del Ministerio de Defensa mantuvieron una reunión con representantes de un grupo naval francés, en el marco del proceso de selección de proveedores que se abrió tras la rescisión del contrato con el astillero español Cardama.
El encuentro tuvo lugar en Torre Ejecutiva y contó con la participación del subsecretario de Defensa Nacional, Joel Rodríguez. La delegación francesa representa una de las alternativas que estudia el Poder Ejecutivo, junto con propuestas provenientes de Corea del Sur y Colombia.
El objetivo del gobierno es adoptar una decisión antes de que finalice 2026, aunque todavía no está resuelto si se adquirirá una o dos embarcaciones.
Francia busca posicionarse en la negociación
La propuesta francesa está vinculada a Naval Group, una compañía de construcción naval y tecnología de defensa con participación mayoritaria del Estado francés. La empresa se encuentra entre las principales interesadas en suministrar patrulleras oceánicas a Uruguay y ha mantenido contactos con autoridades nacionales durante los últimos meses.
Según informó El Observador, la propuesta francesa es considerada con especial interés por algunos integrantes del gobierno debido a sus posibles condiciones de financiamiento. Sin embargo, fuentes del Poder Ejecutivo aclararon que no existe una decisión tomada y que continúan las negociaciones con los distintos oferentes.
La reunión de este miércoles se produce pocos días antes del viaje previsto de la ministra de Defensa, Sandra Lazo, a Francia, donde participará en la exposición internacional Euronaval, entre el 3 y el 6 de noviembre. Durante esa visita, Lazo tiene previsto mantener una reunión bilateral con su homóloga francesa, Catherine Vautrin.
La ministra también recibió invitaciones para conocer instalaciones de construcción naval, aunque aclaró que no tenía confirmada una visita a los astilleros de Naval Group.
Tres alternativas para sustituir a Cardama
El gobierno examina propuestas de empresas vinculadas a tres países: Francia, Corea del Sur y Colombia. La alternativa surcoreana está asociada a Hyundai Heavy Industries, mientras que la colombiana corresponde a Cotecmar, empresa con experiencia en construcción y mantenimiento de embarcaciones militares.
La ministra Lazo visitó en julio instalaciones del astillero SIMA, en Perú, vinculado a la propuesta surcoreana, y posteriormente conoció las capacidades de Cotecmar en Colombia. La administración de Yamandú Orsi ha establecido como criterio prioritario que la operación cuente con respaldo gubernamental y se concrete mediante un acuerdo de Estado a Estado.
El objetivo declarado es obtener mayores garantías institucionales y financieras para una adquisición estratégica que comprometerá recursos públicos durante varios años.
A diferencia del contrato anterior, el gobierno pretende evaluar no solamente el precio de las embarcaciones, sino también las condiciones de pago, los plazos de construcción, el equipamiento y el respaldo de los países proveedores.
Una patrullera nueva y un sistema de vigilancia más amplio
La ministra Sandra Lazo ha señalado que las restricciones presupuestales dificultan la compra simultánea de dos patrulleras oceánicas nuevas. Por ese motivo, Defensa trabaja sobre una alternativa que contempla adquirir inicialmente una embarcación y complementar su capacidad operativa mediante radares, drones y otros medios navales.
Entre las posibilidades consideradas figura la incorporación de patrulleros británicos de la clase River, actualmente utilizados por la Marina Real del Reino Unido. Estas embarcaciones podrían reforzar las tareas de vigilancia marítima, aunque presentan diferencias técnicas respecto de las patrulleras oceánicas que originalmente pretendía incorporar la Armada.
El presidente Orsi manifestó que, a más largo plazo, Uruguay podría necesitar dos OPV, particularmente si se desarrollan actividades de exploración y explotación petrolera en aguas nacionales. La definición final deberá contemplar las necesidades operativas de la Armada y los recursos disponibles.
El caso Cardama continúa en la Justicia
Mientras se estudian las nuevas propuestas, permanece abierto el conflicto derivado de la rescisión del contrato con el astillero español Cardama, firmado durante el gobierno de Luis Lacalle Pou. Aquel acuerdo contemplaba la construcción de dos patrulleras oceánicas y terminó en una controversia por las garantías presentadas por la empresa.
El caso se encuentra bajo investigación judicial en Uruguay y también dio lugar a actuaciones en el ámbito internacional. Este martes declararon contraalmirantes de la Armada en el marco de la causa judicial, mientras continúa el procedimiento arbitral vinculado con la ruptura contractual.
La nueva compra, por tanto, se desarrolla en un contexto especialmente sensible, en el que el Poder Ejecutivo busca evitar nuevos cuestionamientos sobre las condiciones jurídicas y financieras de la operación.
Una decisión estratégica pendiente
La adquisición de patrulleras oceánicas constituye una necesidad planteada desde hace años por la Armada Nacional, especialmente para mejorar la vigilancia de la zona económica exclusiva, controlar actividades pesqueras y fortalecer la presencia del Estado en sus espacios marítimos.
El gobierno aspira a anunciar una definición durante noviembre, aunque el plazo más amplio comunicado es antes de finalizar el año. La reunión con representantes franceses confirma que las negociaciones continúan activas, pero no supone que Francia haya sido seleccionada como proveedora.
La decisión deberá precisar cuántas embarcaciones se comprarán, su costo, las condiciones de financiamiento y los plazos efectivos de entrega. Después de la experiencia con Cardama, el nuevo proceso también estará sometido a un seguimiento político y parlamentario sobre la transparencia de la contratación y las garantías ofrecidas al Estado uruguayo.
Foto: Patrulleras oceánicas / Armada de Chile
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias