INDUSTRIA
Paysandú explora mover la planta de HIF dentro del departamento para destrabar una inversión millonaria
MONTEVIDEO (Uypress) – El intendente de Paysandú, Nicolás Olivera, confirmó que el gobierno analiza relocalizar dentro del departamento la planta de hidrógeno verde de HIF Global para preservar una inversión millonaria, mejorar su viabilidad energética y aliviar tensiones con Argentina. La alternativa está en estudio y el acuerdo con la empresa fue prorrogado hasta el 30 de junio para seguir negociando puntos clave, entre ellos el costo de la energía.
El proyecto tiene una escala que explica por qué el gobierno lo sigue tratando como prioritario. HIF Global presentó en marzo su solicitud de Autorización Ambiental Previa para la planta de e-combustibles en Paysandú y allí ratificó una inversión prevista de US$ 5.385 millones, con un promedio de 1.400 empleos durante la construcción y 300 puestos directos en operación, además de una estimación de 70% de contratación local. La propia empresa sostiene que se trata de una de las apuestas industriales más grandes asociadas al hidrógeno verde y sus derivados en Uruguay.
La dimensión histórica de la inversión ya había sido resaltada por Presidencia desde el memorando firmado con HIF. En la comunicación oficial de 2024, el gobierno señaló que, de concretarse, la planta en Paysandú sería la mayor inversión privada de la historia del país, cercana a los US$ 6.000 millones, y con miles de puestos de trabajo en su fase de obra. Esa es la base sobre la que Olivera habló ahora de una “luz de esperanza” para el empleo sanducero.
Donde hoy sigue trabado el proyecto es en el costo de la energía. Fuentes del Ministerio de Industria confirmaron que el gobierno y HIF Global acordaron prorrogar hasta el 30 de junio el plazo para cerrar la negociación por el precio que UTE le vendería a la planta. Según esa misma información, la empresa reclama desde 2023 un valor de US$ 40 por MWh, mientras el Estado pretende una cifra mayor. El propio CEO de HIF había definido ese punto como el “cuello de botella” para decidir la inversión.
Así, el cuadro actual combina tres cosas a la vez: una inversión todavía viva, una prórroga formal para seguir negociando y una relocalización interna que gana terreno como salida política y logística. No hay anuncio oficial de mudanza, pero sí una señal clara de que el gobierno está dispuesto a estudiar otro emplazamiento dentro de Paysandú si eso ayuda a mantener el proyecto en pie, mejora su ecuación energética y descomprime el conflicto con Entre Ríos.
Imagen: Portal Presidencia
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias