SEGURIDAD / NARCOTRÁFICO Y RUTAS NACIONALES
Policía incautó 118 kilos de pasta base en Ruta 1 y condenaron a dos ciudadanos paraguayos
11.05.2026
MONTEVIDEO (Uypress) – La Dirección General de Represión al Tráfico Ilícito de Drogas incautó 111 ladrillos de pasta base ocultos en una camioneta con matrícula paraguaya durante un control en Ruta 1. Dos ciudadanos paraguayos fueron detenidos y condenados a cinco años de penitenciaría.
El operativo fue realizado por personal de la Dirección General de Represión al Tráfico Ilícito de Drogas, en el marco de controles de prevención y vigilancia sobre rutas nacionales. La camioneta, una Audi Q7 matriculada en Paraguay, circulaba hacia Montevideo cuando fue detenida en Ruta Nacional N.º 1 y Camino General Escuela Basilio Muñoz, en la zona oeste de la capital.
En el vehículo viajaban dos personas: un hombre paraguayo de 31 años, que conducía la camioneta, y una mujer paraguaya de 30 años. Durante la inspección ocular inicial, los efectivos detectaron una anomalía en el piso del vehículo, lo que motivó la intervención de un binomio K9.
Los perros especializados marcaron la posible presencia de estupefacientes. A partir de ese indicio, la Policía coordinó con la Dirección Nacional de Aduanas y la Prefectura Nacional Naval para trasladar la camioneta al Puerto de Montevideo, donde fue sometida a revisión mediante escáner.
El análisis permitió confirmar la existencia de envoltorios con forma de ladrillo ocultos en el piso del vehículo. En total, se incautaron 111 ladrillos de pasta base de cocaína, con un peso de 118 kilos y 518 gramos.
Según la estimación oficial, la droga equivalía a más de 790.000 dosis y tenía un valor aproximado de un millón de dólares en el mercado local. Además de la sustancia, fueron incautados el vehículo, tres teléfonos celulares —dos iPhone y un Tecno Spark—, documentación y 721 dólares en efectivo.
La Fiscalía de Estupefacientes de 1.er Turno imputó a los detenidos por tráfico ilícito de sustancias estupefacientes prohibidas especialmente agravado, en las modalidades de importación y transporte. Ambos fueron condenados mediante proceso abreviado a cinco años de penitenciaría.
El caso vuelve a poner en primer plano la importancia de los controles en rutas nacionales. Aunque Uruguay no es un país productor de cocaína, su ubicación geográfica, su conectividad regional y su infraestructura logística lo convierten en un punto sensible para organizaciones dedicadas al transporte, acopio y distribución de drogas.
La presencia de una camioneta matriculada en Paraguay también refuerza una preocupación regional. Distintos informes sobre narcotráfico en el Cono Sur han señalado que las redes criminales utilizan corredores terrestres, fluviales y marítimos que conectan Paraguay, Argentina, Brasil y Uruguay, tanto para abastecer mercados locales como para preparar envíos hacia otros destinos.
En este caso, el cargamento estaba compuesto por pasta base, una sustancia de fuerte impacto social en el mercado interno uruguayo. La pasta base alimenta bocas de venta barriales, profundiza dinámicas de violencia territorial y afecta especialmente a poblaciones vulnerables. Por eso, más allá del valor económico de la incautación, el volumen retirado de circulación tiene una dimensión sanitaria y social.
El procedimiento también muestra la relevancia de la coordinación interinstitucional. La actuación de la DGRTID, el uso de perros K9, la intervención de Aduanas, el escaneo en el puerto y la coordinación con Fiscalía permitieron pasar de una sospecha inicial en ruta a una condena judicial en pocas horas.
La utilización del escáner fue un punto clave. Las organizaciones criminales suelen adaptar vehículos, crear dobles fondos o modificar estructuras para ocultar droga. Frente a esa modalidad, la inspección visual y el trabajo de perros entrenados deben complementarse con tecnología capaz de detectar compartimentos ocultos.
El operativo se produce en un contexto de mayor presión sobre Uruguay como plataforma logística regional. En los últimos años, investigaciones nacionales e internacionales han advertido sobre el uso del puerto de Montevideo, rutas nacionales y corredores de frontera por parte de redes criminales que buscan mover cargamentos hacia mercados internos o externos.
El Ministerio del Interior viene colocando el combate al narcotráfico como una prioridad de seguridad pública. Esa estrategia combina controles en rutas, investigaciones de inteligencia, cooperación internacional, acciones sobre bocas de venta, vigilancia portuaria y coordinación con organismos regionales.
Sin embargo, el desafío es estructural. Cada gran incautación confirma capacidad operativa del Estado, pero también revela la magnitud de las redes que intentan utilizar el territorio uruguayo. El problema ya no puede leerse solo como microtráfico local ni como episodios aislados, sino como parte de una cadena transnacional que combina transporte, lavado de activos, corrupción, tecnología y violencia.
La condena de los dos ciudadanos paraguayos cierra una primera etapa judicial, pero la investigación puede tener derivaciones más amplias. El origen del cargamento, la ruta seguida, los contactos locales, el destino final y la estructura que financió el traslado son elementos centrales para determinar si se trató de un transporte puntual o de una operación integrada a una red mayor.
La incautación de 118 kilos de pasta base en Ruta 1 deja una señal clara: las rutas nacionales son hoy un frente central en la lucha contra el narcotráfico. En un país pequeño, con fuerte conectividad interna y salida portuaria estratégica, controlar el movimiento terrestre de drogas es tan importante como vigilar fronteras y puertos.
El resultado muestra una respuesta efectiva del sistema policial, aduanero y judicial. Pero también confirma que Uruguay sigue enfrentando un desafío creciente: impedir que su territorio sea usado como corredor, depósito o mercado de organizaciones criminales que operan a escala regional.
Imagen: Portal Ministerio del Interior
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias